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Una ''Pequeña'' gran sorpresa
Entre fascinación, música y hasta accidentes simulados, una niña de cinco metros de altura tomó las calles de la ciudad
GUADALAJARA, JALISCO (27/NOV/2010).- El misterio que impregnó a Guadalajara a lo largo de cuatro días llegó a su fin, pero no sin antes dar paso al asombro y la emoción de miles de espectadores que finalmente pudieron conocer a la Pequeña gigante, una niña de 5.50 metros de altura, cabello de crin de caballo y ojos de globos de faroles.
Sin embargo, este no fue el caso de Sebastián, el xoloitzcuintle de dos años de edad que arribó al Teatro Degollado para conocer a Xolo, el perro gigante y, quizá, algún primo lejano. Junto al can –que se encontraba cerca del muro que cayó del cielo el martes pasado–, esperaban sus dueños, los hermanos César y Ulises, y alrededor de cuatro mil 500 personas que se quedaron con la ilusión de ver llegar a la Pequeña acompañada por su ahora, inseparable amigo.
Noche accidentada, tarde de alegría
Luego del fuerte choque entre un auto color plata y el autobús amarillo donde viajaba la Pequeña, ésta permaneció inconsciente sobre el pavimento, justo en el cruce de las avenidas Alcalde e Hidalgo. Pese al incidente, ella estaba bien: su respiración era fuerte y clara.
Desde muy temprano, cientos de curiosos llegaron al lugar para ser testigos del suceso, la cuarta señal que apareció en el Centro Histórico de la ciudad y que alertaba a los habitantes sobre la enorme sorpresa que estaban por presenciar.
Ahí, José, un pequeño de seis años originario de Puebla, corrió para aferrarse al barandal que rodeaba los rastros del encontronazo, de repente miró a su papá y gritó entusiasmado: “hay un robot en el suelo papá”. Sus ojos parecían desorbitarse y no podía dejar de esbozar una sonrisa que abrillantaba su rostro. Quizá más tarde José descubriría que era un niña, un gigante…
A unas cuadras de la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, lugar en el que Ignacio L. Vallarta fue testigo silencioso del accidente, el perro Xolo por fin había logrado liberarse del bloque de hielo que lo mantuvo cautivo a lo largo de dos días en el jardín del Santuario de la Virgen de Guadalupe.
Sumergido en un profundo sueño y echado sobre unos costales adecuados a su tamaño, Xolo fue el centro de atención durante toda la mañana y parte de la tarde, hasta que, con el firme propósito de despertar al gigante, el Mariachi Guadalajara llegó al Santuario. La alegría y efusividad con las que el tradicional conjunto interpretó El son de la negra, así como una irónica versión de “duérmete perro, duérmete ya”, lograron que Xolo por fin abriera sus gigantescos ojos para saludar -antes que a nadie- al presidente municipal de Guadalajara, Aristóteles Sandoval, quien aguardaba el suceso con visible emoción.
El perro de 2.80 metros de altura y poco menos de cuatro de largo, jugueteó en el jardín durante unos minutos y posteriormente salió a toda prisa rumbo a la Rotonda, en donde finalmente encontró a la Pequeña, la despertó e inició, a su lado, la importante misión de buscar al gigante.
La alegría de chicos y grandes era evidente, los aplausos de quienes presenciaron el ansiado encuentro no se hicieron esperar. Las sonrisas eran el ingrediente principal y las dos guitarras, la batería y el teclado que tocaban en vivo para amenizar el momento, pusieron en movimiento a los cerca de 20 mil espectadores (según Protección Civil) que mantuvieron el ánimo a lo largo del trayecto.
Uno de los momentos más emocionantes fue cuando, consciente de que estaba en México, en Guadalajara, la Pequeña gigante se dio un baño en pleno jardín del Santuario y se vistió con un traje azul marino y rosa mexicano que evoca a las tradiciones de esta nación.
Entre gritos de alegría y una que otra mirada incrédula, Xolo y la Pequeña siguieron su camino por Avenida Alcalde hasta llegar a la Normal, a un terreno que normalmente alberga un circo, pero que en está ocasión dejaba ver dos enormes camas.
Xolo, sin perder el entusiasmo, corrió por todo el lugar; la Pequeña cambió nuevamente su atuendo, esta vez requería uno ideal para dormir. Al fin, después de tanto andar, esta niña gigante logró conciliar el sueño mientras que su fiel amigo, el regalo que los dioses le mandaron, empujó la cama a lo largo del terrero para que todos los curiosos la vieran dormir. Un cansado, pero siempre animado Xolo, se echó junto a la niña y fueron pocos los segundos que transcurrieron antes de escuchar los ronquidos de ambos gigantes.
Eso sí, antes de caer en los brazos de morfeo, la Pequeña bailó un poco, quizá para entretener a la gente, quizá porque los músicos la contagiaron con su alegría o, tal vez, fue sólo la emoción de estar tan cerca de la próxima sorpresa…
PARA NO PERDER DETALLE
Edificios, balcones y árboles, todo valía como el lugar perfecto para admirar este espectáculo único en el país. La mágica historia llena sorpresas fue traída por la compañía francesa Royal de Luxe, que llegó a Guadalajara con motivo de los festejos del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución mexicana.
Hoy, la Pequeña gigante continuará su recorrido junto a Xolo con la sola finalidad de encontrar a su tío, El Campesino.
RUTAS ALTERNAS
La arteria principal del recorrido (Alcalde-16 de Septiembre), contará con un carril habilitado en ambas direcciones para el paso del transporte público. Una hora antes de iniciar cada espectáculo serán cerrados definitivamente.
Cierres
Sábado
Recorrido inicial de las marionetas a partir de las 10:00 horas.
Ávila Camacho-Federalismo-Jesús García-Alcalde-16 de Septiembre.
Vehículos: desviación paralela a 16 de Septiembre, por las calles Corona y Mariano Bárcenas. Cruces habilitados: Juárez (en el Centro) y Mar Rojo (cerca de La Normal).
Transporte público:
• Macrobús: transito normal.
• Tren ligero: transito normal.
• Ruta 52: procure bajar del transporte antes de cruzar La Normal, camine por Alcalde-16 de Septiembre. Si viene de la zona Sur, baje en la Avenida del Campesino.
• Ruta 258-A: las paradas recomendadas son en Santa Mónica antes de cruzar 16 de Septiembre y Belén en dirección hacia la Calzada Independencia.
Retorno de las marionetas (segundo recorrido), a partir de las 16:00 horas.
16 de Septiembre-La Paz-Federalismo-Ávila Camacho
Cruces habilitados: Avenida Niños Héroes y Mar Rojo (cerca de La Normal).
Vehículos: desviación paralela a 16 de Septiembre, por las calles Corona, Liceo y Mariano Bárcenas.
Sin embargo, este no fue el caso de Sebastián, el xoloitzcuintle de dos años de edad que arribó al Teatro Degollado para conocer a Xolo, el perro gigante y, quizá, algún primo lejano. Junto al can –que se encontraba cerca del muro que cayó del cielo el martes pasado–, esperaban sus dueños, los hermanos César y Ulises, y alrededor de cuatro mil 500 personas que se quedaron con la ilusión de ver llegar a la Pequeña acompañada por su ahora, inseparable amigo.
Noche accidentada, tarde de alegría
Luego del fuerte choque entre un auto color plata y el autobús amarillo donde viajaba la Pequeña, ésta permaneció inconsciente sobre el pavimento, justo en el cruce de las avenidas Alcalde e Hidalgo. Pese al incidente, ella estaba bien: su respiración era fuerte y clara.
Desde muy temprano, cientos de curiosos llegaron al lugar para ser testigos del suceso, la cuarta señal que apareció en el Centro Histórico de la ciudad y que alertaba a los habitantes sobre la enorme sorpresa que estaban por presenciar.
Ahí, José, un pequeño de seis años originario de Puebla, corrió para aferrarse al barandal que rodeaba los rastros del encontronazo, de repente miró a su papá y gritó entusiasmado: “hay un robot en el suelo papá”. Sus ojos parecían desorbitarse y no podía dejar de esbozar una sonrisa que abrillantaba su rostro. Quizá más tarde José descubriría que era un niña, un gigante…
A unas cuadras de la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, lugar en el que Ignacio L. Vallarta fue testigo silencioso del accidente, el perro Xolo por fin había logrado liberarse del bloque de hielo que lo mantuvo cautivo a lo largo de dos días en el jardín del Santuario de la Virgen de Guadalupe.
Sumergido en un profundo sueño y echado sobre unos costales adecuados a su tamaño, Xolo fue el centro de atención durante toda la mañana y parte de la tarde, hasta que, con el firme propósito de despertar al gigante, el Mariachi Guadalajara llegó al Santuario. La alegría y efusividad con las que el tradicional conjunto interpretó El son de la negra, así como una irónica versión de “duérmete perro, duérmete ya”, lograron que Xolo por fin abriera sus gigantescos ojos para saludar -antes que a nadie- al presidente municipal de Guadalajara, Aristóteles Sandoval, quien aguardaba el suceso con visible emoción.
El perro de 2.80 metros de altura y poco menos de cuatro de largo, jugueteó en el jardín durante unos minutos y posteriormente salió a toda prisa rumbo a la Rotonda, en donde finalmente encontró a la Pequeña, la despertó e inició, a su lado, la importante misión de buscar al gigante.
La alegría de chicos y grandes era evidente, los aplausos de quienes presenciaron el ansiado encuentro no se hicieron esperar. Las sonrisas eran el ingrediente principal y las dos guitarras, la batería y el teclado que tocaban en vivo para amenizar el momento, pusieron en movimiento a los cerca de 20 mil espectadores (según Protección Civil) que mantuvieron el ánimo a lo largo del trayecto.
Uno de los momentos más emocionantes fue cuando, consciente de que estaba en México, en Guadalajara, la Pequeña gigante se dio un baño en pleno jardín del Santuario y se vistió con un traje azul marino y rosa mexicano que evoca a las tradiciones de esta nación.
Entre gritos de alegría y una que otra mirada incrédula, Xolo y la Pequeña siguieron su camino por Avenida Alcalde hasta llegar a la Normal, a un terreno que normalmente alberga un circo, pero que en está ocasión dejaba ver dos enormes camas.
Xolo, sin perder el entusiasmo, corrió por todo el lugar; la Pequeña cambió nuevamente su atuendo, esta vez requería uno ideal para dormir. Al fin, después de tanto andar, esta niña gigante logró conciliar el sueño mientras que su fiel amigo, el regalo que los dioses le mandaron, empujó la cama a lo largo del terrero para que todos los curiosos la vieran dormir. Un cansado, pero siempre animado Xolo, se echó junto a la niña y fueron pocos los segundos que transcurrieron antes de escuchar los ronquidos de ambos gigantes.
Eso sí, antes de caer en los brazos de morfeo, la Pequeña bailó un poco, quizá para entretener a la gente, quizá porque los músicos la contagiaron con su alegría o, tal vez, fue sólo la emoción de estar tan cerca de la próxima sorpresa…
PARA NO PERDER DETALLE
Edificios, balcones y árboles, todo valía como el lugar perfecto para admirar este espectáculo único en el país. La mágica historia llena sorpresas fue traída por la compañía francesa Royal de Luxe, que llegó a Guadalajara con motivo de los festejos del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución mexicana.
Hoy, la Pequeña gigante continuará su recorrido junto a Xolo con la sola finalidad de encontrar a su tío, El Campesino.
RUTAS ALTERNAS
La arteria principal del recorrido (Alcalde-16 de Septiembre), contará con un carril habilitado en ambas direcciones para el paso del transporte público. Una hora antes de iniciar cada espectáculo serán cerrados definitivamente.
Cierres
Sábado
Recorrido inicial de las marionetas a partir de las 10:00 horas.
Ávila Camacho-Federalismo-Jesús García-Alcalde-16 de Septiembre.
Vehículos: desviación paralela a 16 de Septiembre, por las calles Corona y Mariano Bárcenas. Cruces habilitados: Juárez (en el Centro) y Mar Rojo (cerca de La Normal).
Transporte público:
• Macrobús: transito normal.
• Tren ligero: transito normal.
• Ruta 52: procure bajar del transporte antes de cruzar La Normal, camine por Alcalde-16 de Septiembre. Si viene de la zona Sur, baje en la Avenida del Campesino.
• Ruta 258-A: las paradas recomendadas son en Santa Mónica antes de cruzar 16 de Septiembre y Belén en dirección hacia la Calzada Independencia.
Retorno de las marionetas (segundo recorrido), a partir de las 16:00 horas.
16 de Septiembre-La Paz-Federalismo-Ávila Camacho
Cruces habilitados: Avenida Niños Héroes y Mar Rojo (cerca de La Normal).
Vehículos: desviación paralela a 16 de Septiembre, por las calles Corona, Liceo y Mariano Bárcenas.