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Tánger en el mismo Mediterráneo

La pieza clave de Marruecos

Tánger cuenta con una larga historia de interés internacional, no es extraño si se tiene en cuenta su posición geográfica estratégica en el estrecho de Gibraltar en la boca misma del Mediterráneo.

Por su bajo costo de vida y su proximidad con Europa, Tánger se ha convertido en un destino preciado de los viajes organizados.
Desde siempre ha sido un lugar misterioso y cita de espías durante las guerras, por su situación geográfica. Tras la Independencia de Marruecos en 1956 de Francia, la ciudad se dejó en manos del gobierno marroquí y perdió su categoría de ciudad internacional abierta a todas las nacionalidades. Actualmente hay muchos hoteles y resorts de playas sobre el Atlántico y el Mediterráneo y es punto de salida de la mayor parte de los circuitos que llegan desde España para recorrer las ciudades imperiales.

Más que cualquier ciudad de Marruecos, Tánger tiene una vida nocturna muy activa que se alarga hasta altas horas de la madrugada. Los bares más cosmopolitas son el Bar Dean, el Tánger Inn junto al hotel Muniria en la Rue Megellen. Hay muchos bares y discotecas que recuerdan que Tánger siempre ha sido una ciudad muy animada y repleta de turistas de todas las nacionalidades europeas.

Además son famosos también los bares de playa que ofrecen como en la Costa Azul Francesa o en la Costa del Sol Española vestidores, hamacas y parasoles. El más famoso y concurrido bar de playa de Tánger es el Windmill y el Pasarella con una hermosa piscina y club nocturno.

Para disfrutar de una de las más bellas vistas de Tánger, que domina parte del Mediterráneo, el Atlántico y el estrecho de Gibraltar, hay que ir al salón de té de Dawlis uno de los lugares más famosos de la ciudad, al que el pintor Matisse acudía diariamente para captar la luminosidad y colorido de la luz de Tánger muy famosa entre los pintores paisajistas que acuden aquí desde toda Europa para captar dicha luz debida precisamente al viento y brisa que sopla desde el desierto.

Tánger tiene aeropuerto internacional y muelle de cruceros para los ferries que constantemente conectan los puertos españoles y franceses con territorio marroquí.

Tánger por su posición entre dos grandes mares, goza de veranos más frescos e inviernos menos fríos que en el resto de Marruecos. Además, la red de carreteras ha sido muy modernizada y conecta Tánger con las demás poblaciones del país. La red doméstica de vuelos de Royal Air Maroc, tiene también varios vuelos entre las principales ciudades del país.

Para no olvidar en la visita

El Antiguo Palacio de Dar el Makhsen Que fue ocupado por el Sultán Muley Hafid, es un hermosos museo de artes musulmanas con importantes colecciones de alfombras Orientales y nómadas del desierto, cerámicas de Fez y Meknés, trajes antiguos, instrumentos musicales, utensilios domésticos y gran cantidad de joyas.

El Boulevard Pasteur es la calle principal y ahí se encuentran los mejores hoteles, los restaurantes y las boutiques de lujo, la perfumería Madani que es la mayor perfumería de esencias árabes.

Los cafés a la francesa más selectos de la ciudad y la famosa Place de France, con el Café de Paris. La calle desemboca en el gran zouk y en los coloridos minaretes de las mezquitas árabes.

El Cabo Malabata está al Oeste de la ciudad y tiene un espectacular faro que sirve a los ferries y barcos que llegan al puerto, cafés y bares muy íntimos. Otra excursión muy popular que puede hacerse desde Tánger es la de la gran ciudad mercado de Tetuán y las preciosas casas blancas de Xauen y Ouessanne.

El Gran Zoco O mercado Oriental en la Rue de Angleterre y la Rue de la Liberté, es un espacio de forma irregular, rodeado por cafés y es un lugar de encuentro de los habitantes de la ciudad, se venden alimentos, comestibles y ropas tradicionales marroquíes.

La Medina o barrio árabe, es la sección de la ciudad dónde se encuentran las embajadas y consulados europeos, así como la tumba de Ibn Batuta, el más célebre poeta marroquí nacido en Tánger.

La Rue de la Liberté es donde está el hotel el Minzah considerado el mejor de Tánger y también el Casino Palmarium con diseño tradicional árabe. También ahí se encuentra la Galería Delacroix con una colección muy completa del célebre pintor francés que realizó gran parte de su obra en Tánger.

Las Ruinas Romanas de Cotta ubicadas al Oeste de Tánger a unos 10 kilómetros de la ciudad, donde hay templos en ruinas, termas antiguas y la población fortificada de Asilah.

Los Jardines Andaluces en la Ru Riad Sultan son muy hermosos y recuerdan a los jardines de los alcázares sevillanos y los del Generalife en la Alhambra de Granada. Junto a los jardines, está el célebre café francés de Le Detroit uno de los más concurridos de Tánger.

Dónde comer


En Tánger desde siempre y por su pasado como ciudad abierta e internacional en tiempos de las guerras europeas, ha habido muchos y muy buenos restaurantes y bares. Además por su cercanía a España, hay muchos bares de tapas y bocadillos como en cualquier ciudad española. El Korsan, en 85 Rue de la Liberté, tiene muy buena cocina marroquí en un suntuoso lugar palaciego.
Los mariscos son exquisitos y los precios muy abordables. Hammadj al final de la Rue de Italie sirve cocina internacional y local y frecuentado por los turistas. Rubis Grill en 3 Ibn Rochd, es muy popular entre la colonia extranjera que vive en Tánger. Sirve parrilladas y cocina internacional. La Grenouille junto al hotel Rembrandt, sirve cocina francesa de calidad y no muy cara.

En los alrededores de Tánger, Cabo Espartel tiene maravillosas playas y no tan abarrotadas como las de la ciudad. En este cabo se encuentran las residencias y mansiones más lujosas pertenecientes a la realeza marroquí y la residencia del Rey Saudí. Hay muchas bahías y caletas con restaurantes y bares de playa que sirven exquisitos mariscos. Ahí se encuentran también las cuevas de Hércules que fueron habitadas en la Prehistoria y donde se hacen espectaculares fiestas del jet set europeo.

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