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Sugieren atender artritis reumatoide desde primeros síntomas

Se trata de un padecimiento crónico inflamatorio incurable y difícil de prevenir al ser de causa desconocida

CIUDAD DE MÉXICO (11/AGO/2015).- La Secretaría de Salud de Chihuahua pidió a la población atender desde los primeros síntomas la artritis reumatoide, un padecimiento crónico inflamatorio incurable y difícil de prevenir al ser de causa desconocida.
 
En un comunicado, la dependencia estatal informó que la artritis reumatoide es una enfermedad frecuente en mujeres de 40 a 55 años de edad, produciendo un intenso dolor, inflamación y sensación de rigidez en articulaciones.
 
Anotó que la única medida es la atención especializada desde los primeros síntomas de inflamación de manos, muñecas, codos, hombros, rodillas, tobillos y dedos de los pies, durante cuatro a seis semanas seguidas.
 
Esta enfermedad debe tratarse de forma integral con atención clínica, psicológica y de rehabilitación, ya que los pacientes pueden sufrir depresión por la vergüenza que les causa la deformidad de los dedos.
 
La rehabilitación contribuye a reducir el riesgo de discapacidad y deformidad, sobre todo de los dedos de miembros inferiores y superiores, permite a los pacientes realizar sus actividades diarias y elevar su calidad de vida.
 
La artritis reumatoide puede generar complicaciones, una de las más frecuentes es la resequedad del ojo por producción deficiente en cantidad y calidad de lágrima, llamada queratoconjuntivitis.
 
La artritis agresiva y de larga duración puede dañar otros órganos porque se inflaman las membranas que envuelven al ojo, corazón, pulmones, ganglios linfáticos, hígado, riñones y con menos frecuencia los intestinos.
 
Cuando la artritis reumatoide tiene características similares, el tratamiento debe ser individualizado porque cada paciente tiene diferentes manifestaciones y tolerancia a los fármacos, ya que algunos de ellos generan efectos adversos.
 
El tabaquismo y la infección por virus Epstein Barr, pueden detonar la enfermedad en personas que tienen predisposición genética, o agravarla en quienes ya la tienen, aunque también interviene el factor hormonal.








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