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Sólo para entusiastas
Más potencia y refinamiento encontramos en este rival directo del VW Polo GTI
GUADALAJARA, JALISCO (03/AGO/2013).-Más pronto que tarde, el Peugeot 208 GT llegó a
México y está a la venta a partir de esta semana, con las primeras entregas a partir del día 8 de agosto. Un poco antes, pudimos manejar este divertido auto en una pista en Toluca y nos encontramos con un paquete que ofrece dinamismo, seguridad y emociones.
Siendo el tope de gama de la familia 208, el GT ofrece un equipamiento muy completo. De entrada, los materiales se perciben bien ensamblados y con aires de lujo. Plásticos rígidos se combinan con otros más suaves, así como un conjunto en color rojo que sobresale por todo el habitáculo, desde el tablero, hasta los asientos.
El sistema de audio es proporcionado por Arkamys, incluye seis bocinas, puerto USB, entrada auxiliar y “manos libres” vía Bluetooth. A destacar: la iluminación interior LED del techo panorámico.
El coche estará disponible en tres colores: negro, rojo y blanco. El color negro destaca aún más algunos detalles cromados, como el emblema lateral sobre las puertas traseras, así como el frente de parrilla tipo “bandera a cuadros” en una sonrisa cromada. El blanco lo hace ver elegante y vivo, sobre todo en la parte posterior, con las calaveras radicales que porta. En el llamativo rojo se pierde un poco la definición tan marcada que existe en las calaveras y la parte frontal.
Los rines son exclusivos, de 17 pulgadas de diámetro, con un acabado que Peugeot denomina “aluminio diamantado decorado con pintura negro onix”. Para nosotros, sin ser tan rimbombantes, nos parece un rin que encaja perfecto con la fisonomía del auto.
Curiosamente, los respaldos y volante de este 208 dicen “GTi”, tal como se vende en Europa, mientras que en México la marca decidió llamarlo simplemente GT, para diferenciar un poco de sus principal rival, el Polo GTI. Cambiar todos los logotipos interiores, desafortunadamente, hubiera sido muy caro.
Rápido y estable
GT o GTI, lo importante es que desde que nos subimos el tacto deportivo está presente. El coche acelera de forma gradual, hasta entregarnos suavemente el poder del turbo, sobre las tres mil revoluciones. Para algunos esto puede parecer “muy tardado”, pero creemos que si bien la aceleración es progresiva, esto beneficia más a conductores en situaciones de tránsito intenso, ya que el turbo no estará dándole de latigazos al cuello mientras tiene que volver a frenar, engranar velocidad y acelerar.
La dirección es precisa y la transferencia de pesos bien respaldada por el Control Dinámico de Estabilidad (ESP), que mantiene las cuatro ruedas de este juguetito en el suelo. Este sistema es desconectable de forma manual, pero no lo recomendamos quitar, ya que es un gran auxiliar en situaciones de riesgo.
En cuanto a la suspensión, en el 208 GT fue regulada para ser un poco más dura, sin dejar de ser confortable. Con la combinación del eje delantero independiente y el eje posterior con una barra de torsión, colaboran en el buen desempeño del auto, sobre todo en las curvas, donde nunca sentimos que este hatchback de 3.9 metros de longitud se nos fuera de largo.
Así, con el motor de 1.6 litros, Turbo, y 200 HP, acoplado a una precisa caja manual de seis velocidades (no hay automáticos) encontramos la misma combinación de poder que porta el RCZ. Sin embargo, al comparar ambos vehículos en la pista de Toluca, el RCZ se siente ligeramente más pesado, por una puesta a punto distinta. El 208 GT es muy ligero y maniobrable, listo para cualquier desafío.
El 208 GT se presenta ofreciendo lo mejor de una conducción deportiva. Puede ser casi tan confortable como el 208 “normal”, pero con una dosis de inspiración deportiva en su habitáculo, que cuesta la friolera de 339,900 pesos, con carrocería de tres puertas.
Es algo costoso a nuestro parecer, pero Peugeot espera vender 150 unidades en su primer semestre en México, donde ya tiene un rival de peso, como el Volkswagen Polo GTI, de 180 HP, con caja DSG de siete marchas y un precio de 310,900 pesos. ¿A cual le va usted?
Mario Castillo / Toluca
Siendo el tope de gama de la familia 208, el GT ofrece un equipamiento muy completo. De entrada, los materiales se perciben bien ensamblados y con aires de lujo. Plásticos rígidos se combinan con otros más suaves, así como un conjunto en color rojo que sobresale por todo el habitáculo, desde el tablero, hasta los asientos.
El sistema de audio es proporcionado por Arkamys, incluye seis bocinas, puerto USB, entrada auxiliar y “manos libres” vía Bluetooth. A destacar: la iluminación interior LED del techo panorámico.
El coche estará disponible en tres colores: negro, rojo y blanco. El color negro destaca aún más algunos detalles cromados, como el emblema lateral sobre las puertas traseras, así como el frente de parrilla tipo “bandera a cuadros” en una sonrisa cromada. El blanco lo hace ver elegante y vivo, sobre todo en la parte posterior, con las calaveras radicales que porta. En el llamativo rojo se pierde un poco la definición tan marcada que existe en las calaveras y la parte frontal.
Los rines son exclusivos, de 17 pulgadas de diámetro, con un acabado que Peugeot denomina “aluminio diamantado decorado con pintura negro onix”. Para nosotros, sin ser tan rimbombantes, nos parece un rin que encaja perfecto con la fisonomía del auto.
Curiosamente, los respaldos y volante de este 208 dicen “GTi”, tal como se vende en Europa, mientras que en México la marca decidió llamarlo simplemente GT, para diferenciar un poco de sus principal rival, el Polo GTI. Cambiar todos los logotipos interiores, desafortunadamente, hubiera sido muy caro.
Rápido y estable
GT o GTI, lo importante es que desde que nos subimos el tacto deportivo está presente. El coche acelera de forma gradual, hasta entregarnos suavemente el poder del turbo, sobre las tres mil revoluciones. Para algunos esto puede parecer “muy tardado”, pero creemos que si bien la aceleración es progresiva, esto beneficia más a conductores en situaciones de tránsito intenso, ya que el turbo no estará dándole de latigazos al cuello mientras tiene que volver a frenar, engranar velocidad y acelerar.
La dirección es precisa y la transferencia de pesos bien respaldada por el Control Dinámico de Estabilidad (ESP), que mantiene las cuatro ruedas de este juguetito en el suelo. Este sistema es desconectable de forma manual, pero no lo recomendamos quitar, ya que es un gran auxiliar en situaciones de riesgo.
En cuanto a la suspensión, en el 208 GT fue regulada para ser un poco más dura, sin dejar de ser confortable. Con la combinación del eje delantero independiente y el eje posterior con una barra de torsión, colaboran en el buen desempeño del auto, sobre todo en las curvas, donde nunca sentimos que este hatchback de 3.9 metros de longitud se nos fuera de largo.
Así, con el motor de 1.6 litros, Turbo, y 200 HP, acoplado a una precisa caja manual de seis velocidades (no hay automáticos) encontramos la misma combinación de poder que porta el RCZ. Sin embargo, al comparar ambos vehículos en la pista de Toluca, el RCZ se siente ligeramente más pesado, por una puesta a punto distinta. El 208 GT es muy ligero y maniobrable, listo para cualquier desafío.
El 208 GT se presenta ofreciendo lo mejor de una conducción deportiva. Puede ser casi tan confortable como el 208 “normal”, pero con una dosis de inspiración deportiva en su habitáculo, que cuesta la friolera de 339,900 pesos, con carrocería de tres puertas.
Es algo costoso a nuestro parecer, pero Peugeot espera vender 150 unidades en su primer semestre en México, donde ya tiene un rival de peso, como el Volkswagen Polo GTI, de 180 HP, con caja DSG de siete marchas y un precio de 310,900 pesos. ¿A cual le va usted?
Mario Castillo / Toluca