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Riga, la capital más grande del Báltico

La ciudad más grande de los estados Bálticos y el mayor centro cultural, educativo, político, financiero, comercial e industrial de la región

Riga, la capital de Letonia, es una ciudad completamente diferente en lo que se refiere a cultura a como pueden ser otras capitales como Madrid, París o Roma. Se encuentra situada a orillas del mar Báltico, cerca de la desembocadura del Divina Occidental (en letón Daugava) en el golfo de Riga. Es la ciudad más grande de los estados Bálticos y el mayor centro cultural, educativo, político, financiero, comercial e industrial de la región. Los turistas la denominan la “París del este” por la cantidad de atractivos turísticos y cafés sobre las veredas.

El centro histórico de Riga fue declarado en 1997 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en virtud de sus edificios de Art Nouveau y por la arquitectura que se conserva del siglo XIX. Gracias a su riqueza histórica y arquitectónica, así como a su gran vitalidad cultural, coexisten casas habitadas y torres de iglesias procedentes de la Edad Media.

La ciudad fue también Capital Europea de la Cultura en el año 2001 junto con Basilea (Suiza); también fue sede del Festival de la Canción de Eurovisión en 2003. En el año 2006 la capital de Letonia fue sede de los Campeonatos Mundiales de hockey sobre hielo, el acontecimiento deportivo más importante en la historia de los Estados Bálticos.

A simple vista parece una ciudad pobre, pero realmente ha evolucionado mucho en apenas 15 años, tal vez debido a que la gente es muy de mentalidad alemana y trabajadora, pero si hay que tener en cuenta que hasta 1991 no fueron un país libre. Lo cual significa que al igual que en el centro encontrarás Jaguars y tiendas de Armani, por la periferia encontrarás zonas humildes.

A pesar de que Letonia sea un país pequeño, en Riga no dejas de estar en la capital de un país, lo que conlleva a vivir en una ciudad muy grande, preciosa, diferente a las típicas y con muchas oportunidades, tanto culturales como para la diversión.

Riga cuenta con una población cercana a los 800 mil habitantes. Allí convivirás con gente muy europea y abierta; para más datos, allí no hay desigualdad entre hombres y mujeres. Eso sí, no parecen muy abiertos al tema de la homosexualidad.

Lo primero que te puede sorprender de los letones es su carácter, extremadamente amable, amables hasta el punto de que si se pregunta por una calle o edificio no es que sólo te lo indiquen, sino que suelen acompañarte hasta él y darte una agradable conversación.

Son muy abiertos, a pesar de que para ellos no sea normal el contacto físico; es más, allí hay que olvidarse de los típicos dos besos, incluso de dar la mano. Físicamente, suelen ser rubios de ojos azules. No deben asustar las vestimentas de algunos, ya que hay gente que vive muy bien, y otra que no mal, pero sí con lo justo, por lo cual no llevan una imagen cuidada, lo que para nada quiere decir que vayan a hacerte algo. Muy al contrario, son gente muy honrada.
El clima es húmedo y frío y los veranos se presentan lluviosos y breves, con una temperatura media de 17º C. El invierno se extiende de diciembre a marzo, con temperaturas bajo cero, hasta extremos de -40º C. En invierno a las 4 de la tarde ya es de noche.

La lengua oficial es el letón, pero el 40% de sus habitantes son rusos, y no sólo de origen sino que tienen dicha nacionalidad como única, por lo cual debido a que éstos no saben, o si saben no quieren hablar letón, el ruso se convierte en una lengua prácticamente cooficial.

La mayor parte de los letones son protestantes, de la fe evangélica luterana, mientras que los rusos son ortodoxos. Existen también muchos problemas entre rusos y letones. Los letones no soportan a los rusos, tengamos en cuenta que la ocupación rusa finalizó en el 1991 y aún hoy día los letones se ven obligados a hablar en ruso diariamente en su país porque estos no quieren aprender letón.

El transporte público es baratísimo y bueno, ya que ofrece muchísimas combinaciones; existen varios tipos de transporte por la ciudad: tranvía, trolejbuss (especie de autobús que funciona con cables por encima) autobús, tren, minibús y taxis. Los tres primeros cuestan 0.20 Lats (0.5 dólares) el viaje y el tren cuesta 0.22 Lats (si compras boleto antes de subir) y los minibús 0.30 Lats.

Con los taxistas es mejor regatear o acordar el precio antes de subir, los taxis rojos son más baratos, pero lo que es más importante: nunca se debe coger un taxi ilegal; son coches normales sin la distinción de taxi, pero con una lucecilla verde. En transporte público, no se paga al conductor, debes esperar a que el controlador vaya a cobrarte el billete o a ver si tienes el bono.

El ocio también es muy barato, de modo que puedes ir a la ópera por menos de 7 dólares o comer por 3 dólares. Además, es una ciudad estupenda para salir cualquier día de la semana, ya que siempre hay mucho ambiente y los pubs cierran tarde (de 4 a 8 de la madrugada, dependiendo siempre del sitio), incluso hay restaurantes 24 horas abiertos.

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