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Riedel: forma, material y estética
Riedel es una compañía familiar que tiene haciendo copas en Alemania desde hace 250 años
Debo confesar que yo era un escéptico acerca de las copas de vino marca Riedel. Alguien una vez me dijo: “Debes de probar el vino en estas copas, sabe completamente diferente”. Y yo decía: “¿Cómo una copa va a cambiar el sabor del vino?”. Pero un día todo cambió, fue hace un par de años cuando me invitaron a participar al Festival Gastronómico de Puerto Vallarta. Ahí atendí una cata de Pedro Domecq. En la cata, todos teníamos varias copas y sólo una de ellas era Riedel. La cata la estaba dando una sommelier, cuando probamos uno de los vinos, alguien del público dijo que el vino para él estaba muy amargo, ella volteo y dijo: “No es el vino, es la copa”. Yo voltee con mis amigos y con sonrisa sarcástica dije: “¡Por favor!”. Entonces ella continuó: “Vamos a hacer un ejercicio, todos tomen la copa Riedel y pasen este vino a la copa Riedel. Ahora pruébenlo”. En el auditorio sólo se escuchaban murmullos de admiración, el vino era otro completamente, ya no estaba amargo y tenía olores completamente distintos.
Ahí quedé convencido y rápidamente compré unas copas Riedel y me encantaba presumírselas a mis amigos, nadie lo creía, hubo hasta quien pensaba que era un truco.
Riedel es una compañía familiar que tiene haciendo copas en Alemania desde hace 250 años. Pero la historia se hace interesante cuando Claus Josef Riedel cambió la copa de vino que tradicionalmente era de cristal cortado de colores y muy adornadas, a una copa lisa sin adornos y sin color, de cristal delgado y de tallo largo, dándole así más énfasis al vino que a la copa. Él siguió el principio de diseño del Bauhaus: “la forma sigue a la función”. Así es que las copas fueron lo más simple que se podían para dar todo el énfasis al vino.
Claus Riedel rápidamente ganó reconocimientos y premios de Diseño, los museos comenzaron a comprar piezas, las cuales aún se exhiben. A él se le atribuye ser el primer individuo en reconocer que la forma de la copa debe ser diferente para cada bebida alcohólica y así cambió el mundo de las copas de vino y licores para siempre. Desde entonces, casi todas las copas de vino se hacen con los diseños de Claus Riedel.
Riedel crea sus copas de la línea “sommelier” con cristal con plomo. El plomo en el cristal hace que sea más resistente y hace que brille más. Además las fabrican sopladas a mano, con un altísimo estándar de calidad y todas son idénticas. El resto de las copas se fabrican en producción masiva.
Hace un par de años, se escuchó mucho el nombre Riedel aquí en Jalisco porque Georg Riedel vino al Estado a desarrollar la copa para el tequila la cual causó mucha controversia puesto que mucha gente decía que este licor se debe tomar en copa caballito. Sea lo que sea, Riedel creó una copa que a mí me parece muy interesante.
La familia Riedel continua innovando y sacando nuevas líneas de copas, el más joven de la familia, Maximilian Riedel de tan sólo 30 años, es director de Riedel de América y es el responsable de la línea mundialmente popular “O”, una línea de copas sin tallo, la cual ya ha sido imitada por otras compañías fabricantes de copas.
El factor de los sabores
Ahora ¿por qué sabe diferente el vino? Existen varios factores, primero la forma de la copa que es en forma de huevo, concentra los aromas del vino y nos es más fácil captarlos en la nariz. El cristal que ellos usan es micro poroso lo cual hace que al agitar el vino, se rompan las partículas liberando así, más aromas; las copas son muy delgadas lo cual hace que nos cambie la percepción del vino en la lengua, y yo pienso que la estética también ayuda. Estas copas son preciosas.
Existe una gran variedad de líneas, precios y copas para diferentes uvas y licores, hay copas para todos los presupuestos, desde una sommelier de 100 euros, hasta la más básica de 80 pesos. Existen varias tiendas aquí en Guadalajara que las venden, también en algunas tiendas de vinos y algunos almacenes departamentales. Sí cuestan más que una copa común y corriente, pero sí es una diferencia muy grande, así es que si eres escéptico como yo era, busca unas copas Riedel y convéncete por ti sólo. ¡Salud!
chef jua pablo rodríguez
Ahí quedé convencido y rápidamente compré unas copas Riedel y me encantaba presumírselas a mis amigos, nadie lo creía, hubo hasta quien pensaba que era un truco.
Riedel es una compañía familiar que tiene haciendo copas en Alemania desde hace 250 años. Pero la historia se hace interesante cuando Claus Josef Riedel cambió la copa de vino que tradicionalmente era de cristal cortado de colores y muy adornadas, a una copa lisa sin adornos y sin color, de cristal delgado y de tallo largo, dándole así más énfasis al vino que a la copa. Él siguió el principio de diseño del Bauhaus: “la forma sigue a la función”. Así es que las copas fueron lo más simple que se podían para dar todo el énfasis al vino.
Claus Riedel rápidamente ganó reconocimientos y premios de Diseño, los museos comenzaron a comprar piezas, las cuales aún se exhiben. A él se le atribuye ser el primer individuo en reconocer que la forma de la copa debe ser diferente para cada bebida alcohólica y así cambió el mundo de las copas de vino y licores para siempre. Desde entonces, casi todas las copas de vino se hacen con los diseños de Claus Riedel.
Riedel crea sus copas de la línea “sommelier” con cristal con plomo. El plomo en el cristal hace que sea más resistente y hace que brille más. Además las fabrican sopladas a mano, con un altísimo estándar de calidad y todas son idénticas. El resto de las copas se fabrican en producción masiva.
Hace un par de años, se escuchó mucho el nombre Riedel aquí en Jalisco porque Georg Riedel vino al Estado a desarrollar la copa para el tequila la cual causó mucha controversia puesto que mucha gente decía que este licor se debe tomar en copa caballito. Sea lo que sea, Riedel creó una copa que a mí me parece muy interesante.
La familia Riedel continua innovando y sacando nuevas líneas de copas, el más joven de la familia, Maximilian Riedel de tan sólo 30 años, es director de Riedel de América y es el responsable de la línea mundialmente popular “O”, una línea de copas sin tallo, la cual ya ha sido imitada por otras compañías fabricantes de copas.
El factor de los sabores
Ahora ¿por qué sabe diferente el vino? Existen varios factores, primero la forma de la copa que es en forma de huevo, concentra los aromas del vino y nos es más fácil captarlos en la nariz. El cristal que ellos usan es micro poroso lo cual hace que al agitar el vino, se rompan las partículas liberando así, más aromas; las copas son muy delgadas lo cual hace que nos cambie la percepción del vino en la lengua, y yo pienso que la estética también ayuda. Estas copas son preciosas.
Existe una gran variedad de líneas, precios y copas para diferentes uvas y licores, hay copas para todos los presupuestos, desde una sommelier de 100 euros, hasta la más básica de 80 pesos. Existen varias tiendas aquí en Guadalajara que las venden, también en algunas tiendas de vinos y algunos almacenes departamentales. Sí cuestan más que una copa común y corriente, pero sí es una diferencia muy grande, así es que si eres escéptico como yo era, busca unas copas Riedel y convéncete por ti sólo. ¡Salud!
chef jua pablo rodríguez