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Retrasar inicio de clases beneficia a adolescentes: expertos
El ritmo biológico de los adolescentes va tres horas detrás del que llevan los niños
LONDRES, INGLATERRA (09/SEP/2015).- El ritmo biológico de los
adolescentes va unas tres horas detrás del que llevan los niños, por lo que lo ideal para su aprovechamiento escolar sería que comenzaran clases a las 10 de la mañana, sugieren científicos británicos, pues pierden dos o tres horas de sueño eficaz por día.
Nuestro reloj biológico es un ciclo diario que conduce el aumento y la baja regular de ciertos genes, así como el flujo y reflujo de nuestro desempeño cognitivo y nuestro metabolismo; investigadores de la Universidad de Oxford estiman que hasta ahora la sociedad le ha prestado muy poca atención, en particular al de los adolescentes, quienes justo a esa edad se encuentran en una etapa de enormes cambios.
"Así que tenemos una sociedad con falta de sueño, pero es el grupo de edad -entre 14 y 24 años- el más desfavorecido que cualquier otro", sostuvo el doctor Paul Kelley, especialista en trastornos del sueño.
El ritmo biológico de los adolescentes "va atrasado", por lo que cuando comienzan temprano sus actividades, tienen sueño y ello puede afectar su aprendizaje y salud, afirmó el experto al presentar su proyecto en el Festival de Ciencia de Bradford.
Los científicos preparan un importante estudio de campo para probar su propuesta, llamado "Teensleep", para el cual tienen previsto reclutar a 100 escuelas en Reino Unido con miras a iniciar el ensayo el próximo año. Como parte del estudio, las escuelas cambiarán horarios de clase para los alumnos de entre 14 y 16 años a las 10:00 de la mañana, y ofrecerán "la educación del sueño" a los escolares para sensibilizarlos sobre la importancia de dormir bien durante las noches, evitando ver televisores o tabletas. Otro grupo de escuelas sólo introducirá el cambio de horario y uno más no hará ninguna modificación, precisaron los investigadores, que tienen previsto reportar sus resultados en 2018.
Sin embargo, aseguraron que "toda la evidencia apunta a lo mismo", los adolescentes rendirían mejor en las escuelas si se retrasa el horario. "No hay resultados negativos para mover (la jornada escolar)", añadieron.
Nuestro reloj biológico es un ciclo diario que conduce el aumento y la baja regular de ciertos genes, así como el flujo y reflujo de nuestro desempeño cognitivo y nuestro metabolismo; investigadores de la Universidad de Oxford estiman que hasta ahora la sociedad le ha prestado muy poca atención, en particular al de los adolescentes, quienes justo a esa edad se encuentran en una etapa de enormes cambios.
"Así que tenemos una sociedad con falta de sueño, pero es el grupo de edad -entre 14 y 24 años- el más desfavorecido que cualquier otro", sostuvo el doctor Paul Kelley, especialista en trastornos del sueño.
El ritmo biológico de los adolescentes "va atrasado", por lo que cuando comienzan temprano sus actividades, tienen sueño y ello puede afectar su aprendizaje y salud, afirmó el experto al presentar su proyecto en el Festival de Ciencia de Bradford.
Los científicos preparan un importante estudio de campo para probar su propuesta, llamado "Teensleep", para el cual tienen previsto reclutar a 100 escuelas en Reino Unido con miras a iniciar el ensayo el próximo año. Como parte del estudio, las escuelas cambiarán horarios de clase para los alumnos de entre 14 y 16 años a las 10:00 de la mañana, y ofrecerán "la educación del sueño" a los escolares para sensibilizarlos sobre la importancia de dormir bien durante las noches, evitando ver televisores o tabletas. Otro grupo de escuelas sólo introducirá el cambio de horario y uno más no hará ninguna modificación, precisaron los investigadores, que tienen previsto reportar sus resultados en 2018.
Sin embargo, aseguraron que "toda la evidencia apunta a lo mismo", los adolescentes rendirían mejor en las escuelas si se retrasa el horario. "No hay resultados negativos para mover (la jornada escolar)", añadieron.