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Regresa el verdadero espíritu GTI
Este pequeño alemán lo hará enamorarse de nuevo del buen manejo
GUADALAJARA, JALISCO (09/MAR/2013).- El que condujo un Caribe GT en los años 80, comprenderá perfectamente de qué se trata el Polo GTI. El que no, tendrá finalmente la oportunidad de ver la diferencia que hace un buen motor, envuelto por un auto realmente compacto, que nos dejó absolutamente fascinados.
No hay sustituto para la agilidad. La real agilidad. Esto sólo se puede conseguir con un auto chico, como era el Caribe en su primera generación. Pero el Golf, que nació Caribe en México, creció y creció mucho. Pese a que su potencia lo acompañó en algunas versiones y hay un GTI en la familia, éste ya no mantiene ese espíritu, esa sensación de que no “entramos” en el auto, sino que lo “vestimos” para salir a jugar. El Polo recupera eso, ese sentimiento juvenil, eufórico y hasta adictivo de manejo. Lo difícil, será conducirlo despacio.
El Polo regresó a México a finales del año pasado, luego de algunos años de ausencia. Es un subcompacto de generación reciente, estrenada en 2010. Su diseño, construcción y desempeño, dejan claro que es un auto europeo, refinado, bien hecho y seguro. Se respira calidad en todos sus rincones, desde la pintura exterior hasta los detalles que, ya sabemos, es donde vive la diferencia.
Por fuera, el frente ya habitual en todos los Volkswagen, recibe no sólo el ya legendario logotipo GTI, como también una fascia distinta y molduras rojas que enmarcan la parrilla. Por atrás se ve un alerón y un escape de doble salida con puntas cromadas del lado izquierdo. El conjunto se complementa con rines exclusivos de 16 pulgadas (se puede conseguir de 17, como opción) y faros de doble xenón con diodos eléctricos (leds) diurnos. Su mayor diferencia para los demás Polo a la venta en este país es, sin embargo, el hecho de que cuenta con dos puertas menos.
Por dentro el coche también tiene su carácter único. Los asientos son deportivos, con muy buen soporte lateral, pero sin incomodar muslos y espaldas como otros. Están forrados de piel y Alcántara. Hay quemacocos, algo que le quita cierto desempeño al añadir peso justo en la parte más alta del auto, pero el mercado lo demanda. Una pena que no hay una cortina opaca, sólo una malla translúcida que deja pasar mucho el calor. El volante también está forrado de piel, con costuras aparentes en color ojo y con ajustes de estéreo y computadora de viaje.
El espacio es excelente adelante, al igual que la visibilidad. En la parte trasera dos personas también pueden viajar a gusto, si los de adelante no recorren todo su asiento hacia atrás.
La cajuela, con capacidad de 280 litros, está dentro del promedio del segmento de los autos con largo total de menos de cuatro metros.
La diferencia
Lo que realmente hace de éste auto un verdadero GTI, es su conjunto mecánico. Empezando con el magnífico y premiado motor TSI de cuatro cilindros turbo, que en el caso del Polo GTI eroga 180 HP. Este motor venció como el mejor en el Engine of The Year Award en 2006 y ha ganado en su categoría todos los años desde entonces, siempre con nuestro voto (EL INFORMADOR es único medio mexicano jurado en este certamen).
Nos sigue impresionando lo que puede hacer esta pequeña máquina, principalmente entre las dos mil y 6,200 revoluciones, rango en que entra el turbo, comienza el torque y se acaba la potencia. El auto se siente lleno de poder siempre y rebasar en carretera es tan disfrutable que lo difícil es dejar de hacerlo. Parte de la diversión es ver los señores con sus grandes sedanes con seis cilindros, mirando estupefactos a ese pequeño cohete germano pasar como si nada a su izquierda, incluso en subidas.
Mucho se debe a la caja de cambios automática tipo DSG, de doble embrague, con siete velocidades. En ciudad, puesta en modo normal, proporciona el confort que se espera de una automática, pero cuando queremos más fuerza, el modo Sport lleva las revoluciones del motor más arriba y el auto se siente más vivo, juguetón.
La suspensión nos da un gran balance entre confort y estabilidad y esto también se debe a la buena elección de los rines de 16 pulgadas, mucho más adaptados a los caminos mexicanos que unos de 17 con perfil más bajo de neumáticos.
No es fácil describir sentimientos y este auto nos “movió el tapete” emocional. Nos recordó las delicias juveniles y no por tardar 6.9 segundos para llegar a 100 km/hora. Tampoco por ser capaz de andar a más de 240 km/h (no digan a nadie que lo hicimos) con el aplomo de los grandes, pero por devolvernos, pura y simplemente, el placer de conducir.
Hay quienes consideren sacrilegio que otro auto que no sea el Golf use las siglas GTI, pero ante el Polo, el Golf GTI actual nos recuerda a Elton John: muy bueno, pero ya gordo y adorado por los que tienen más de 45 años. El verdadero espíritu del GTI, que no les quede ninguna duda, está en el Polo.
FICHA TÉCNICA
Datos técnicos
Motor: Frontal transversal.
Cilindros: Cuatro en línea; 1.4 litros.
Turbocompresor: Sí.
Potencia: 180 HP @ 6,200 rpm.
Torque: 250 newton-metro @ 2,000-4,500 rpm.
Tracción: Delantera.
Transmisión: Automática de siete velocidades (7+R), DSG.
Suspensión
Delantera: Independiente, de tipo McPherson con resortes helicoidales y barra estabilizadora.
Trasera: De rueda tirada con elemento torsional y con resortes helicoidales.
Frenos
Delanteros:De discos ventilados, con ABS.
Traseros: De discos sólidos, con ABS.
Dirección
De piñón y cremallera, con asistencia electrohidráulica.
Dimensiones en milímetros
Largo: 3976
Ancho: 1682
Alto: 1542
Distancia entre ejes: 2468
Peso: 1269 kilogramos
Capacidad
Tanque: 83 litros.
Cajuela: 649 litros.
Resultados en el autódromo
Aceleración de 0 a 100 km/h en: 6.9 segundos
Frenado de 100 km/h a 0 en: 40 metros.
Cuarto de milla: N/D
Velocidad máxima: 240 km/h
No hay sustituto para la agilidad. La real agilidad. Esto sólo se puede conseguir con un auto chico, como era el Caribe en su primera generación. Pero el Golf, que nació Caribe en México, creció y creció mucho. Pese a que su potencia lo acompañó en algunas versiones y hay un GTI en la familia, éste ya no mantiene ese espíritu, esa sensación de que no “entramos” en el auto, sino que lo “vestimos” para salir a jugar. El Polo recupera eso, ese sentimiento juvenil, eufórico y hasta adictivo de manejo. Lo difícil, será conducirlo despacio.
El Polo regresó a México a finales del año pasado, luego de algunos años de ausencia. Es un subcompacto de generación reciente, estrenada en 2010. Su diseño, construcción y desempeño, dejan claro que es un auto europeo, refinado, bien hecho y seguro. Se respira calidad en todos sus rincones, desde la pintura exterior hasta los detalles que, ya sabemos, es donde vive la diferencia.
Por fuera, el frente ya habitual en todos los Volkswagen, recibe no sólo el ya legendario logotipo GTI, como también una fascia distinta y molduras rojas que enmarcan la parrilla. Por atrás se ve un alerón y un escape de doble salida con puntas cromadas del lado izquierdo. El conjunto se complementa con rines exclusivos de 16 pulgadas (se puede conseguir de 17, como opción) y faros de doble xenón con diodos eléctricos (leds) diurnos. Su mayor diferencia para los demás Polo a la venta en este país es, sin embargo, el hecho de que cuenta con dos puertas menos.
Por dentro el coche también tiene su carácter único. Los asientos son deportivos, con muy buen soporte lateral, pero sin incomodar muslos y espaldas como otros. Están forrados de piel y Alcántara. Hay quemacocos, algo que le quita cierto desempeño al añadir peso justo en la parte más alta del auto, pero el mercado lo demanda. Una pena que no hay una cortina opaca, sólo una malla translúcida que deja pasar mucho el calor. El volante también está forrado de piel, con costuras aparentes en color ojo y con ajustes de estéreo y computadora de viaje.
El espacio es excelente adelante, al igual que la visibilidad. En la parte trasera dos personas también pueden viajar a gusto, si los de adelante no recorren todo su asiento hacia atrás.
La cajuela, con capacidad de 280 litros, está dentro del promedio del segmento de los autos con largo total de menos de cuatro metros.
La diferencia
Lo que realmente hace de éste auto un verdadero GTI, es su conjunto mecánico. Empezando con el magnífico y premiado motor TSI de cuatro cilindros turbo, que en el caso del Polo GTI eroga 180 HP. Este motor venció como el mejor en el Engine of The Year Award en 2006 y ha ganado en su categoría todos los años desde entonces, siempre con nuestro voto (EL INFORMADOR es único medio mexicano jurado en este certamen).
Nos sigue impresionando lo que puede hacer esta pequeña máquina, principalmente entre las dos mil y 6,200 revoluciones, rango en que entra el turbo, comienza el torque y se acaba la potencia. El auto se siente lleno de poder siempre y rebasar en carretera es tan disfrutable que lo difícil es dejar de hacerlo. Parte de la diversión es ver los señores con sus grandes sedanes con seis cilindros, mirando estupefactos a ese pequeño cohete germano pasar como si nada a su izquierda, incluso en subidas.
Mucho se debe a la caja de cambios automática tipo DSG, de doble embrague, con siete velocidades. En ciudad, puesta en modo normal, proporciona el confort que se espera de una automática, pero cuando queremos más fuerza, el modo Sport lleva las revoluciones del motor más arriba y el auto se siente más vivo, juguetón.
La suspensión nos da un gran balance entre confort y estabilidad y esto también se debe a la buena elección de los rines de 16 pulgadas, mucho más adaptados a los caminos mexicanos que unos de 17 con perfil más bajo de neumáticos.
No es fácil describir sentimientos y este auto nos “movió el tapete” emocional. Nos recordó las delicias juveniles y no por tardar 6.9 segundos para llegar a 100 km/hora. Tampoco por ser capaz de andar a más de 240 km/h (no digan a nadie que lo hicimos) con el aplomo de los grandes, pero por devolvernos, pura y simplemente, el placer de conducir.
Hay quienes consideren sacrilegio que otro auto que no sea el Golf use las siglas GTI, pero ante el Polo, el Golf GTI actual nos recuerda a Elton John: muy bueno, pero ya gordo y adorado por los que tienen más de 45 años. El verdadero espíritu del GTI, que no les quede ninguna duda, está en el Polo.
FICHA TÉCNICA
Datos técnicos
Motor: Frontal transversal.
Cilindros: Cuatro en línea; 1.4 litros.
Turbocompresor: Sí.
Potencia: 180 HP @ 6,200 rpm.
Torque: 250 newton-metro @ 2,000-4,500 rpm.
Tracción: Delantera.
Transmisión: Automática de siete velocidades (7+R), DSG.
Suspensión
Delantera: Independiente, de tipo McPherson con resortes helicoidales y barra estabilizadora.
Trasera: De rueda tirada con elemento torsional y con resortes helicoidales.
Frenos
Delanteros:De discos ventilados, con ABS.
Traseros: De discos sólidos, con ABS.
Dirección
De piñón y cremallera, con asistencia electrohidráulica.
Dimensiones en milímetros
Largo: 3976
Ancho: 1682
Alto: 1542
Distancia entre ejes: 2468
Peso: 1269 kilogramos
Capacidad
Tanque: 83 litros.
Cajuela: 649 litros.
Resultados en el autódromo
Aceleración de 0 a 100 km/h en: 6.9 segundos
Frenado de 100 km/h a 0 en: 40 metros.
Cuarto de milla: N/D
Velocidad máxima: 240 km/h