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Primer contacto, MINI Countryman

La tradicional marca inglesa está decidida a ampliar su gama. Y las dimensiones de ésta

GUADALAJARA, JALISCO (24/JUL/2010).- Puede ser una herejía similar a la que Porsche cometió al hacer la Cayenne. Pero el hecho es que la marca MINI, parte del grupo BMW, decidió que, si quiere crecer, tiene que arriesgar un poco más. Y lo está haciendo al poner en el mercado el Countryman, el primer crossover, o tal vez podamos decirlo, una pequeña SUV, de la marca británica.

Para que lo conociéramos mejor, MINI nos invitó al norte de Alemania, en la portuaria Hamburgo, donde una larga flotilla de Countryman blancos nos esperaba, junto con un magnífico día de sol, atípico en la región. Condujimos el auto por ciudades, carreteras vecinales y por las famosas autobahn, que en algunos de sus tramos no tienen límite de velocidad establecido. También hubo una breve salida del asfalto, para sentir cómo se mueve el auto sobre la tierra.

Antes, empero, vamos a describirlo. Ya presentado en algunos salones de automóviles como el de Nueva York, en abril pasado, el Countryman mantiene absolutamente el aire de familia MINI. Lo hace con otras dimensiones, pero de alguna manera logra que las proporciones sean similares a las del MINI convencional. Su tamaño, como dijimos, es distinto y en esto reside toda la diferencia con relación a sus “hermanos”. Es 36,8 centímetros más largo; 10,6 centímetros más ancho y 15,4 centímetros más alto. Su distancia entre ejes es 12,8 centímetros mayor. Todo esto ofrece a sus ocupantes algo que ni siquiera el intento anterior de ser distinto, el Clubman, había logrado: espacio. Pero no es todo. Con la mayor distancia entre ejes, llega una mejor calidad de marcha. A pesar de que los ingenieros de la casa buscaron hacer lo posible por mantener el espíritu de conducción del MINI en el Countryman, sus dimensiones son difíciles de controlar. Con eso, el auto pierde en agilidad, pero sí hay que dejar muy claro que probablemente se trate del crossover más ágil del mercado en estos momentos. O sería eso, o no sería un MINI.

Más allá de ser o no un verdadero MINI, que nos parece que sí lo es, el Countryman es un auto práctico. Su mayor altura nos hace agacharnos menos al subir y bajar de él. También nos permite conducir en una línea de visión un poco superior al promedio de los demás. Bueno, por lo menos de los sedanes, cupés y vagonetas, que aún existen en gran escala en Europa. Luego, están las cuatro puertas, que representan la libertad máxima para sus cuatro pasajeros, de entrar y salir sin incomodar a nadie. También está, por supuesto, la cajuela, que permite cargar entre 350 y 1,170 litros de equipaje, claro que este último número se logra abatiendo el respaldo de los asientos traseros. Puede parecer que son números normales para cualquier auto y lo son, pero no lo eran para ningún MINI en toda su historia.

Por dentro, el Countryman también se parece a sus hermanos, con la obvia ventaja del espacio. Adelante, ambas plazas son muy buenas. El conductor tiene múltiples opciones de ajuste del asiento y del volante, para encontrar una buena posición de conducir. La visibilidad es también excelente. Los instrumentos están al alcance de la mano y sólo habrá que acostumbrarse a que los mandos eléctricos de los cristales están en el tablero, no en puertas. Pero esto todo dueño de MINI ya sabe y está habituado a ello. Hay una pequeña consola central y dentro de ésta es posible conectar un iPhone. Con este aparato, se puede bajar gratuitamente una aplicación para el MINI y, debido a esto, escuchar más de dos mil estaciones de radio en línea, por ejemplo. También se puede usar el aparato para hablar, claro, conectado por el sistema Bluetooth.

Esa consola central es, en realidad, un gran par de rieles sobre los cuales se pueden poner muchos accesorios como portavasos, portalentes, ceniceros y otras cosas. Es una excelente idea, pero es también el motivo por el cual no hay lugar para tres personas atrás. Hay que decir que esto hace que las dos que viajan lo hagan muy comodamente, con buen espacio para piernas, hombros y cabeza. Faltará, si acaso, un descanza-brazos central, que posiblemente se venda como opción. Es posible pedir un asiento para tres personas, lo que comprometerá la comodidad trasera, obviamente, además de disminuir la longitud de los rieles y con ello, la posibilidad de ponerles más accesorios.

Mecánicamente es muy similar al MINI. Los motores y la caja de cambios son los mismos. Para México, donde el coche debe llegar en febrero de 2011, estará el Countryman y el Countryman S. Ambos portan el mismo motor de cuatro cilindros, con 1.6 litros y que llegan a 122 caballos de potencia en el primero y 184 en el segundo. Las cajas son automática o manual, ambas con seis cambios. Probamos la versión más rápida del auto, la S con caja manual. Con ella, pudimos llegar muy cerca de los 200 kilómetros por hora, número que seguro hubiéramos rebasado caso el tráfico estuviera menos intenso.

La suspensión es de tipo McPherson adelante y Multilink atrás y hay versión con tracción integral, lo que junto con la mayor altura al suelo, permiten que el Countryman sea el primer MINI que lo le tiene miedo a andar fuera del pavimento. El auto se siente firme todo el tiempo, transmitiendo seguridad en rectas y curvas.

Como en todo MINI, hay una gran oferta de colores y combinaciones, que hará que el auto sea lo más personalizado posible. Puede tener, desde luego, techo de un color diferente de la carrocería, o mantener una apariencia más monocromática, como el blanco que tuvimos para conducir y que se ve en las fotos en esta página.

En este momento, aún no hay un precio definido para el auto en México, pero podemos imaginar que deberá  quedar algo por debajo del actual crossover compacto del grupo, el BMW X1. Pero esto, todavía está por verse.

Lo que sí podemos decir es que, con el arribo del Countryman, el que le gustaba la forma desenfadada, el manejo preciso y ágil del MINI, pero no se animaba a comprar uno debido a su poca o nula utilidad, ahora ya no tendrá pretextos.

EL INFORMADOR /Sergio Oliveira/Hamburgo

Radiografía

Motores: L4; 1.6 litros, 16 válvulas; con 122 CV @ 6,000 rpm y torque de 160 Newtons-metro @ 4,250 rpm y 1.6 litros, 16 válvulas; con 184 CV @ 5,500 rpm y torque de 260 Newtons-metro entre 1,600 y 5,000 (manual) o entre 1,700 y 4,500 rpm (automático)

Suspensión: Tipo McPherson adelante y Multilink atrás

Transmisión: Automática o manual, ambas de seis velocidades (6 más R)

Frenos: de Discos ventilados en las ruedas delanteras y sólidos atrás, con ABS y EBD

Tracción:
Delantera o integral

Precio: 32 mil dólares (estimado)

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