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Potencia a cielo abierto
La versión más poderosa del Golf Cabrio se hace presente
GUADALAJARA, JALISCO (17/MAR/2012).- Antes de que llegue la nueva generación del exitoso Golf, la marca alemana Volkswagen lanzó en el Salón de Ginebra el GTI Cabriolet. De cierta forma, para despedirse del actual modelo.
A pesar de que ya se avecina la siguiente etapa del Golf, este auto seguramente se mantendrá un rato más en los pisos de exhibición, hasta que nuevamente sea sustituido por la versión Cabriolet de esa próxima generación.
El exterior del GTI Cabriolet mantiene el estilo de su hermano con techo rígido. Las fascias, los faros, el tipo de rines y llantas de perfil bajo, son parte de los atractivos exteriores en este icónico modelo alemán.
Por dentro, los vivos en rojo tanto en la tapicería, como en el tablero, hacen buen juego con los cromos del volante que envuelven los controles de audio. Al mismo tiempo, los pedales tipo deportivo y la palanca con forro de cuero, también llevan su dotación cromada.
Lo que más nos gusta es el diseño de los asientos. El bordado nos transporta a los primeros Golf, con su tela tipo franela, de líneas verticales y horizontales, cada una con un grosor y color distintos, bien combinadas y agradables a la vista. Definitivamente es un toque de nostalgia.
El toldo
Además del aspecto deportivo, el techo de lona es lo más atractivo en este Golf GTI Cabriolet. Su diseño está bien adaptado a la carrocería y cuando está abierto luce como pocos. Para descubrir el cielo, basta con apretar un botón y luego se despliega poco a poco, en rápidos 9.5 segundos. Decimos rápidos, porque la mayoría de los descapotables abren o cierran entre 19 y 25 segundos. Además, en el GTI Cabriolet esta operación puede realizarse a no más de 30 kilómetros por hora.
Como parte de la seguridad, el GTI Cabriolet cuenta con un par de barras que salen desde atrás de los asientos posteriores. Esto con la finalidad de proteger de mejor forma a todos los ocupantes en caso de volcadura.
Bajo el cofre lleva el mismo motor que el Golf GTI: un bloque de cuatro cilindros, 2.0 litros, TSI, con 211 caballos de potencia. Su aceleración es ligeramente menor, con 7.3 segundos de cero a 100 km/h. Pero tampoco está mal.
Iría acoplado a una caja manual de seis velocidades, que está de serie. O los clientes pueden adquirir de forma opcional la transmisión automática de doble embrague (DSG), con mandos secuenciales. Alcanza una velocidad máxima de 237 kilómetros por hora en la versión manual; en la automática, es de 235 kilómetros por hora. Con estas cifras, es el Cabrio más rápido de la gama Golf en su historia.
Su precio, dependiendo del mercado europeo al que llegue, rondaría los 35 mil euros. A México es poco probable que llegue, por lo que tendremos que conformarnos con las imágenes.
A pesar de que ya se avecina la siguiente etapa del Golf, este auto seguramente se mantendrá un rato más en los pisos de exhibición, hasta que nuevamente sea sustituido por la versión Cabriolet de esa próxima generación.
El exterior del GTI Cabriolet mantiene el estilo de su hermano con techo rígido. Las fascias, los faros, el tipo de rines y llantas de perfil bajo, son parte de los atractivos exteriores en este icónico modelo alemán.
Por dentro, los vivos en rojo tanto en la tapicería, como en el tablero, hacen buen juego con los cromos del volante que envuelven los controles de audio. Al mismo tiempo, los pedales tipo deportivo y la palanca con forro de cuero, también llevan su dotación cromada.
Lo que más nos gusta es el diseño de los asientos. El bordado nos transporta a los primeros Golf, con su tela tipo franela, de líneas verticales y horizontales, cada una con un grosor y color distintos, bien combinadas y agradables a la vista. Definitivamente es un toque de nostalgia.
El toldo
Además del aspecto deportivo, el techo de lona es lo más atractivo en este Golf GTI Cabriolet. Su diseño está bien adaptado a la carrocería y cuando está abierto luce como pocos. Para descubrir el cielo, basta con apretar un botón y luego se despliega poco a poco, en rápidos 9.5 segundos. Decimos rápidos, porque la mayoría de los descapotables abren o cierran entre 19 y 25 segundos. Además, en el GTI Cabriolet esta operación puede realizarse a no más de 30 kilómetros por hora.
Como parte de la seguridad, el GTI Cabriolet cuenta con un par de barras que salen desde atrás de los asientos posteriores. Esto con la finalidad de proteger de mejor forma a todos los ocupantes en caso de volcadura.
Bajo el cofre lleva el mismo motor que el Golf GTI: un bloque de cuatro cilindros, 2.0 litros, TSI, con 211 caballos de potencia. Su aceleración es ligeramente menor, con 7.3 segundos de cero a 100 km/h. Pero tampoco está mal.
Iría acoplado a una caja manual de seis velocidades, que está de serie. O los clientes pueden adquirir de forma opcional la transmisión automática de doble embrague (DSG), con mandos secuenciales. Alcanza una velocidad máxima de 237 kilómetros por hora en la versión manual; en la automática, es de 235 kilómetros por hora. Con estas cifras, es el Cabrio más rápido de la gama Golf en su historia.
Su precio, dependiendo del mercado europeo al que llegue, rondaría los 35 mil euros. A México es poco probable que llegue, por lo que tendremos que conformarnos con las imágenes.