Suplementos
Porque siempre se puede mejorar
El gran problema cuando se tiene un excelente producto, es la búsqueda por hacerlo mejor. BMW lo hizo con la X5
GUADALAJARA, JALISCO (01/MAY/2010).- Es difícil percibir de inmediato qué tan distinta es la BMW X5 2011, comparada contra su antecesora. Pero la convivencia, poco a poco, se encarga de mostrarnos que la evolución que experimenta ese producto, hace que siga valiendo la pena tomarlo en consideración en la hora de hacerse de una camioneta de lujo, con alto desempeño.
Entre los edificios altos y elegantes de Doral, un exclusivo barrio de Miami, rodeado por el agua del Atlántico y adornado por puentes, inmensos barcos y tiendas de ropas exclusivas, pasando por los desenfadados bares de Miami Beach, que cada vez más se llena de autos de colección como el Lincoln negro de 1931 estacionado frente a no uno, sino dos Rolls Royce, hasta los manglares típicos del lugar, conocidos como Everglades, donde nos fue posible incluso cargar a un pequeño cocodrilo de dos años de edad (con la boca prudentemente tapada por una cinta, claro), BMW mostró los ambientes en los que vive y respiran los clientes de su exclusiva camioneta.
Cuando BMW lanzó la X5, en 1999, fue una de las últimas en llegar al mercado de los deportivos utilitarios de lujo, SUV, por sus siglas en inglés. La marca alemana, empero, insiste en llamarla SAV, que es la sigla en inglés para algo así como vehículo de actividades deportivas. Al esperara para lanzarla, pudo estudiar qué estaban sus rivales, para construir sobre esa información, una propuesta más atractiva. Por esto, desde su nacimiento, la X5 demostró que la ingeniería es capaz de elevar los límites de conducción de vehículos con un centro de gravedad tan alto como los SUV (sigla que usamos pidiendo el perdón de BMW), a pesar de mantener una aceptable capacidad de transitar fuera del asfalto.
Para 2011, la X5 mantiene esas características, pero lo hace con una ligera renovación estética, que se dio en las fascias delantera y trasera. La primera recibió faros de niebla de serie para todas sus versiones, mientras que la trasera tiene una forma similar a la de adelante, pero con dos cavidades que rodean los tubos de escape.
En su interior, se mantienen los buenos materiales de siempre, con una cuidadosa construcción, hecha en la planta de Spartanburg, en Carolina del Sur, desde donde ya salieron más de un millón de X5 en sus once años de vida. Hay detalles modernizados, como el “head up display”, es decir, la proyección de información sobre la velocidad y del sistema de navegación, en el parabrisas, para que el conductor pueda monitorear esas información sin apartar los ojos del camino. Sin embargo, pensamos que a BMW en general, hace falta un cambio fuerte en sus interiores, que lo ponga al día ante rivales de nivel cada vez más alto como Porsche o Audi. No llegamos al absurdo de decir que lo que hoy se ofrece no es correcto, pero sí pensamos que puede ser mejor y que BMW es capaz de hacerlo.
El espacio es tan bueno como siempre y se mantiene la opción de que la camioneta venga de serie con una tercera fila de asientos, lo que reduce su área de carga, pero la permite transportar hasta a siete pasajeros.
La prueba de que pueden mejorar lo bueno está, por ejemplo, en los motores. Para el modelo 2011, la
X5 contará con el seis cilindros en línea, de 3.0 litros de desplazamiento y 306 caballos de fuerza, ayudado por un turbo-compresor. Tendrá también el V8 de 4.4 litros, con 407 caballos de fuerza y par motor de 600 Newtons-metro. Además, está la joya de la corona, el V8 de 4.4 litros con dos turbos que llevan su potencia a impresionantes 555 caballos de fuerza. Su torque de 680 Newtons-metro también ayudan a un desempeño excepcional de esa X5 que lleva, con todo mérito, la etiqueta M.
No es todo. Para lograr que la mayor potencia pudiera combinarse con un menor consumo de combustible, todas las nuevas X5 están equipadas con la caja de cambios automática de ocho velocidades, que en México se estrenó en el Serie 5 Gran Turismo.
En la prueba de manejo que organizó BMW para los medios de comunicación, en la tropical Miami, en Florida, pudimos darnos cuenta de que su desempeño es aún más impresionante que antes. Sería, empero, pretencioso decir que la nueva caja de cambios es perceptiblemente mejor. Esto porque la anterior ya era tan buena, que la supuesta suavidad extra que ofrece nos pareció, francamente, imposible de percibir. En un momento en que viajábamos en una velocidad de crucero de alrededor de 100 km/h, en sexta velocidad y con la caja en modo manual, subimos a séptima y las revoluciones bajaron de cerca de 2,700 rpm a unas 2,200 rpm. Luego, pusimos la octava velocidad y con ello el tacómeto mostró 1,800 rpm. A pesar de esto y de que la presión sobre el pedal del acelerador era constante, el reloj del tablero que muestra el consumo instantáneo, nunca se movió.
La nueva X5 comenzará a venderse en México en este mes de mayo y sus precios serán muy parecidos a los que hoy en día se pide por un modelo 2010. Es, por lo tanto, un mejor negocio que antes. Y esto, ya es decir mucho.
Sergio Oliveira/Miami
Radiografía
Motores: L6; DOHC; Turbo; 306 CV @ 5,300 rpm y torque de 400 Newtons-metro entre 1,200 y 5,000 rpm; Y 8 de 4.4 litros, bi-turbo, con 407 CV entre 5,500 y 6,500 rpm y torque de 600 Newtons-metro entre 1,750 y 4,500 rpm y 8 de 4.4 litros, bi-turbo, con 555 CV @ 6,000 rpm y torque de 680 Newtons-metro entre 1,500 y 5,650 rpm.
Transmisión: Automática de ocho velocidades (8 más R) con cambios secuenciales Steptronic
Suspensión: Independiente, de brazos de control delanteros
Frenos: De discos ventilados en ambos ejes, con ABS de serie
Precio: Entre 66 mil y 111 mil dólares
Entre los edificios altos y elegantes de Doral, un exclusivo barrio de Miami, rodeado por el agua del Atlántico y adornado por puentes, inmensos barcos y tiendas de ropas exclusivas, pasando por los desenfadados bares de Miami Beach, que cada vez más se llena de autos de colección como el Lincoln negro de 1931 estacionado frente a no uno, sino dos Rolls Royce, hasta los manglares típicos del lugar, conocidos como Everglades, donde nos fue posible incluso cargar a un pequeño cocodrilo de dos años de edad (con la boca prudentemente tapada por una cinta, claro), BMW mostró los ambientes en los que vive y respiran los clientes de su exclusiva camioneta.
Cuando BMW lanzó la X5, en 1999, fue una de las últimas en llegar al mercado de los deportivos utilitarios de lujo, SUV, por sus siglas en inglés. La marca alemana, empero, insiste en llamarla SAV, que es la sigla en inglés para algo así como vehículo de actividades deportivas. Al esperara para lanzarla, pudo estudiar qué estaban sus rivales, para construir sobre esa información, una propuesta más atractiva. Por esto, desde su nacimiento, la X5 demostró que la ingeniería es capaz de elevar los límites de conducción de vehículos con un centro de gravedad tan alto como los SUV (sigla que usamos pidiendo el perdón de BMW), a pesar de mantener una aceptable capacidad de transitar fuera del asfalto.
Para 2011, la X5 mantiene esas características, pero lo hace con una ligera renovación estética, que se dio en las fascias delantera y trasera. La primera recibió faros de niebla de serie para todas sus versiones, mientras que la trasera tiene una forma similar a la de adelante, pero con dos cavidades que rodean los tubos de escape.
En su interior, se mantienen los buenos materiales de siempre, con una cuidadosa construcción, hecha en la planta de Spartanburg, en Carolina del Sur, desde donde ya salieron más de un millón de X5 en sus once años de vida. Hay detalles modernizados, como el “head up display”, es decir, la proyección de información sobre la velocidad y del sistema de navegación, en el parabrisas, para que el conductor pueda monitorear esas información sin apartar los ojos del camino. Sin embargo, pensamos que a BMW en general, hace falta un cambio fuerte en sus interiores, que lo ponga al día ante rivales de nivel cada vez más alto como Porsche o Audi. No llegamos al absurdo de decir que lo que hoy se ofrece no es correcto, pero sí pensamos que puede ser mejor y que BMW es capaz de hacerlo.
El espacio es tan bueno como siempre y se mantiene la opción de que la camioneta venga de serie con una tercera fila de asientos, lo que reduce su área de carga, pero la permite transportar hasta a siete pasajeros.
La prueba de que pueden mejorar lo bueno está, por ejemplo, en los motores. Para el modelo 2011, la
X5 contará con el seis cilindros en línea, de 3.0 litros de desplazamiento y 306 caballos de fuerza, ayudado por un turbo-compresor. Tendrá también el V8 de 4.4 litros, con 407 caballos de fuerza y par motor de 600 Newtons-metro. Además, está la joya de la corona, el V8 de 4.4 litros con dos turbos que llevan su potencia a impresionantes 555 caballos de fuerza. Su torque de 680 Newtons-metro también ayudan a un desempeño excepcional de esa X5 que lleva, con todo mérito, la etiqueta M.
No es todo. Para lograr que la mayor potencia pudiera combinarse con un menor consumo de combustible, todas las nuevas X5 están equipadas con la caja de cambios automática de ocho velocidades, que en México se estrenó en el Serie 5 Gran Turismo.
En la prueba de manejo que organizó BMW para los medios de comunicación, en la tropical Miami, en Florida, pudimos darnos cuenta de que su desempeño es aún más impresionante que antes. Sería, empero, pretencioso decir que la nueva caja de cambios es perceptiblemente mejor. Esto porque la anterior ya era tan buena, que la supuesta suavidad extra que ofrece nos pareció, francamente, imposible de percibir. En un momento en que viajábamos en una velocidad de crucero de alrededor de 100 km/h, en sexta velocidad y con la caja en modo manual, subimos a séptima y las revoluciones bajaron de cerca de 2,700 rpm a unas 2,200 rpm. Luego, pusimos la octava velocidad y con ello el tacómeto mostró 1,800 rpm. A pesar de esto y de que la presión sobre el pedal del acelerador era constante, el reloj del tablero que muestra el consumo instantáneo, nunca se movió.
La nueva X5 comenzará a venderse en México en este mes de mayo y sus precios serán muy parecidos a los que hoy en día se pide por un modelo 2010. Es, por lo tanto, un mejor negocio que antes. Y esto, ya es decir mucho.
Sergio Oliveira/Miami
Radiografía
Motores: L6; DOHC; Turbo; 306 CV @ 5,300 rpm y torque de 400 Newtons-metro entre 1,200 y 5,000 rpm; Y 8 de 4.4 litros, bi-turbo, con 407 CV entre 5,500 y 6,500 rpm y torque de 600 Newtons-metro entre 1,750 y 4,500 rpm y 8 de 4.4 litros, bi-turbo, con 555 CV @ 6,000 rpm y torque de 680 Newtons-metro entre 1,500 y 5,650 rpm.
Transmisión: Automática de ocho velocidades (8 más R) con cambios secuenciales Steptronic
Suspensión: Independiente, de brazos de control delanteros
Frenos: De discos ventilados en ambos ejes, con ABS de serie
Precio: Entre 66 mil y 111 mil dólares