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Nuevos Días para el Galindo
Ante la posibilidad de una ambiciosa renovación del Planetario, sus protagonistas hablan
Ciencia / Planetario
Por: José Langarica
“A cerca de Severo Díaz Galindo, si le pregunta uno a cualquiera de nuestros amigos, no nos vayamos más lejos: ¿y ese quién es?”, reflexiona Elena Matute Villaseñor, directora de Cultura del Ayuntamiento de Guadalajara (e hija del mismísimo ingeniero Matute Remus). La pregunta surge a raíz de los ambiciosos nuevos proyectos para el Planetario Severo Díaz Galindo (se habla de una inversión de más de 200 millones de pesos).
“Ahora tenemos una inversión externa que nos va a permitir llevarlo a una mejor posición”, dice.
“Desafortunadamente son muchos los millones que necesita el Planetario para salir adelante”.
Según explica, aún se está concertando la intervención de los actores para el rescate, si bien rumores sugieren que las obras pudieran comenzar tan rápido como en agosto próximo. A su vez, el doctor Eduardo Lliteras Senties, director del planetario, comparte el entusiasmo de la licenciada Matute:
“Yo me siento optimista, así lo diría, porque después de un largo túnel, de muchos meses de bregar, de trabajar en condiciones realmente muy difíciles –aunque con muchas ganas-, vemos que finalmente se va a concretar esta obra que yo espero y así parece, se va a traducir en un nuevo planetario, que era lo que todos queríamos”.
Los miembros de su equipo de trabajo, afirma, “están contentos, porque van a cambiar las condiciones en las que funciona el Planetario, que tú bien las conoces: son muy malas. A pesar del esfuerzo que se ha hecho aquí, la verdad es esa, y esto no es algo que yo escondí, el algo que dije desde el primer día en que puse un pie aquí, (pero) yo creo que el ambiente en general es de optimismo y es positivo”.
“El techo ya no sirve -observa la funcionaria-. Entonces se tiene que quitar todo y volver a poner. La estructura del domo sí está en buen estado, pero toda la parte interna, los paneles, etcétera, lo mismo ¿no? Sí tenemos que meterle muchísimo dinero, porque es quitar todo”.
“El techo es de las primeras cosas que obviamente se van”, abunda Literas. “¿Por qué? Pues porque es un techo que filtra agua por todos lados; si quieres venir en estos días verás que algunas no son goteras, son cataratas”.
El escenario es idéntico para su instalación eléctrica: “Todo el sistema eléctrico, el cableado, se va a cambiar. Después de 25 años los cables están quemados, llenos de cortos y en muy malas condiciones”.
Nuevas funciones con nuevas herramientas
“La tecnología avanza con una rapidez impresionante”, reflexiona Matute. “Si este Planetario se construyó hace 25 años, y si en ese momento tenía lo mejor, piensen que 25 años más tarde todo lo que está ahí es obsoleto. Ya no funciona, ya no hay refacciones, y ahora hay sistemas mucho más adecuados y mucho más eficaces, puntuales, tecnológicamente hablando”.
Al punto, surge el tema del nuevo sistema de proyecciones estelares.
“Aunque diga como que sí, es todavía un poco hipotético (la obtención del nuevo equipo) porque estamos en el cierre de todas las negociaciones para el último sistema para este tipo de espacios, el cual acaba de salir al mercado hace 15 días. ¿Por qué? Porque como ya salió el cuatro, entonces ya no vamos a comprar el tres, vamos a irnos al cuatro”.
Estas nuevas herramientas ofrecen nuevas promesas: “Todo implica a las películas que ahora tienes acceso, y es impresionante su calidad; no sólo son del cosmos, no sólo nos hablan de eso, tenemos películas de temas biológicos, históricos, de todo tipo. Es una variedad increíble. Estamos apostando a ese nivel”.
Más allá del domo
“El domo se conserva y el Planetario está enfocado a eso”, continúa la licenciada Matute, “pero ¿qué otras cosas? Estamos hablando de un espacio de divulgación de la ciencia y la tecnología: vamos a abordar desde los inicios de la ciencia, vamos a estar abordando física, química, biología y cada una de estas áreas en cada una de sus ramificaciones que son increíbles.
Tenemos que seleccionar con mucho cuidado las áreas que se van a tocar. Sí hay un guión. Tú vas a entrar y vas a hacer un recorrido para entender cómo se relaciona un área de una ciencia con otra”.
“Está también el proyecto del jardín botánico -añade Lliteras- sobre todo para aprovechar toda la parte que da hacia el zoológico que es un bosque muy bonito ahora, pero ahí queremos aprovecharlo para hacer este jardín y ahí está también la posibilidad de instalar un sismógrafo en comodato con la Universidad Nacional Autónoma de México, eso ya está aprobado por la propia UNAM”.
Era más que justo preguntar cuál es la actitud de la industria y las instituciones educativas hacia este nuevo proyecto. La directora de Cultura anuncia un considerable interés:
“Hasta ahorita como no teníamos recursos y no veíamos claro cómo íbamos a obtenerlos, el acercamiento era tímido, por decirlo, era más decir que era esta nuestra intención, estamos buscando apoyos, estamos queriendo adelantar esto, y la respuesta ha sido mi positiva. Hay una respuesta de las universidades, de la industria, todos están dispuestos a apoyar. Quien ha ofrecido más es la Universidad de Guadalajara. Bueno, es la más grande, es la que tiene más áreas científicas, tecnológicas. Estamos sosteniendo reuniones con los rectores primeramente para ver cuál es el interés, hasta dónde quieren llegar. Es muy importante que un espacio como este cuente con un consejo técnico: desde la Academia Nacional de las Ciencias, UNAM, U de G, ITESO, todas, porque todo lo que se presente ahí tiene que estar avalado científicamente; en ningún momento se va a presentar algo por ocurrencia”.
El Díaz Galindo, de esta forma, no únicamente propone una agresiva inversión en términos de pesos y centavos, sino también una generosa propuesta hacia talleres y exposiciones temporales.
Una atracción más para la Perla
“Obviamente un espacio de esta naturaleza genera mucho turismo -explica la licenciada Matute-, es muy importante primero para los habitantes de Guadalajara, los habitantes de Jalisco; es curioso ver que aún en la triste realidad que está ahorita el Planetario, tenemos visitantes del interior del país. Vienen de Celaya, de León...
Siguen viniendo. Queremos que visiten más turistas a Guadalajara. ¿Qué les enseñamos? Guadalajara ¿qué tiene? Dos días y ya no sabemos qué hacer el tercero”.
Cerrado por remodelación
Un programa tan ambicioso supone el cierre parcial del Planetario en un determinado momento. Se le recuerda a la directora de Cultura el ominoso letrero “cerrado por remodelación” que ostentan ciertos edificios, para ya nunca volver a abrir.
“Yo tengo en esto, trabajando, un año. Poco a poco, viendo todo, estudiando todo, haciendo los contactos, viendo cómo sacarlo adelante: para mí nada de ‘por remodelación y se cierra’. Sí se va a terminar”.
“Yo espero que todo esté listo para dentro de un año, pero yo no lo puedo decir”, aclara el doctor Lliteras. “Ya sería entrar dentro de la especulación”.
Por: José Langarica
“A cerca de Severo Díaz Galindo, si le pregunta uno a cualquiera de nuestros amigos, no nos vayamos más lejos: ¿y ese quién es?”, reflexiona Elena Matute Villaseñor, directora de Cultura del Ayuntamiento de Guadalajara (e hija del mismísimo ingeniero Matute Remus). La pregunta surge a raíz de los ambiciosos nuevos proyectos para el Planetario Severo Díaz Galindo (se habla de una inversión de más de 200 millones de pesos).
“Ahora tenemos una inversión externa que nos va a permitir llevarlo a una mejor posición”, dice.
“Desafortunadamente son muchos los millones que necesita el Planetario para salir adelante”.
Según explica, aún se está concertando la intervención de los actores para el rescate, si bien rumores sugieren que las obras pudieran comenzar tan rápido como en agosto próximo. A su vez, el doctor Eduardo Lliteras Senties, director del planetario, comparte el entusiasmo de la licenciada Matute:
“Yo me siento optimista, así lo diría, porque después de un largo túnel, de muchos meses de bregar, de trabajar en condiciones realmente muy difíciles –aunque con muchas ganas-, vemos que finalmente se va a concretar esta obra que yo espero y así parece, se va a traducir en un nuevo planetario, que era lo que todos queríamos”.
Los miembros de su equipo de trabajo, afirma, “están contentos, porque van a cambiar las condiciones en las que funciona el Planetario, que tú bien las conoces: son muy malas. A pesar del esfuerzo que se ha hecho aquí, la verdad es esa, y esto no es algo que yo escondí, el algo que dije desde el primer día en que puse un pie aquí, (pero) yo creo que el ambiente en general es de optimismo y es positivo”.
“El techo ya no sirve -observa la funcionaria-. Entonces se tiene que quitar todo y volver a poner. La estructura del domo sí está en buen estado, pero toda la parte interna, los paneles, etcétera, lo mismo ¿no? Sí tenemos que meterle muchísimo dinero, porque es quitar todo”.
“El techo es de las primeras cosas que obviamente se van”, abunda Literas. “¿Por qué? Pues porque es un techo que filtra agua por todos lados; si quieres venir en estos días verás que algunas no son goteras, son cataratas”.
El escenario es idéntico para su instalación eléctrica: “Todo el sistema eléctrico, el cableado, se va a cambiar. Después de 25 años los cables están quemados, llenos de cortos y en muy malas condiciones”.
Nuevas funciones con nuevas herramientas
“La tecnología avanza con una rapidez impresionante”, reflexiona Matute. “Si este Planetario se construyó hace 25 años, y si en ese momento tenía lo mejor, piensen que 25 años más tarde todo lo que está ahí es obsoleto. Ya no funciona, ya no hay refacciones, y ahora hay sistemas mucho más adecuados y mucho más eficaces, puntuales, tecnológicamente hablando”.
Al punto, surge el tema del nuevo sistema de proyecciones estelares.
“Aunque diga como que sí, es todavía un poco hipotético (la obtención del nuevo equipo) porque estamos en el cierre de todas las negociaciones para el último sistema para este tipo de espacios, el cual acaba de salir al mercado hace 15 días. ¿Por qué? Porque como ya salió el cuatro, entonces ya no vamos a comprar el tres, vamos a irnos al cuatro”.
Estas nuevas herramientas ofrecen nuevas promesas: “Todo implica a las películas que ahora tienes acceso, y es impresionante su calidad; no sólo son del cosmos, no sólo nos hablan de eso, tenemos películas de temas biológicos, históricos, de todo tipo. Es una variedad increíble. Estamos apostando a ese nivel”.
Más allá del domo
“El domo se conserva y el Planetario está enfocado a eso”, continúa la licenciada Matute, “pero ¿qué otras cosas? Estamos hablando de un espacio de divulgación de la ciencia y la tecnología: vamos a abordar desde los inicios de la ciencia, vamos a estar abordando física, química, biología y cada una de estas áreas en cada una de sus ramificaciones que son increíbles.
Tenemos que seleccionar con mucho cuidado las áreas que se van a tocar. Sí hay un guión. Tú vas a entrar y vas a hacer un recorrido para entender cómo se relaciona un área de una ciencia con otra”.
“Está también el proyecto del jardín botánico -añade Lliteras- sobre todo para aprovechar toda la parte que da hacia el zoológico que es un bosque muy bonito ahora, pero ahí queremos aprovecharlo para hacer este jardín y ahí está también la posibilidad de instalar un sismógrafo en comodato con la Universidad Nacional Autónoma de México, eso ya está aprobado por la propia UNAM”.
Era más que justo preguntar cuál es la actitud de la industria y las instituciones educativas hacia este nuevo proyecto. La directora de Cultura anuncia un considerable interés:
“Hasta ahorita como no teníamos recursos y no veíamos claro cómo íbamos a obtenerlos, el acercamiento era tímido, por decirlo, era más decir que era esta nuestra intención, estamos buscando apoyos, estamos queriendo adelantar esto, y la respuesta ha sido mi positiva. Hay una respuesta de las universidades, de la industria, todos están dispuestos a apoyar. Quien ha ofrecido más es la Universidad de Guadalajara. Bueno, es la más grande, es la que tiene más áreas científicas, tecnológicas. Estamos sosteniendo reuniones con los rectores primeramente para ver cuál es el interés, hasta dónde quieren llegar. Es muy importante que un espacio como este cuente con un consejo técnico: desde la Academia Nacional de las Ciencias, UNAM, U de G, ITESO, todas, porque todo lo que se presente ahí tiene que estar avalado científicamente; en ningún momento se va a presentar algo por ocurrencia”.
El Díaz Galindo, de esta forma, no únicamente propone una agresiva inversión en términos de pesos y centavos, sino también una generosa propuesta hacia talleres y exposiciones temporales.
Una atracción más para la Perla
“Obviamente un espacio de esta naturaleza genera mucho turismo -explica la licenciada Matute-, es muy importante primero para los habitantes de Guadalajara, los habitantes de Jalisco; es curioso ver que aún en la triste realidad que está ahorita el Planetario, tenemos visitantes del interior del país. Vienen de Celaya, de León...
Siguen viniendo. Queremos que visiten más turistas a Guadalajara. ¿Qué les enseñamos? Guadalajara ¿qué tiene? Dos días y ya no sabemos qué hacer el tercero”.
Cerrado por remodelación
Un programa tan ambicioso supone el cierre parcial del Planetario en un determinado momento. Se le recuerda a la directora de Cultura el ominoso letrero “cerrado por remodelación” que ostentan ciertos edificios, para ya nunca volver a abrir.
“Yo tengo en esto, trabajando, un año. Poco a poco, viendo todo, estudiando todo, haciendo los contactos, viendo cómo sacarlo adelante: para mí nada de ‘por remodelación y se cierra’. Sí se va a terminar”.
“Yo espero que todo esté listo para dentro de un año, pero yo no lo puedo decir”, aclara el doctor Lliteras. “Ya sería entrar dentro de la especulación”.