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Motor de arranque
Por Sergio Oliveira, 9 agosto de 2008
En algún momento, la tecnología de orientación a través de los mapas digitales orientados por satélite, el ya conocido GPS, perdonará a esta Noble y Leal Ciudad. Porque al hacerse asequible, es posible que en el futuro ya todos los coches vengan equipados con ese sistema y nadie se pierda al buscar un lugar que no conoce, en las bellas, enredadas y agujereadas calles de Guadalajara. Sin embargo hoy en día, andar en “Guanatos” sin conocerla representa un fuerte riesgo de perderse en el intento, complicando aún más el cada vez más caótico tráfico de esta urbe.
El problema no es nuevo. La señalización de las calles tapatías, son un ejemplo de cómo no hacer las cosas. Basados en el pasado, los letreros viales que vemos en las calles indican cosas que parecen absurdas al visitante, para quienes en su mayoría, está hecha o debería estar hecha la señalización vial. Me pongo en los zapatos de un turista, digamos, capitalino, que vino a Guadalajara para ver jugar al Cruz Azul contra el Atlas, en el estadio Jalisco. En su intento por llegar al evento, seguramente se deparó con letrero que le indicaba la dirección de Saltillo, lo que no estaría nada mal, de no ser por el hecho de que esa simpática ciudad se encuentra a casi mil kilómetros de la capital jalisciense. De regreso, seguro vio otro que lo mandaba a Colima, pero si buscó alguno que le dijera como llegar a Tonalá, Tlaquepaque o a El Salto, le costó tanto trabajo como dar con uno que le mostrara la ruta al aeropuerto. Un tapatío de más de 40 años de edad, sabe que “Saltillo” en un letrero, significa la salida a la carretera con dirección a Saltillo. No estoy seguro si los más jóvenes lo sepan.
Porque las cosas cambian y la que un día fue conocida como “carretera a Morelia”, hoy lleva a Tapalpa, Ciudad Guzmán, Colima o Manzanillo, pero ir a Morelia por la prolongación de la avenida López Mateos sur, es un verdadero martirio.
El tema no es nuevo, pero sí insistente. Porque a cada nueva obra se acentúa. Cuando se termina, digamos, un paso a desnivel, llegan nuevos letreros, indicando también cosas tipo “Saltillo o Colima”. Esto, cuando hay letreros. En el paso de la avenida Mariano Otero sobre el Periférico, el que venga por éste de norte a sur, o conoce muy bien la zona y sabe que hay que salir a la lateral mucho antes del puente, para hacer un retorno o vuelta a la izquierda, o pasará derecho siendo obligado a hacer ese retorno o vuelta en la más que conflictiva López Mateos sur. Con un simple letrero, se ayudaría el tráfico en ese lugar.
La señalización de la ciudad no sólo es mala por indicar rutas que sin sentido, también lo es por su tamaño demasiado reducido y por la escasez de señales. Ahora que toda la zona metropolitana se está preparando para recibir a muchos visitantes en 2011, por cuenta de la celebración de los Juegos Panamericanos, sería bueno que las autoridades pensaran un poco en este problema que está lejos de ser un simple “detalle”, es algo de importancia vital para la fluidez del tráfico.
Para que esto funcione, hay que invertir tiempo, dinero y sentido común. La gente que venga a Guadalajara, querrá saber dónde están los estadios, la Villa Olímpica, las salidas principales, las centrales de autobuses (como si hubiera más de una) o el aeropuerto. Decirles que hay que seguir derecho sobre Federalismo para ir a “Saltillo”, lo va a confundir más que ayudar.
El problema no es nuevo. La señalización de las calles tapatías, son un ejemplo de cómo no hacer las cosas. Basados en el pasado, los letreros viales que vemos en las calles indican cosas que parecen absurdas al visitante, para quienes en su mayoría, está hecha o debería estar hecha la señalización vial. Me pongo en los zapatos de un turista, digamos, capitalino, que vino a Guadalajara para ver jugar al Cruz Azul contra el Atlas, en el estadio Jalisco. En su intento por llegar al evento, seguramente se deparó con letrero que le indicaba la dirección de Saltillo, lo que no estaría nada mal, de no ser por el hecho de que esa simpática ciudad se encuentra a casi mil kilómetros de la capital jalisciense. De regreso, seguro vio otro que lo mandaba a Colima, pero si buscó alguno que le dijera como llegar a Tonalá, Tlaquepaque o a El Salto, le costó tanto trabajo como dar con uno que le mostrara la ruta al aeropuerto. Un tapatío de más de 40 años de edad, sabe que “Saltillo” en un letrero, significa la salida a la carretera con dirección a Saltillo. No estoy seguro si los más jóvenes lo sepan.
Porque las cosas cambian y la que un día fue conocida como “carretera a Morelia”, hoy lleva a Tapalpa, Ciudad Guzmán, Colima o Manzanillo, pero ir a Morelia por la prolongación de la avenida López Mateos sur, es un verdadero martirio.
El tema no es nuevo, pero sí insistente. Porque a cada nueva obra se acentúa. Cuando se termina, digamos, un paso a desnivel, llegan nuevos letreros, indicando también cosas tipo “Saltillo o Colima”. Esto, cuando hay letreros. En el paso de la avenida Mariano Otero sobre el Periférico, el que venga por éste de norte a sur, o conoce muy bien la zona y sabe que hay que salir a la lateral mucho antes del puente, para hacer un retorno o vuelta a la izquierda, o pasará derecho siendo obligado a hacer ese retorno o vuelta en la más que conflictiva López Mateos sur. Con un simple letrero, se ayudaría el tráfico en ese lugar.
La señalización de la ciudad no sólo es mala por indicar rutas que sin sentido, también lo es por su tamaño demasiado reducido y por la escasez de señales. Ahora que toda la zona metropolitana se está preparando para recibir a muchos visitantes en 2011, por cuenta de la celebración de los Juegos Panamericanos, sería bueno que las autoridades pensaran un poco en este problema que está lejos de ser un simple “detalle”, es algo de importancia vital para la fluidez del tráfico.
Para que esto funcione, hay que invertir tiempo, dinero y sentido común. La gente que venga a Guadalajara, querrá saber dónde están los estadios, la Villa Olímpica, las salidas principales, las centrales de autobuses (como si hubiera más de una) o el aeropuerto. Decirles que hay que seguir derecho sobre Federalismo para ir a “Saltillo”, lo va a confundir más que ayudar.