Suplementos
Morelia, romance a cada paso
Desde su catedral hasta su deliciosa gastronomía, la capital michoacana ofrece a los visitantes un festín para los sentidos de sus viajeros
GUADALAJARA, JALISCO (09/AGO/2015).- Morelia es una ciudad que hay que vivir. Pero también es una ciudad que tiene mucho por presumir. Si el caminante decide sacar la regla, papel y lápiz, se dará cuenta pronto que la capital de Michoacán es de números grandes. Cuenta con 270 hectáreas de Patrimonio Cultural de la Humanidad, 250 inmuebles de valor histórico, 50 templos y callejones amurallados, además de maravillosos monumentos vestidos de la tradicional cantera rosa que característica a una de las capitales coloniales más importantes de México. Y a todo lo anterior hay que agregar que se puede disfrutar tanto en tranvía como a pie.
Si se elige la primera opción, el viajante puede disfrutar de un recorrido por la Avenida Madero hacia la Fuente de las Tarascas, uno de los emblemas de la urbe. Además, es posible regodear los sentidos con las estampas que ofrece el andador conocido como la Calzada Fray Antonio de San Miguel, zona que los habitantes de la colonia utilizaron para instalar sus casas de verano y que ahora deja un espacio a los vestigios de la historia de Morelia. En este tour, también se aprecian las grandes piezas de valor patrimonial, como es el Santuario de la Virgen de Guadalupe.
Con la mochila al hombro
Con ropa ligera y una botella de agua como acompañantes. A pie es otra manera de conocer la ciudad. El recorrido puede comenzar en el Jardín de las Rosas, luego trasladarse al Conservatorio de las Rosas (que está enfrente) y seguir por el Centro Cultural Clavijero, la Biblioteca Pública del Estado y finalizar en la majestuosa catedral de Morelia. Estudio, ciencia, música y religión en apenas unas cuadras.
Pero a la distancia, siempre será la Catedral lo que domine todo. Este recinto religioso es el tercero más importante del país y es la única en México que cuenta con la categoría de “cristológica”, osea, donde se rinde culto únicamente a Cristo. Al caminar por el atrio, se escucha la fiel voz de los cronistas y guías que relatan a sus turistas que la catedral se construyó en un periodo de 80 años.
Los paseantes descubren que Morelia es una ciudad que invita al romance. Los fines de semana hay filas de asistentes a bodas en los templos, con orgullosas novias vestidas de blanco que entran y salen por la Catedral. Además, hay hoteles y restaurantes que se convierten en el lugar perfecto para una propuesta de matrimonio.
Con deliciosos sabores
La oferta gastronómica de Morelia es imperdible. Los restaurantes gourmet destacan en sus menús la sopa tarasca aderezada con las producciones locales como aguacate o el chile de Morelia.
Por sus calles existe una variedad exquisita de enchiladas rellenas de queso, servidas con cubos de zanahoria, papa y una buena pieza de pollo. Además, en las esquinas se ofrecen uchepos (tamales de elote) o para un buen desayuno, el gazpacho hecho a base de frutas y queso.
TOMA NOTA
Atracciones
Como extra, en Michoacán existen ocho Pueblos Mágicos y son seis los sitios considerados patrimonios de la humanidad: el centro de Morelia, el Santuario de la Mariposa Monarca, la música pirekua, la noche de muertos, la comida purépecha y los voladores de San Pedro Tarímbaro.
SABER MÁS
Nido cultural
Durante el año, los eventos más importantes que ofrece Michoacán son La noche de muertos, el Festival de Cine de Morelia y el Festival de Música de Morelia.
Si se elige la primera opción, el viajante puede disfrutar de un recorrido por la Avenida Madero hacia la Fuente de las Tarascas, uno de los emblemas de la urbe. Además, es posible regodear los sentidos con las estampas que ofrece el andador conocido como la Calzada Fray Antonio de San Miguel, zona que los habitantes de la colonia utilizaron para instalar sus casas de verano y que ahora deja un espacio a los vestigios de la historia de Morelia. En este tour, también se aprecian las grandes piezas de valor patrimonial, como es el Santuario de la Virgen de Guadalupe.
Con la mochila al hombro
Con ropa ligera y una botella de agua como acompañantes. A pie es otra manera de conocer la ciudad. El recorrido puede comenzar en el Jardín de las Rosas, luego trasladarse al Conservatorio de las Rosas (que está enfrente) y seguir por el Centro Cultural Clavijero, la Biblioteca Pública del Estado y finalizar en la majestuosa catedral de Morelia. Estudio, ciencia, música y religión en apenas unas cuadras.
Pero a la distancia, siempre será la Catedral lo que domine todo. Este recinto religioso es el tercero más importante del país y es la única en México que cuenta con la categoría de “cristológica”, osea, donde se rinde culto únicamente a Cristo. Al caminar por el atrio, se escucha la fiel voz de los cronistas y guías que relatan a sus turistas que la catedral se construyó en un periodo de 80 años.
Los paseantes descubren que Morelia es una ciudad que invita al romance. Los fines de semana hay filas de asistentes a bodas en los templos, con orgullosas novias vestidas de blanco que entran y salen por la Catedral. Además, hay hoteles y restaurantes que se convierten en el lugar perfecto para una propuesta de matrimonio.
Con deliciosos sabores
La oferta gastronómica de Morelia es imperdible. Los restaurantes gourmet destacan en sus menús la sopa tarasca aderezada con las producciones locales como aguacate o el chile de Morelia.
Por sus calles existe una variedad exquisita de enchiladas rellenas de queso, servidas con cubos de zanahoria, papa y una buena pieza de pollo. Además, en las esquinas se ofrecen uchepos (tamales de elote) o para un buen desayuno, el gazpacho hecho a base de frutas y queso.
TOMA NOTA
Atracciones
Como extra, en Michoacán existen ocho Pueblos Mágicos y son seis los sitios considerados patrimonios de la humanidad: el centro de Morelia, el Santuario de la Mariposa Monarca, la música pirekua, la noche de muertos, la comida purépecha y los voladores de San Pedro Tarímbaro.
SABER MÁS
Nido cultural
Durante el año, los eventos más importantes que ofrece Michoacán son La noche de muertos, el Festival de Cine de Morelia y el Festival de Música de Morelia.