Suplementos

Loreto, entre el desierto y el mar

Un sitio perfecto para el encuentro con la historia y el disfrute de la más pura naturaleza

GUADALAJARA, JALISCO (16/AGO/2015).- Al Norte de la ciudad de La Paz, en Baja California Sur, se encuentra Loreto, un pequeño centro turístico a orillas de una tranquila bahía que da al Mar de Cortés y cuyos paisajes desérticos, pos situarse cerca de la famosa Sierra de la Giganta, recibe año con año a numerosos turistas del extranjero —sobre todo de Estados Unidos y Canadá— pero también nacionales.

Se trata de uno de los poblados más antiguos de la península que conserva ecos de la época colonial y, en sus alrededores, permite disfrutar de sus playas, zonas naturales protegidas y cuevas revestidas de pinturas rupestres; con más de tres siglos de historia, esta comunidad representa un contraste de color a orillas del azul del mar y el verde de sus islas.

Tres siglos de historia

Se sabe que antes de la llegada de los españoles la región fue habitada por varias tribus (pericúe, monguis, guaycuras y cochimíes), nativos que vivían de la recolección y la caza, quienes en 1697 dieron la bienvenida a un pequeño grupo de españoles que perseguían fundar allí misiones religiosas; se cuenta que con ellos vino el padre superior Juan María de Salvatierra, a quien se atribuye la fundación del lugar. Más tarde, los jesuitas trabajaron en la península hasta su expulsión, dejando sus misiones en manos de frailes franciscanos y, en 1773, pasaron a la orden de los padres dominicos.

Cuando en 1804 se separan las provincias de la Alta y Baja California, Loreto es de nuevo capital y, en 1822, concluye su etapa colonial; para 1848, al perderse la Alta California por la guerra entre México y Estados Unidos, se reorganiza el gobierno de la provincia de Baja California, se divide en Sur y Norte, y Loreto se vuelve municipio.

Fue en la década de los setenta que se termina la carretera transpeninsular, en 1973, que une la península con el sistema carretero mexicano y, un año después, se inaugura el Aeropuerto Internacional de Loreto, parte de un plan que incluye una zona hotelera, condominios, áreas públicas e infraestructura turística; gracias a todo ello, en 2012 la Secretaria de Turismo lo designa como Pueblo Mágico.

Misiones para ver

A un costado de la Misión de Loreto Conchó, existe ahora un museo con seis salas de exposición que relata el asentamiento de las 18 misiones de Baja California, lo mismo que los pueblos que habitaban la zona al llegar los colonizadores; en este lugar se aprecian todo tipo de armas y herramientas antiguas, al igual que arte religioso del siglo XVI al XVIII.

De igual modo, se puede visitar la Misión San Javier, fundada en 1699 primero como una capilla que, en 1744, derivó en el edificio actual; fue la segunda misión permanente en la península —de estilo es barroco, con óleos y esculturas de gran calidad— y es una de las mejor conservadas de la península.

Asimismo, la Misión de Loreto, edificada en 1697, fue la primera de Baja California y se le conoce como la “Cabeza y Madre de las Misiones”, cuenta con una fachada de estilo barroco, en cuyo interior hay una capilla dedicada a la Virgen de los Dolores y se conservan pinturas que los jesuitas del siglo XVIII encargaron.

Conjunto de islas

Con una espectacular formación rocosa, el conjunto Isla Coronado es un santuario de lobos marinos donde puede practicarse el senderismo (lleve agua y comida), pasear en panga o en kayak; el sitio cuenta con su propia playa privada y tiene mucha vida marítima, por lo que también hay actividades con snorkel o equipo de buceo.
Isla Danzante, por otra parte, forma parte del conjunto y tiene cuatro kilómetros cuadrados de extensión; es pequeña pero tiene acantilados de hasta 150 metros que evitan los barcos, por lo que se convirtió en un edén para leones marinos, peces y aves acuáticas, donde se practica buceo y se pasea en botes ligeros.

A lo anterior se suma el avistamiento de ballenas azules, de diciembre a marzo, cuando cientos de cetáceos llegan al Mar de Cortés para reproducirse (se recomienda contratar un guía de experiencia).

Más actividades

También hay paseos en las afueras de Loreto; los cañones y lechos rocosos de la Sierra La Giganta albergan cuevas con pinturas rupestres que legaron los primeros habitantes de la región; además, para los amantes del golf y el tenis, a poco menos de 10 kilómetros, en la localidad de Nopoló, hay un circuito par 72 con 18 hoyos y 8 canchas profesionales.

Por si poco fuera, las playas de Loreto —Nopoló, Juncalito, Ensenada Blanca, Agua Verde y San Bruno, entre otras— invitan a los visitantes a practicar buceo, snorkel, kayak, esquí náutico, veleo y muchas actividades más.

Finalmente, en Loreto se halla también al Parque Nacional Marino Bahía de Loreto, área natural protegida de más de 200 mil hectáreas que se conforma por diversas islas donde habitan mamíferos, reptiles, anfibios e insectos, especies endémicas entre las que destacan pájaros bobo, gaviotas de patas amarillas, delfines, mantarrayas, tortugas, águilas pescadoras y lobos marinos.

TOMA NOTA

¿Cómo llegar?

Al ubicarse en la parte central de Baja California Sur, Loreto colinda con Mulegé al Norte; con Comondú al Sur; con Comondú y el arroyo Cadejé al Oeste y con el Mar de Cortés al Este.

 Las vías de acceso a este Pueblo Mágico son, por vía aérea, el Aeropuerto Internacional (salen y llegan ahí vuelos al extranjero y destinos nacionales importantes); si se viaja por carretera, debe tomarse la Carretera Transpeninsular ‘Lic. Benito Juárez García’, aunque también es posible atrancar los navíos si se elige la vía marítima.

Temas

Sigue navegando