Suplementos
La playa y en la piscina
La playa se disfruta más en las albercas, gracias al diseño de los flamantes y novedosos hoteles y condominios de playa
Es muy evidente que los nuevos enfoques del turismo de playa, promueven que a la playa se va a ver el mar, pero se disfruta más en las albercas.
El mismo diseño de los flamantes y novedosos hoteles y condominios de playa, resaltan por el buen gusto y atractivo de sus albercas.
Los bares casi están sumergidos en la piscina, mientras nadas o casi cuando nomás te remojas, tienes acceso a toda la variedad de tus bebidas predilectas.
Los turistas extranjeros, ya tienen por costumbre preferir un camastro al lado de la piscina, que ir a la playa. De aquí la importancia de contar con los mejores servicios mientras disfrutas de la lectura de un buen libro y escuchas música.
Salvo ciertas playas y lugares muy privilegiados, los turistas prefieren tener una buena vista al mar, pero desde el balcón de su cuarto o desde el mismo camastro, que estar en la arena y lidiar con las olas.
Por este significativo cambio de hábitos en el enfoque del turismo de playa, hoy en día se han podido desarrollar multitud de lugares que no tienen ni acceso a la playa, pero que sin cuentan con una excelente vista al mar. Total, con una buena alberca satisfacemos la necesidad del cliente de estar en contacto con el agua.
Una vez más estamos privilegiando el valor visual de las cosas que la experiencia misma. Contar con un lugar en que se pueda ver todo el esplendor del mar, puede ser más atractivo que tener el acceso a una hermosa playa.
Por que el mar puede estar contaminado, por el temor a enfermedades, por los rayos candentes del sol, por los vendedores ambulantes, y quién sabe por que tantas otras razones mas, el mar es
mejor verse que estar en él.
Al fin y al cabo las albercas, con su agua cristalina, a base de mucho cloro y otras sustancias, no parece ser una amenaza para la salud de los clientes.
Ciertamente la arquitectura y belleza de las grandes albercas de los nuevos hoteles son, indiscutiblemente, lugares extremadamente atractivos y bellos.
Hasta la próxima
El mismo diseño de los flamantes y novedosos hoteles y condominios de playa, resaltan por el buen gusto y atractivo de sus albercas.
Los bares casi están sumergidos en la piscina, mientras nadas o casi cuando nomás te remojas, tienes acceso a toda la variedad de tus bebidas predilectas.
Los turistas extranjeros, ya tienen por costumbre preferir un camastro al lado de la piscina, que ir a la playa. De aquí la importancia de contar con los mejores servicios mientras disfrutas de la lectura de un buen libro y escuchas música.
Salvo ciertas playas y lugares muy privilegiados, los turistas prefieren tener una buena vista al mar, pero desde el balcón de su cuarto o desde el mismo camastro, que estar en la arena y lidiar con las olas.
Por este significativo cambio de hábitos en el enfoque del turismo de playa, hoy en día se han podido desarrollar multitud de lugares que no tienen ni acceso a la playa, pero que sin cuentan con una excelente vista al mar. Total, con una buena alberca satisfacemos la necesidad del cliente de estar en contacto con el agua.
Una vez más estamos privilegiando el valor visual de las cosas que la experiencia misma. Contar con un lugar en que se pueda ver todo el esplendor del mar, puede ser más atractivo que tener el acceso a una hermosa playa.
Por que el mar puede estar contaminado, por el temor a enfermedades, por los rayos candentes del sol, por los vendedores ambulantes, y quién sabe por que tantas otras razones mas, el mar es
mejor verse que estar en él.
Al fin y al cabo las albercas, con su agua cristalina, a base de mucho cloro y otras sustancias, no parece ser una amenaza para la salud de los clientes.
Ciertamente la arquitectura y belleza de las grandes albercas de los nuevos hoteles son, indiscutiblemente, lugares extremadamente atractivos y bellos.
Hasta la próxima