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La nueva referencia

El que quiera ser competitivo, tendrá que hacerlo mejor que la RAM. No será fácil

GUADALAJARA, JALISCO (16/FEB/2013).- Es verdad. Por fuera, no es tan simple percibir la diferencia entre la Ram 2013 y su antecesora. Pero la cantidad de partes que evolucionaron es tan grande, que bien podría ser considerada una nueva generación. Y una mucho mejor.

Los detalles estéticos marcan una evolución, pero todos los que miren la nueva Ram sentirán una más fuerte presencia de la camioneta. Todo el frente ha sido cambiado para dar esa sensación de poder más marcada. Los costados y la parte trasera tienen mudanzas menores, entre ellos los estribos ahora un poco más largos. La pintura en doble tono es característica de esta versión.

Por dentro, los cambios son algo más fuertes. Cada uno de los rincones fue revisado y sentarse en esta camioneta es respirar lujo en todos lados. Los materiales son finos como los insertos de madera real o la piel genuina. Pero, tratándose de la versión Longhorn, nombrada en función de una raza texana de toros de “Cuerno largo”, lo que más va a llamar la atención son detalles como el tejido de los asientos forrados de piel; las bolsas de la parte trasera de los asientos delanteros con cierre tipo “portafolio” y los tapetes que mezclan plástico grueso y rígido con alfombra ruda al centro, con motivos decorativos que recuerdan alambres de púas. La Longhorn es una versión totalmente rural, que encantará a los rancheros de corazón y hará voltear hacia el otro lado a las cabezas de los citadinos. Los vecinos del norte lo definirían como “Cowboy chic”.

Como lo rural no está peleado con el lujo, todo (o casi) lo que pueda esperarse de equipo está presente en la camioneta, como aire acondicionado digital de doble zona; una gran pantalla táctil a color al centro, con GPS; conexión Bluetooth; entradas auxiliar, USB y SD (opcional) en la consola central y quemacocos, entre otros. Nos llamó la atención la ausencia de una casi indispensable cámara de reversa, insuficientemente sustituida por sensores sonoros y gráficos que se reproducen en la pantalla menor, delante de los ojos del chofer.

Ya no hay palanca de cambios, lo que ahorra mucho espacio. Para cambiar las velocidades sólo es necesario girar una perilla en el tablero.

Lo que sí hay son dos “cajuelas”, las Ram Box, puestas en las laterales de la caja de carga y capaces de dejar con la seguridad de una chapa con llave, nuestro equipaje, que de otro modo hubiera quedado a la vista de los demás, dentro de la cabina.

Poder frugal

La mayor y mejor evolución de la nueva Ram 2013, sin embargo, se dio en la parte mecánica. Sí, el motor V8 de 5.7 litros y cámara de combustión hemisférica (el famoso HEMI) es el mismo, pero ahora cuenta con dos ayudas fundamentales para gastar menos gasolina, que son el sistema de desconexión de cuatro cilindros y la nueva caja automática de ocho velocidades. Más suave en sus cambios, la transmisión elimina algunos jaloneos que antes se sentían en bajas velocidades.

La lucha para disminuir la sed por combustible de la Ram tiene otros apoyos. Uno de ellos son unas persianas activas que se cierran detrás de la inmensa parrilla frontal para mejorar la aerodinámica y se abren cuando la máquina necesita mayor enfriamiento. Otro es la suspensión neumática de altura variable, que sube cerca de cinco centímetros para facilitar el tránsito fuera del asfalto o puede bajarse, con presionar un botón, para disminuir su arrastre aerodinámico, que según el fabricante es de 0.36, el mejor del segmento.

El resultado lo vimos en las pruebas, que mostraron que esta inmensa pickup, “tan grande como Texas” como dirían algunos estadounidenses, y con peso superior a las 2.5 toneladas, fue capaz de mostrar un consumo de seis kilómetros por litro en ciudad. Ya hemos tenido vehículos de cuatro cilindros que se mostraron más ávidos por gasolina.

La dirección eléctrica es cómoda y rápida, y no se siente “distante” como en otros vehículos. La suspensión trasera con resortes y amortiguadores la mantiene como la más cómoda de todas las pickups y esto, aunado a la enjundia del motor de 395 caballos de fuerza, transforma la conducción de la Ram Laramie en un placer. Comparado al 6.2 litros de Ford, el motor HEMI ya no se siente tan poderoso como antes, pero sería injusto quejarse por falta de fuerza.

Sus virtudes la hacen, en nuestra opinión, la mejor del segmento. Aún hay que esperar para ver la durabilidad de sus novedades, como la caja de cambios; el sistema de la suspensión o la dirección eléctrica. Por ahora, no dudamos en ponerla en lo más alto del podium de las camionetas de tamaño completo.


PARA SABER

Cuerno largo


El nombre de esta pickup proviene de una raza bovina texana, que se distingue por sus enormes cuernos y que pueden medir hasta dos metros.


FICHA TÉCNICA


Motor: Frontal longitudinal

Cilindros: 8 en V; 5.7L HEMI

Turbocompresor: No.

Potencia: 395 cv @ 5,600 rpm.

Torque: 410 libras-pie @ 3,950 rpm.

Tracción: 4x4

Transmisión: Automática de ocho velocidades (8+R).

SUSPENSIÓN

Delantera: Independiente con horquillas, resortes de aire y sensor nivelado

Trasera: De eje rígido con cinco links y resortes de aire con sensor de nivelado

FRENOS

Delanteros: De discos sólidos con ABS.

Traseros: De discos sólidos con ABS.

DIRECCIÓN

De discos sólidos en las cuatro ruedas con sistema de antibloqueo (ABS).

DIMENSIONES

Largo: 5,816 mm.

Ancho: 2,008 mm.

Alto: 1,914 mm.

Distancia entre ejes: 3,571 mm.

Peso: 2,520 kilogramos.

CAPACIDAD

Tanque: 98 litros.

Carga: 562 kilogramos.

RESULTADOS EN EL AUTÓDROMO

Aceleración de 0 a 100 km/h en: 9.1 segundos

Frenado de 100 km/h a 0 en: 44 metros.

Cuarto de milla: 16.8 segundos @ 131 km/h

Velocidad máxima observada: 160 km/h

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