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La Gran Explosión: Acto Creador del Universo

La Teoría del Big Bang representa una descripción matemática para la evolución del universo que se deriva a partir de las ecuaciones de Einstein

     En un documento destinado a adoctrinar adeptos a una iglesia, se criticaba la Teoría del Big Bang o de la Gran Explosión, en palabras cuya idea general era que decir que una supuesta Gran Explosión dio origen al universo, era tanto como decir que si apilamos algunas toneladas de materiales de construcción, ladrillos, arena, cemento, etc., y los hiciéramos explotar, como resultado tendríamos una unidad habitacional con todos los servicios. Por su parte, otros entusiastas depredadores del Big Bang afirman que eso es sólo una mera teoría, queriendo decir que es una suposición sin fundamentos reales, por lo que creer en una Gran Explosión como origen del universo no tiene sentido real.
     Para comenzar, el vocablo “teoría” tiene un significado muy preciso en ciencia. Un conjunto de conocimientos alcanza el status de teoría, después de haber sido probado, criticado, verificado experimentalmente y repetido por numerosos científicos en diversos lugares del planeta. Así, la Teoría de la Gran Explosión es un el conjunto de conocimientos científicos más ampliamente aceptado para explicar el origen del universo, de acuerdo con las evidencias experimentales de que se disponen a la fecha. Por ejemplo, se sabe que el universo no está estático, sino en expansión acelerada, y que su edad es de aproximadamente trece mil setecientos millones años (dato de 2006). La Teoría de la Gran Explosión nos ha dado muchas respuestas a interrogantes sobre el universo y nuestro lugar en él. Pero, al mismo tiempo, todavía existen muchas preguntas sin respuesta y, quizás, sea más lo que no sabemos que lo que sí sabemos.
     De acuerdo con esta teoría, al tiempo cero, el instante inicial, el universo tenía densidad material infinita, curvatura infinita y temperatura infinita, estado conocido como “singularidad”. La singularidad es uno de los conceptos de la física –esencialmente una abstracción matemática–, que para la generalidad de las personas que no se encuentran dentro del mundo de la ciencia es sumamente difícil de entender y hasta monstruoso: son puros infinitos.
     La Teoría del Big Bang representa una descripción matemática para la evolución del universo que se deriva  a partir de las ecuaciones de Einstein, las cuales pertenecen a una rama de las matemáticas solo accesible a quienes estudian física y matemáticas en niveles muy avanzados. Su complejidad impide una explicación aceptable en tan reducido espacio; pero créame, amable lector, no es necesario entrar en sus detalles para entender lo que significa realmente la Gran explosión; sólo le pido un acto de fe en la ciencia.
     El comienzo de nuestro universo implica también el inicio del tiempo, del espacio y de la materia. Qué hubo o había antes de ese instante, es una pregunta que la ciencia no puede contestar; es más, es una pregunta que, en física, no tiene sentido, ya que todo lo que puede estudiarse comienza precisamente allí, incluyendo, como se dijo antes, el tiempo. El tiempo y el espacio están tan íntimamente ligados, que no puede existir el uno sin el otro. Así, cuando el tiempo comenzó a transcurrir, el espacio se comenzó a expandir y viceversa. Esto es, en el instante inicial, en medio de la nada más absoluta, apareció una luz casi infinitamente brillante a temperatura también casi infinita, y en su interior se inició el espacio, y con él empezó a andar el reloj del tiempo.
     Antes del comienzo, antes del tiempo cero, no había nada, ni siquiera tiempo o espacio. Nuestro universo se generó no sólo desde la nada, sino también desde ningún sitio. La ciencia no puede explicarnos cómo sucedió tal cosa, pero sabemos que de alguna manera ocurrió. Así, la Singularidad (con mayúscula ahora) no estaba ni en el tiempo ni el espacio, sino fuera de ambos. En otras palabras, la Singularidad trasciende el tiempo y el espacio. De acuerdo con santo Tomás de Aquino, la afirmación de que “Dios creó el universo” significa que toda la cadena causal comienza en Dios. Dios es la Causa incausada. Para la física, todas las causas comienzan en la Singularidad, la cual no tiene causa. Durante siglos, los teólogos han asegurado que sólo hay uno y sólo un infinito alcanzado (actualmente existente) y que ese infinito es Dios. La Singularidad es, entonces Dios. Y si usamos el lenguaje metafórico del Génesis, cuando Dios dijo “hágase la luz”, ocurrió la Gran Explosión.
     
Antonio Lara Barragán Gómez OFS
Escuela de Ingeniería Industrial
Universidad Panamericana
Campus Guadalajara
“mailto:alara(arroba)up.edu.mx

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