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¿Insomnio frecuente?
Vivimos en un mundo donde las cosas son relativamente más cómodas que hace años
La gran cantidad de productos que se venden para relajar a las personas y para favorecer el sueño profundo, nos confirma que el mundo tiene problemas de insomnio y de estrés. Esto es muy curioso, porque vivimos en un mundo donde las cosas son relativamente más cómodas que hace años, y se supone que eso haría más fácil la vida.
Por ejemplo, cocinar puede ser más sencillo, debido a los hornos de microondas y los alimentos preparados para calentar y servirse; divertirse es más sencillo y hay más opciones, puesto que es muy accesible tener una televisión y hasta una programación variada; muchas actividades de la vida diaria son más cómodas en comparación al estilo de vida que tuvieron nuestros antepasados, pero a pesar de todo, pareciera que la existencia es más complicada cada día.
Esto no es nuevo, porque el mismo Señor Jesús se refirió al tema de la preocupación y el afán que aquejan a las personas, cuando enseñaba a sus primeros discípulos. En su discurso, el Maestro sabía que para las personas es común preocuparse por la comida, la bebida y el vestido, así como angustiarse por el tiempo de vida que pueda quedar, pero todas estas cosas son una grave competencia con el mandamiento de confiar en Dios.
Para Jesús, las preocupaciones por las cosas de la vida diaria acabarían siendo un estorbo para confiar en Dios, ya que en el diseño de Dios, todos aquellos que se colocan bajo su protección pueden confiar en que Dios tomará cuidado de ellos. Una persona que constantemente está pensando en sus carencias, y que se queja por lo que no tiene, no podrá desarrollar la fe para creer y confiar en que Dios será fiel para suplir nuestras necesidades.
Por eso el Señor Jesús usó un ejemplo evidente cuando mencionó a las aves del cielo: aunque los pajarillos no siembran, ni siegan, ni almacenan en graneros, con todo reciben su alimento de parte de Dios. Esto nadie puede negarlo. Lo mismo sucede en cuanto al vestido, cuando Jesús usó el ejemplo de los lirios del campo para tocar este punto: los lirios no trabajan, ni hilan para producir su vestido, pero evidentemente han sido adornados de una manera maravillosa, y esto es producido por la mano de Dios. En ambos casos, la provisión para aves y lirios sólo puede atribuirse al Padre celestial que cuida amorosamente su creación.
El punto al que Jesús se refería en su discurso, es que aquellas cosas que le producen estrés y le quitan el sueño a los hombres, son cosas de las que Dios tiene cuidado. Hay una frase que me gusta mucho recordar, cuando pienso en la tarea de Dios respecto a cuidar lo que Él creó: “La mejor prueba de la fidelidad de Dios es mi propia vida, basta mirar hacia atrás para demostrar que Él nunca me ha dejado y nunca me fallará”.
¿Cómo podemos dejar de preocuparnos respecto al futuro? ¿Cómo podemos relajarnos y soltar el estrés cuando todos los días las noticias nos recuerdan que hay inseguridad, aumento de precios, crisis económicas y muchas otras cosas más? El camino está en escuchar las buenas noticias, en lugar de enfocarnos en las malas noticias. ¿Cuáles son esas buenas noticias? ¿Se trata de buscar en los medios aquello que suene bien, y tratar de concentrarnos en lo bueno que ha sucedido recientemente? Por supuesto que no, no son esa clase de “buenas noticias” las que nos van a ayudar; las buenas noticias son en realidad las “buenas nuevas”, es decir, el evangelio, el mensaje de amor de Dios hacia nosotros.
Cuando mencionamos el evangelio, nos referimos al mensaje que dice que Dios amó tanto a los hombres perdidos, que envió a su único Hijo para que muriera en esta tierra con el único propósito de pagar por todos los pecados de la humanidad. Esas son realmente buenas noticias, y creyendo en ellas podemos vivir por encima del resto de los afanes y preocupaciones.
Angel Flores Rivero
iglefamiliar@hotmail.com
Por ejemplo, cocinar puede ser más sencillo, debido a los hornos de microondas y los alimentos preparados para calentar y servirse; divertirse es más sencillo y hay más opciones, puesto que es muy accesible tener una televisión y hasta una programación variada; muchas actividades de la vida diaria son más cómodas en comparación al estilo de vida que tuvieron nuestros antepasados, pero a pesar de todo, pareciera que la existencia es más complicada cada día.
Esto no es nuevo, porque el mismo Señor Jesús se refirió al tema de la preocupación y el afán que aquejan a las personas, cuando enseñaba a sus primeros discípulos. En su discurso, el Maestro sabía que para las personas es común preocuparse por la comida, la bebida y el vestido, así como angustiarse por el tiempo de vida que pueda quedar, pero todas estas cosas son una grave competencia con el mandamiento de confiar en Dios.
Para Jesús, las preocupaciones por las cosas de la vida diaria acabarían siendo un estorbo para confiar en Dios, ya que en el diseño de Dios, todos aquellos que se colocan bajo su protección pueden confiar en que Dios tomará cuidado de ellos. Una persona que constantemente está pensando en sus carencias, y que se queja por lo que no tiene, no podrá desarrollar la fe para creer y confiar en que Dios será fiel para suplir nuestras necesidades.
Por eso el Señor Jesús usó un ejemplo evidente cuando mencionó a las aves del cielo: aunque los pajarillos no siembran, ni siegan, ni almacenan en graneros, con todo reciben su alimento de parte de Dios. Esto nadie puede negarlo. Lo mismo sucede en cuanto al vestido, cuando Jesús usó el ejemplo de los lirios del campo para tocar este punto: los lirios no trabajan, ni hilan para producir su vestido, pero evidentemente han sido adornados de una manera maravillosa, y esto es producido por la mano de Dios. En ambos casos, la provisión para aves y lirios sólo puede atribuirse al Padre celestial que cuida amorosamente su creación.
El punto al que Jesús se refería en su discurso, es que aquellas cosas que le producen estrés y le quitan el sueño a los hombres, son cosas de las que Dios tiene cuidado. Hay una frase que me gusta mucho recordar, cuando pienso en la tarea de Dios respecto a cuidar lo que Él creó: “La mejor prueba de la fidelidad de Dios es mi propia vida, basta mirar hacia atrás para demostrar que Él nunca me ha dejado y nunca me fallará”.
¿Cómo podemos dejar de preocuparnos respecto al futuro? ¿Cómo podemos relajarnos y soltar el estrés cuando todos los días las noticias nos recuerdan que hay inseguridad, aumento de precios, crisis económicas y muchas otras cosas más? El camino está en escuchar las buenas noticias, en lugar de enfocarnos en las malas noticias. ¿Cuáles son esas buenas noticias? ¿Se trata de buscar en los medios aquello que suene bien, y tratar de concentrarnos en lo bueno que ha sucedido recientemente? Por supuesto que no, no son esa clase de “buenas noticias” las que nos van a ayudar; las buenas noticias son en realidad las “buenas nuevas”, es decir, el evangelio, el mensaje de amor de Dios hacia nosotros.
Cuando mencionamos el evangelio, nos referimos al mensaje que dice que Dios amó tanto a los hombres perdidos, que envió a su único Hijo para que muriera en esta tierra con el único propósito de pagar por todos los pecados de la humanidad. Esas son realmente buenas noticias, y creyendo en ellas podemos vivir por encima del resto de los afanes y preocupaciones.
Angel Flores Rivero
iglefamiliar@hotmail.com