Suplementos
Huatulco, equilibrio entre belleza y diversión
Servicios, infraestructura, buen ambiente y una vista espectacular se combinan en las playas de la zona
GUADALAJARA, JALISCO (22/MAR/2014).- La vista de las 36 playas de Huatulco seduce a cualquiera que tenga la fortuna de verlas. Es contemplar un auténtico paraíso terrenal. Allí está siempre el azul turquesa de sus aguas, cuyo tono contrasta con el dorado de la arena. En su interior se mueven, ágilmente, los peces de mil colores, que nadan cerca de las orillas. Y la etérea vegetación, tan exuberante que rodea las costas y por momentos se extiende al infinito. Todos, elementos que le dan una identidad única a este destino turístico oaxaqueño.
Pero no todo se va en contemplar las playas y la vegetación. Aunada a la belleza natural de la región, otra razón para acudir a este lugar es la amalgama de actividades que el espacio ofrece para las edades.
San Agustín, Chachacual, Maguey, El Órgano, Santa Cruz, Chahué, Tangolunda, Conejos y Cacaluta, forman parte de lo que se conoce como el desarrollo turístico de Bahías de Huatulco. Todas cuentan con una importante infraestructura y de servicios hoteleros de 3, 4 y 5 estrellas para acoger al turismo tanto nacional como internacional.
Al estar ubicadas en la Sierra Madre Sur, las nueve bahías tienen una topografía accidentada de laderas y valles por las que pasan gargantas de agua que desembocan en el mar. Los caminos de las montañas, que conducen a cultivos de café, ceibas u orquídeas, invitan a escuchar eso que solamente Huatulco puede mostrar. Las melodías de las aves exóticas, la brisa de las cascadas o el rugir de los jaguares. En conjunto, el lugar se convierte en un deleite para los sentidos.
Diversión por mar y tierra
Entre las actividades marinas que usted puede hacer está el buceo, ya que hay más de 100 lugares a los que se puede llegar en lancha, o en algunos sitios puede hacerse desde la playa; o el esnórquel en los arrecifes de playas como la Entrega, en la Bahía de Santa Cruz o de playa Riscalillo y Santa Agustín.
El paseo en lancha es otra opción para conocer todo el lugar. Hay excursiones para visitar las playas en temporada vacacional, además de un crucero para disfrutar del atardecer. Este servicio puede encontrarse en la marina de Santa Cruz. Asimismo si le gustan los deportes acuáticos como el jet ski o el windsurf, el servicio se contrata desde el hotel o en el club de playa más cercano.
Para divertirse en tierra, el pueblo de La Crucecita tiene lugares interesantes para visitar, como los miradores Conejos y la Bocana, o el parque ecológico Botazoo. También hay recorridos a pie, bicicleta o en caballo para llegar a distintas zonas. En el Parque Nacional Huatulco llevan a cabo caminatas para conocer la gran variedad de especies de flora y fauna del lugar o visitar la zona arqueológica Punta Celeste, en donde se pueden observar aves migratorias y una infinidad de especies maravillosas.
Los paseos ciclistas son otra opción, hay uno en el pueblo de la Crucecita, otro para admirar la vista de las bahías y uno más en el que se puede ir a una finca cafetalera. Cabe mencionar que para ir a las fincas también hay un tour de nueve horas en el que muestran la elaboración de la tortilla y platillos típicos de Huatulco. A caballo hay paseos por el río Copalita, para cabalgar en lugares a los que no se puede llegar en auto.
Si es fanático de tomar fotografías de las vacaciones, los acantilados de Huatulco son una buena opción. Y para los fanáticos del rapel, también hay grandes retos por conquistar. A ocho ocho kilómetros de Huatulco, el Parque Botazoo cuenta con una pared de piedra que alcanza 45 metros de alto y tiene una inclinación de 100 grados para ejercer este deporte.
Cuando parece que ya se agotaron las opciones para divertirse en Huatulco, siempre aparen nuevos desafíos. Hay actividades como la observación de aves, temazcal, visita a las cascadas de Copalitilla e incluso acciones extremas como lanzarse en tirolesa o bajar los ríos en los descensos.
Esta última combina la emoción de navegar por los rápidos con el extraordinario paisaje de las cañadas, el recorrido se puede hacer en varios tipos de embarcaciones como kayaks, balsas o canoas. Otra experiencia que se puede vivir en Huatulco y que se ha tenido mucho auge es el turismo comunitario, la cual consiste en conocer la vida comunitaria de los alrededores del destino.
Para la historia
Si le interesa la historia, debe saber que una de las costas de Huatulco fue escenario de la consumación de uno de los actos de traición más importantes de México: en 1831 tras ser capturado previamente en Acapulco, Vicente Guerrero fue entregado a oficiales del general Anastacio Bustamante en la Bahía de Santa Cruz, para posteriormente ser asesinado en Cuilápam, Oaxaca. Por este episodio, la playa es conocida como La entrega.
Otro momento histórico fue cuando en 1850, Benito Juárez, cuando era gobernador de Oaxaca, visitó la costa del Pacífico y fundó la Villa de Crespo en lo que hoy es Huatulco.
¿QUÉ COMER?
En Huatulco una de las especialidades es el pescado empapelado, además de distintos guisos con mariscos y pescado. En las bahías hay restaurantes que ofertan platillos del mar. En la región también se puede disfrutar de frutas típicas como el mamey, el chicozapote o la res que se prepara para el tasajo (corte de carne de res magro que se sala y se asa). La textura crujiente de las tlayudas (una especie de tortilla gigante que se sirve con frijoles, tasajo, col, queso, aguacate y jitomate), y la frescura del pan de nata .
TOMA NOTA
Visítalo
La opción más viable por tierra es por la carretera a la Ciudad de México, y de ahí tomar el rumbo hacia Oaxaca. En la vía México-Oaxaca continuar hacia Pochutla o Istmo de Tehuantepec- Huatulco.
En avión hay aerolíneas como Aeroméxico que ofertan vuelos directos desde dos mil pesos por persona, aproximadamente.
Pero no todo se va en contemplar las playas y la vegetación. Aunada a la belleza natural de la región, otra razón para acudir a este lugar es la amalgama de actividades que el espacio ofrece para las edades.
San Agustín, Chachacual, Maguey, El Órgano, Santa Cruz, Chahué, Tangolunda, Conejos y Cacaluta, forman parte de lo que se conoce como el desarrollo turístico de Bahías de Huatulco. Todas cuentan con una importante infraestructura y de servicios hoteleros de 3, 4 y 5 estrellas para acoger al turismo tanto nacional como internacional.
Al estar ubicadas en la Sierra Madre Sur, las nueve bahías tienen una topografía accidentada de laderas y valles por las que pasan gargantas de agua que desembocan en el mar. Los caminos de las montañas, que conducen a cultivos de café, ceibas u orquídeas, invitan a escuchar eso que solamente Huatulco puede mostrar. Las melodías de las aves exóticas, la brisa de las cascadas o el rugir de los jaguares. En conjunto, el lugar se convierte en un deleite para los sentidos.
Diversión por mar y tierra
Entre las actividades marinas que usted puede hacer está el buceo, ya que hay más de 100 lugares a los que se puede llegar en lancha, o en algunos sitios puede hacerse desde la playa; o el esnórquel en los arrecifes de playas como la Entrega, en la Bahía de Santa Cruz o de playa Riscalillo y Santa Agustín.
El paseo en lancha es otra opción para conocer todo el lugar. Hay excursiones para visitar las playas en temporada vacacional, además de un crucero para disfrutar del atardecer. Este servicio puede encontrarse en la marina de Santa Cruz. Asimismo si le gustan los deportes acuáticos como el jet ski o el windsurf, el servicio se contrata desde el hotel o en el club de playa más cercano.
Para divertirse en tierra, el pueblo de La Crucecita tiene lugares interesantes para visitar, como los miradores Conejos y la Bocana, o el parque ecológico Botazoo. También hay recorridos a pie, bicicleta o en caballo para llegar a distintas zonas. En el Parque Nacional Huatulco llevan a cabo caminatas para conocer la gran variedad de especies de flora y fauna del lugar o visitar la zona arqueológica Punta Celeste, en donde se pueden observar aves migratorias y una infinidad de especies maravillosas.
Los paseos ciclistas son otra opción, hay uno en el pueblo de la Crucecita, otro para admirar la vista de las bahías y uno más en el que se puede ir a una finca cafetalera. Cabe mencionar que para ir a las fincas también hay un tour de nueve horas en el que muestran la elaboración de la tortilla y platillos típicos de Huatulco. A caballo hay paseos por el río Copalita, para cabalgar en lugares a los que no se puede llegar en auto.
Si es fanático de tomar fotografías de las vacaciones, los acantilados de Huatulco son una buena opción. Y para los fanáticos del rapel, también hay grandes retos por conquistar. A ocho ocho kilómetros de Huatulco, el Parque Botazoo cuenta con una pared de piedra que alcanza 45 metros de alto y tiene una inclinación de 100 grados para ejercer este deporte.
Cuando parece que ya se agotaron las opciones para divertirse en Huatulco, siempre aparen nuevos desafíos. Hay actividades como la observación de aves, temazcal, visita a las cascadas de Copalitilla e incluso acciones extremas como lanzarse en tirolesa o bajar los ríos en los descensos.
Esta última combina la emoción de navegar por los rápidos con el extraordinario paisaje de las cañadas, el recorrido se puede hacer en varios tipos de embarcaciones como kayaks, balsas o canoas. Otra experiencia que se puede vivir en Huatulco y que se ha tenido mucho auge es el turismo comunitario, la cual consiste en conocer la vida comunitaria de los alrededores del destino.
Para la historia
Si le interesa la historia, debe saber que una de las costas de Huatulco fue escenario de la consumación de uno de los actos de traición más importantes de México: en 1831 tras ser capturado previamente en Acapulco, Vicente Guerrero fue entregado a oficiales del general Anastacio Bustamante en la Bahía de Santa Cruz, para posteriormente ser asesinado en Cuilápam, Oaxaca. Por este episodio, la playa es conocida como La entrega.
Otro momento histórico fue cuando en 1850, Benito Juárez, cuando era gobernador de Oaxaca, visitó la costa del Pacífico y fundó la Villa de Crespo en lo que hoy es Huatulco.
¿QUÉ COMER?
En Huatulco una de las especialidades es el pescado empapelado, además de distintos guisos con mariscos y pescado. En las bahías hay restaurantes que ofertan platillos del mar. En la región también se puede disfrutar de frutas típicas como el mamey, el chicozapote o la res que se prepara para el tasajo (corte de carne de res magro que se sala y se asa). La textura crujiente de las tlayudas (una especie de tortilla gigante que se sirve con frijoles, tasajo, col, queso, aguacate y jitomate), y la frescura del pan de nata .
TOMA NOTA
Visítalo
La opción más viable por tierra es por la carretera a la Ciudad de México, y de ahí tomar el rumbo hacia Oaxaca. En la vía México-Oaxaca continuar hacia Pochutla o Istmo de Tehuantepec- Huatulco.
En avión hay aerolíneas como Aeroméxico que ofertan vuelos directos desde dos mil pesos por persona, aproximadamente.