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Hostales, el hogar de los nuevos nómadas

Por precios entre los 120 y los 450 pesos, un turista puede tener un hogar momentáneo para mitigar el cansancio

GUADALAJARA, JALISCO (11/SEP/2011).- Alejandro tiene su mejor amigo en un morral. En una bolsa de lana confeccionada en Perú lleva un mapa y el dinero suficiente para sentirse dueño del mundo. En su barba trae el ánimo de un joven de 21 años que ha viajado por ocho estados de la República Mexicana buscando conocer su identidad, pero sobre todo, vivir la experiencia de viajar de “mochilazo”. Él es un nómada del siglo XXI y en el Hostal Rojo ha encontrado un hogar donde pasar la noche antes de seguir su camino hacia el Sur.

Procedente de Tecate, en Baja California; Alejandro es un chico alto, de pelo oscuro y un acento peculiar. Dice que desde que salió de su ciudad, hace nueve días, ha conocido cuatro hostales distintos: uno en Sonora, otro en Sinaloa, uno más en Tepic y el Rojo, una casa con los cuartos suficientes para llamarse “comunitaria”, sin que le llegue el nombre de vecindad. Ahí es donde la noche le cuesta más barata y donde por menos de 200 pesos, el desayuno tipo continental se lo regalan. Hoy es jueves, pero espera llegar al Distrito Federal antes del domingo, si es que el dinero se lo permite: “Ando bien gastado, vato… el transporte es lo más difícil”.

Para Lea Marié las fronteras no existen. Desde el día en que nació –hace 24 años en París– se convirtió en una trotamundos, solitaria, pero siempre acompañada por nuevos personajes y amigos que se cruzan en su andar por Durango, Guadalajara, la Ciudad de México, Los Ángeles, Nueva York y su inamovible capital francesa. Su casa es efímera, al igual que la estancia que mantiene en cada uno de los lugares ya mencionados. Su situación familiar, “algo complicada”, la llevó a tomar las riendas de su vida desde pequeña.

Hace casi tres años aterrizó por primera vez en la Perla Tapatía. Su objetivo: estudiar una licenciatura. El encanto duró muy poco. A su llegada, un hostal se convirtió en su primera opción para la permanencia estudiantil.

“He estado en muchos hostales y casas de huéspedes. Todos lindos siempre y baratos”, explica la joven que habla a la perfección el español e inglés, pero sin perder ese peculiar acento francés.

“No recuerdo el nombre de cada uno, conforme a mi estado de ánimo y dependiendo del dinero con el que contaba me movía de un lado a otro. Todo era por temporadas, por meses. Siempre estuve en la colonia Americana y de vez en cuando en el Centro de Guadalajara”

Así como Lea, cientos de viajeros –en su mayoría jóvenes– se refugian por temporadas en las llamadas hosterías.

Según la Real Academia Española, un hostal (de hostería) es la “casa donde se da comida y alojamiento mediante pago”, y así es, el precio varía de acuerdo a los servicios que el lugar ofrezca al huésped, por lo general el costo por noche ronda entre los 150 y 450 pesos por persona.

Para sentirse como en casa


Manuel Rodríguez tiene el acento sinaloense a pesar de que diga que lleva mucho tiempo viviendo en Guadalajara. Él es el encargado de Hostal Rojo, una pequeña casa a la que le caben 40 personas. Estar en un hostal es “como estar en casa”, dice, porque no hay las restricciones que pudiera tener un hotel. Además, es mucho más económico que rentar un cuarto por una noche.

“Lo que tienes es una opción de vivir una experiencia. A nosotros se nos dispara cuando son los inicios de semestre en las escuelas, es una opción que tienen los estudiantes extranjeros que vienen; por ejemplo, este semestre que acaba de comenzar llegaron varios españoles a rentar un par de semanas mientras conseguían un espacio más amplio para sus necesidades”.

En el Hostal Rojo se puede hacer fiestas cualquier día, siempre y cuando no se extiendan hasta altas horas de la madrugada “y respeten el sueño de los demás”. En esa casa, ubicada en la calle Morelos 1561 en la colonia Ladrón de Guevara, se puede rentar una habitación compartida por 180 pesos para dormir en una litera. “Además les prestamos un locker para que dejen sus cosas de valor y tenemos una mesa de ping-pong o un patio donde pueden hacer un asado”.

Amador Carrillo es el dependiente del Tequila Hostal, ubicado a unos metros de la Avenida Chapultepec, sobre la calle Hidalgo en el número 1160. Dice que éste “es el único de Guadalajara que tiene alberca”. Ahí los precios no cambian mucho con respecto al Rojo; “es lo que andan costando la mayoría, por eso lo que nosotros ofrecemos es este servicio”.

Además, ha pensado en organizar eventos temáticos. Por lo pronto, el segundo día hábil de la semana organizan a los inquilinos para llevarlos a los “martes de glamour” en la Arena Coliseo, y los miércoles se van a bailar salsa a algún bar de la zona rosa de Guadalajara. “Nos ajustamos a los gustos de cada persona, pero si no quieren salir de cualquier manera contamos con servicio de Wifi y televisión en las habitaciones”, afirma Carrillo.

El Hostal de Pablo y Lucha, ubicado en Avenida Hidalgo, a escasos pasos de Chapultepec, es otra opción. Luz Margarita Medina Chacón y su hermana Gaby son las encargadas de dar la bienvenida a cuantos viajeros pueda albergar la enorme casa.

Relativamente, este hostal tiene poco en función, el 13 de julio pasado apenas cumplió un año en servicio, pero con la experiencia de Luz Margarita, pudiera parecer ser una de las “casas de huéspedes” más antiguas de la ciudad, pues durante 11 años esta amable señora trabajó en los hoteles de la Universidad de Guadalajara en Chapala.

“Ahí me enamoré del turismo, del servicio al cliente y de lo que es el hospedaje. Me encanta conocer a la personas y dar el mejor trato”, detalla.

Señala que los huéspedes llegan por sí solos, “como en cualquier hotel. La razón principal por la que se hospedan es que vienen a estudiar o en plan de trabajo. El tiempo que se quedan es variado, hay quienes se quedan solamente una noche, otros por meses, como una casa de huéspedes”.

La noche en el Hostal de Pablo y Lucha tiene un costo de 170 pesos, incluye desayuno. Luz Margarita prepara comida casera, la cual tiene un precio extra de 40 pesos, pero a través de este tipo de atenciones la lejanía de la familia del huésped ni se siente, pues ella se convierte en una “madre adoptiva”.

“Aquí damos un servicio más personal, de amigos. El chiste es que la gente que llega conmigo se sienta como en su casa. Soy como una mamá adoptiva que cuida y da albergue a toda esa gente, jóvenes que están lejos de sus casas, de su patria. Que lleguen a México y sientan ese calor que les hace falta”.

Además, Luz Margarita pone especial atención en el asunto de la seguridad: “Me fijo en la puerta, si no me late no entra. Es como un sexto sentido, porque tengo que cuidar a las personas que ya tengo hospedadas”.

“Al hospedarte aquí –añade–, tienes la tranquilidad de que me voy a fijar en que no vaya a entrar ningún malandrín y en la noche robe las cosas. Porque sí hay gente que viene exclusivamente a dañar. Es como cualquier negocio, debes que tener cuidado”.

Y es que el Hostal de Pablo y Lucha es de un concepto familiar, “sí hay alegría y fiesta, pero no desorden”.

Una opción Panamericana


“Es un orgullo tener los juegos en México, pero qué bueno que son en Guadalajara porque de las ciudades que he visitado como que ésta tiene más parecido con el México de las películas, ¿no?”, dice Alejandro, el chico de Baja California. Él no está aquí por los Juegos Panamericanos, pero le gustaría que a su regreso de Chiapas –el lugar que tiene como destino– le quede tiempo y dinero para estar esas dos semanas en que la ciudad vibrará con la justa deportiva.

Manuel Rodríguez, encargado del Hostal Rojo, dice que los precios para esos días aumentarán 50 pesos para cada tipo de habitación, mientras que Amador Carrillo del Tequila Hostal aún no lo tiene muy claro.

“Claro que es una opción para las personas que no tengan reservación, porque los hoteles van a subir mucho de precio”, afirma Carrillo, mientras que Rodríguez –por separado– señala que “hay gente que no se va a querer quedar mucho tiempo, ahí entramos nosotros, somos especialistas en gente que viaja de mochilazo”.

Vive la experiencia
Encuéntralos


*Hospedarte hostel. Efraín González Luna 2075, Col. Americana. Tel. 52 (33) 3615 4957. www.hospedartehostel.com

*Hostel Tequila Guadalajara. Hidalgo 1160, Zona Centro. Teléfonos: 52 (33) 3825-1326 / 52 (33) 3146-0340. www.tequilahostel.com

*Hostal Rojo. Morelos 1561, Ladrón de Guevara. Teléfono: 52 (33) 1523 8477. www.hostalrojo.com

*Hostel Bedsntravel. Venezuela 758, Colonia Moderna. Teléfono: 52 (33) 3812 3159. www.bedsntravel.com

*Hostal de Pedro y Lucha. Av. Hidalgo 1434, casi esquina Chapultepec, colonia Americana. Teléfono: (52) (33) 4444-1707. www.pabloylucha.com

*Hostal Camaleón. Morelos 1613, colonia Americana. http://hostalcamaleon.tk

*Hostal Lit Gdl. Degollado 413, entre Ferrocarril y Libertad, colonia Centro. Teléfonos: (52) (33) 1200-5505 / (33) 3613-0501. www.hostellitgdl.com

Para saber
¿Cuánto cuesta?

*Precio promedio de habitación compartida: 180 pesos.

*Precio promedio de habitación privada: 250 pesos.

*Precio promedio de habitación para dos personas en habitación privada: 450 pesos.

*Descuentos entre el 20 y 40% en estancias de siete, 14 y 30 días.

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