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Gran opción urbana
Silencio, equilibrio, ausencia de vibración y sorprendente diversión
GUADALAJARA, JALISCO (13/ABRIL/2013).-La forma a lo mejor no es la más agradable y la perspectiva de un auto eléctrico puede sonar a aburrimiento a más de uno. Sin embargo, el Nissan Leaf resulta agradable, cómodo, bien hecho y hasta mucho más divertido de lo que se pudiera pensar.
Siendo el primer auto eléctrico de producción masiva en el mundo, el Leaf ya está en más de 50 mil cocheras a lo largo del planeta. Sus virtudes son muchas y entre ellas podemos hablar de una muy buena amplitud interior, buenos terminados y una suavidad de conducción que sólo se puede encontrar en vehículos eléctricos, sin ruidos ni vibraciones producidas por los motores de combustión interna.
La forma recuerda el Tiida hatchback, pero la diferencia está en los detalles. En el frente se nota la ausencia de parrilla, obviamente obsoleta en un auto cuyo motor no necesita “respirar” como uno de gasolina o diesel. En su lugar se encuentra un pequeño compartimiento que, una vez abierto, revela dos entradas para cables de conexión que alimentan sus baterías. En el caso del auto que probamos, Nissan lo llenó con calcomanías en los costados y en el cristal trasero, anunciando a todos que se trata de un vehículo de cero emisiones. Se comprende, puesto que aún es importante para los fabricantes levantar lo más públicamente posible, la bandera de amor al planeta.
Es muy agradable conducirlo. Primero porque a diferencia de un motor de combustión, el torque está disponible de inmediato, no hay que esperar que suban las revoluciones para contar con su total capacidad de aceleración. Para llegar a 100 km/h el Leaf tardó 9.2 segundos, lo que ya es un número que equivale a un Mazda 6 V6 de la generación anterior, por ejemplo. Pero de cero a 20 ó 30 km/h es donde más se siente su fuerza, ya que es justo cuando los demás autos están subiendo de revoluciones para llegar a su entrega máxima de poder.
Otro detalle que hace del Leaf un auto muy placentero es su batería. Su peso de 350 kilogramos le confiere al aplomo que un auto de su tamaño normalmente no tendría, al menos no fuera del segmento Premium. Al estar puesta debajo del asiento trasero, baja el centro de gravedad, lo que genera una capacidad de curveo que llega a ser casi un desperdicio en un auto de vocación 100% urbana.
La convivencia
En este momento, la tecnología para los autos eléctricos sigue topando contra sus dos rivales históricos: la duración de la energía que acumula y el tiempo para cargarla. La autonomía del Leaf, es decir, qué tanto puede rodar con la batería totalmente cargada, es de alrededor de 160 kilómetros, según Nissan. En condiciones ideales, no dudamos que lo sea, pero en la semana que lo tuvimos, fue de alrededor de 110 kilómetros.
Este alcance genera ansiedad en el conductor, ya que a diferencia de un auto con motor de combustión, el Leaf no puede parar en una estación de servicio y “llenar el tanque” en menos de cinco minutos. De hecho, si la batería está completamente descargada, son necesarias cerca de 20 horas para cargarla de nuevo, en un enchufe normal de 110 voltios. La solución lógica para el que quiera comprar uno de estos cuando comience a venderse aún en este año, es contratar en la CFE, una toma de 220 voltios, que reduce a la mitad su tiempo de recarga.
En la práctica, difícilmente usaremos toda la electricidad del auto en un día y su energía es suficiente para ir y volver al trabajo en una distancia de, digamos, 15 kilómetros, incluso si hacemos ese trayecto dos veces por día. Llegando a la casa en la tarde con cerca de 40% de la batería, lo ponemos a cargar, digamos, a las 7 pm y a las 9 am el auto estaría listo para otro día.
No alcanzamos a medir el costo de la recarga, ya que aún no nos llega el recibo correspondiente, pero sí vimos que el medidor de electricidad gira casi como un ventilador con el auto enchufado. Nissan Mexicana dice que el costo de una recarga es de alrededor de siete dólares, en México, el doble que en Estados Unidos.
¿Vale la pena? Es difícil decirlo ahora, cuando aún no hay precio definido para el auto. El que lo compre, lo hará por hacer una declaración de “amor al planeta”, aunque siempre queda la duda sobre qué tan válido es pensar en la contribución de un auto eléctrico, cuando consideramos la contaminación generada para obtener la energía que lo mueve.
También es necesario entender que no puede ser el único auto en una familia, ya que con él no se alcanzará a ir y volver de Guadalajara a Chapala, por ejemplo, sin el riesgo de quedarse en el camino de regreso sin carga.
Pero dentro de la ciudad, resulta un gran vehículo. Es placentero como el que más por su espacio, aceleración, aplomo y suavidad. Y, creamos o no que los autos son el enemigo de la Tierra, innegablemente hay algo de agradable en manejar un Leaf.
FICHA TÉCNICA
Nissan Leaf 2013
DATOS TÉCNICOS
Motor
Frontal; Síncrono de alta respuesta.
Cilindros
No.
Turbocompresor
No.
Potencia
110 HP (80kW) @ 9,800 rpm.
Torque
206 libras-pie @2,730 rpm.
Tracción
Delantera.
Transmisión
Automática.
SUSPENSIÓN
Delantera
Independiente, de tipo McPherson, con resortes helicoidales y barra estabilizadora.
Trasera
Rueda tirada, con barra de torsión y resortes helicoidales.
FRENOS
Delanteros
De discos ventilados, con ABS; EBD y BA.
Traseros
De discos ventilados, con ABS; EBD y BA.
DIRECCIÓN
De piñón y cremallera, con asistencia eléctrica.
DIMENSIONES EN MILÍMETROS
Largo
4.450
Ancho
1.770
Alto
1.550
Distancia entre ejes
2.700
Peso
1.525 kilogramos.
RESULTADOS EN EL AUTÓDROMO
Aceleración de 0 a 100 km/h en:
9.2 segundos
Frenado de 100 km/h a 0 en:
42 metros
Cuarto de milla:
16.31 segundos @ 135 km/h
Velocidad máxima:
145 km/h
Siendo el primer auto eléctrico de producción masiva en el mundo, el Leaf ya está en más de 50 mil cocheras a lo largo del planeta. Sus virtudes son muchas y entre ellas podemos hablar de una muy buena amplitud interior, buenos terminados y una suavidad de conducción que sólo se puede encontrar en vehículos eléctricos, sin ruidos ni vibraciones producidas por los motores de combustión interna.
La forma recuerda el Tiida hatchback, pero la diferencia está en los detalles. En el frente se nota la ausencia de parrilla, obviamente obsoleta en un auto cuyo motor no necesita “respirar” como uno de gasolina o diesel. En su lugar se encuentra un pequeño compartimiento que, una vez abierto, revela dos entradas para cables de conexión que alimentan sus baterías. En el caso del auto que probamos, Nissan lo llenó con calcomanías en los costados y en el cristal trasero, anunciando a todos que se trata de un vehículo de cero emisiones. Se comprende, puesto que aún es importante para los fabricantes levantar lo más públicamente posible, la bandera de amor al planeta.
Es muy agradable conducirlo. Primero porque a diferencia de un motor de combustión, el torque está disponible de inmediato, no hay que esperar que suban las revoluciones para contar con su total capacidad de aceleración. Para llegar a 100 km/h el Leaf tardó 9.2 segundos, lo que ya es un número que equivale a un Mazda 6 V6 de la generación anterior, por ejemplo. Pero de cero a 20 ó 30 km/h es donde más se siente su fuerza, ya que es justo cuando los demás autos están subiendo de revoluciones para llegar a su entrega máxima de poder.
Otro detalle que hace del Leaf un auto muy placentero es su batería. Su peso de 350 kilogramos le confiere al aplomo que un auto de su tamaño normalmente no tendría, al menos no fuera del segmento Premium. Al estar puesta debajo del asiento trasero, baja el centro de gravedad, lo que genera una capacidad de curveo que llega a ser casi un desperdicio en un auto de vocación 100% urbana.
La convivencia
En este momento, la tecnología para los autos eléctricos sigue topando contra sus dos rivales históricos: la duración de la energía que acumula y el tiempo para cargarla. La autonomía del Leaf, es decir, qué tanto puede rodar con la batería totalmente cargada, es de alrededor de 160 kilómetros, según Nissan. En condiciones ideales, no dudamos que lo sea, pero en la semana que lo tuvimos, fue de alrededor de 110 kilómetros.
Este alcance genera ansiedad en el conductor, ya que a diferencia de un auto con motor de combustión, el Leaf no puede parar en una estación de servicio y “llenar el tanque” en menos de cinco minutos. De hecho, si la batería está completamente descargada, son necesarias cerca de 20 horas para cargarla de nuevo, en un enchufe normal de 110 voltios. La solución lógica para el que quiera comprar uno de estos cuando comience a venderse aún en este año, es contratar en la CFE, una toma de 220 voltios, que reduce a la mitad su tiempo de recarga.
En la práctica, difícilmente usaremos toda la electricidad del auto en un día y su energía es suficiente para ir y volver al trabajo en una distancia de, digamos, 15 kilómetros, incluso si hacemos ese trayecto dos veces por día. Llegando a la casa en la tarde con cerca de 40% de la batería, lo ponemos a cargar, digamos, a las 7 pm y a las 9 am el auto estaría listo para otro día.
No alcanzamos a medir el costo de la recarga, ya que aún no nos llega el recibo correspondiente, pero sí vimos que el medidor de electricidad gira casi como un ventilador con el auto enchufado. Nissan Mexicana dice que el costo de una recarga es de alrededor de siete dólares, en México, el doble que en Estados Unidos.
¿Vale la pena? Es difícil decirlo ahora, cuando aún no hay precio definido para el auto. El que lo compre, lo hará por hacer una declaración de “amor al planeta”, aunque siempre queda la duda sobre qué tan válido es pensar en la contribución de un auto eléctrico, cuando consideramos la contaminación generada para obtener la energía que lo mueve.
También es necesario entender que no puede ser el único auto en una familia, ya que con él no se alcanzará a ir y volver de Guadalajara a Chapala, por ejemplo, sin el riesgo de quedarse en el camino de regreso sin carga.
Pero dentro de la ciudad, resulta un gran vehículo. Es placentero como el que más por su espacio, aceleración, aplomo y suavidad. Y, creamos o no que los autos son el enemigo de la Tierra, innegablemente hay algo de agradable en manejar un Leaf.
FICHA TÉCNICA
Nissan Leaf 2013
DATOS TÉCNICOS
Motor
Frontal; Síncrono de alta respuesta.
Cilindros
No.
Turbocompresor
No.
Potencia
110 HP (80kW) @ 9,800 rpm.
Torque
206 libras-pie @2,730 rpm.
Tracción
Delantera.
Transmisión
Automática.
SUSPENSIÓN
Delantera
Independiente, de tipo McPherson, con resortes helicoidales y barra estabilizadora.
Trasera
Rueda tirada, con barra de torsión y resortes helicoidales.
FRENOS
Delanteros
De discos ventilados, con ABS; EBD y BA.
Traseros
De discos ventilados, con ABS; EBD y BA.
DIRECCIÓN
De piñón y cremallera, con asistencia eléctrica.
DIMENSIONES EN MILÍMETROS
Largo
4.450
Ancho
1.770
Alto
1.550
Distancia entre ejes
2.700
Peso
1.525 kilogramos.
RESULTADOS EN EL AUTÓDROMO
Aceleración de 0 a 100 km/h en:
9.2 segundos
Frenado de 100 km/h a 0 en:
42 metros
Cuarto de milla:
16.31 segundos @ 135 km/h
Velocidad máxima:
145 km/h