Suplementos
Fuera del alcance de los niños
Son pocas las alternativas para olvidarse de los pequeños por un rato
GUADALAJARA, JALISCO (02/SEP/2012).- Para Karina Rangel, madre de familia, las vacaciones de verano no fueron precisamente un descanso. Con los niños de regreso a la escuela, ella y seguramente miles de tapatíos se preguntan: ¿A dónde puedo ir a comer o a relajarme? Lo primero que piensa es: “De preferencia, un lugar libre de niños”.
La respuesta no es fácil y las opciones son pocas en Guadalajara. Salir de la ciudad nuevamente requeriría más tiempo y dinero. Por lo que encontrar estos sitios, reservados para adultos, suele ser otro dolor de cabeza.
Restaurantes y hoteles, por esencia propia, son lugares familiares, de esparcimiento. Pero Karina ya no quiere eso después de unas largas vacaciones. Ella prefiere ir a un lugar privado, relajado y, ¿por qué no?, hasta romántico con su pareja, con atención exclusiva para adultos y sin “soñar” de nuevo con niños merodeando en su mesa.
En Jalisco existen algunos hoteles con sus propios restaurantes que atienden este nicho de mercado. Fuera de bares, antros, table dance, cuya actividad per se tiene prohibida la entrada a menores, podemos encontrar algunas opciones con más exclusividad para el público adulto, que desea algo que no perturbe su tranquilidad.
Guadalupe Jiménez, de la Secretaría de Turismo de Jalisco (Setujal) señala que no tienen “el dato estadístico de restaurantes ni hoteles, al menos en Guadalajara, que ofrezcan el servicio exclusivamente para mayores de edad, sin contar donde es evidente que la entrada a menores está prohibida”.
Por su parte, María Lecandra, de la Dirección de Turismo en Puerto Vallarta, comenta que a pesar de que la oferta hotelera en ese municipio es muy amplia, “nosotros tenemos el registro de que existe un hotel con servicios de hospedaje que aceptan solamente adultos: el Villa Premier, de categoría diamante”. En cuanto a restaurantes, “en Puerto Vallarta no contamos con ninguno que sea exclusivo para adultos, excepto los bares, pero existen algunos que se reservan el derecho de admisión, siempre dentro del marco legal”.
¿Discriminación?
Para el experto en turismo, Julio Santillán, el prohibir la entrada de menores en cualquier lugar donde tienen posibilidad de estar, va en contra de sus derechos. “En el ámbito constitucional, no se le puede prohibir a ningún mexicano el que pueda ingresar libremente a un establecimiento, que en este sentido, es de carácter público y de servicio como los restaurantes y hoteles.
“Usar la palabra discriminación es algo fuerte, pero me parece que es la adecuada, ya que quien lo pone en práctica muchas veces desconoce elementos como la tolerancia y la diversidad de género, así como las formas de pensar. Sin embargo, un hotel puede, según sus cláusulas, no permitir la entrada a un menor, aunque no deberían de hacerlo porque nos rige un marco constitucional y está segregando la participación de los infantes. A la par, muchos hoteles se escudan en el falso término de exclusividad y tranquilidad y hasta cierto punto, de esnobismo”.
El presidente de la Asociación de Hoteles de Jalisco A.C., el arquitecto Enrique Valcárcel, no considera que sea discriminatorio este tema. “Lo ves hasta en las bodas, cuando en la invitación te indican No Niños. Esto es un perfil de cada hotel y cada persona elige a dónde llegar, con el evidente riesgo para el hotelero de perder ocupación si restringe la entrada a menores”.
Sobre el negocio, hoteles boutique como el Clarum 101, llegan a ser flexibles en ciertas épocas del año, donde no siempre hay una total ocupación, a pesar de contar con nueve habitaciones, y se puede permitir –en casos excepcionales– el acceso a familias, ya que dichos cuartos son de no menos de 40 metros cuadrados y cuentan con todos los servicios. Por otro lado, su restaurante “Eikki”, no cuenta con un menú y el cliente (no necesariamente hospedado) elige sus alimentos, donde el chef prepara al gusto cada platillo, de cinco o siete tiempos, y donde las parejas buscan y gustan mucho de este tipo de servicio.
Es así que en Guadalajara y en el Estado, contamos con otro tipo de opciones para adultos, aunque limitadas, para gente como Karina, que prefieren alejarse un rato del estrés, prescindiendo de la presencia de un niño que pueda interrumpir su sueño en el hotel o su comida en el restaurante.
“No considero que sea discriminatorio el dejar fuera a un niño de un restaurante, ya que uno como padre y madre, cuando utiliza este tipo de servicios, sabe a lo que va”.
Por cierto, en la Canirac no existe una base de datos que indique qué restaurantes son específicamente reservados para adultos, por lo que las opciones más a la mano están dentro de algunos de los hoteles boutique.
PARA SABER
Algunos hoteles
Villa Ganz (López Cotilla 1739). Tel: 31201416. Costos desde $2,200 , más impuestos por noche.
Clarum 101 (Parque Juan Diego 101). Tel: 12017507. Desde $1,694 por noche.
Demetria Hotel (La Paz 2219) Tel: 3338180060. Costos desde $2,300 por noche.
Villa Premier (San Salvador 117, Puerto Vallarta). Tel: 3222267040. Costos desde 138 dólares por noche.
La respuesta no es fácil y las opciones son pocas en Guadalajara. Salir de la ciudad nuevamente requeriría más tiempo y dinero. Por lo que encontrar estos sitios, reservados para adultos, suele ser otro dolor de cabeza.
Restaurantes y hoteles, por esencia propia, son lugares familiares, de esparcimiento. Pero Karina ya no quiere eso después de unas largas vacaciones. Ella prefiere ir a un lugar privado, relajado y, ¿por qué no?, hasta romántico con su pareja, con atención exclusiva para adultos y sin “soñar” de nuevo con niños merodeando en su mesa.
En Jalisco existen algunos hoteles con sus propios restaurantes que atienden este nicho de mercado. Fuera de bares, antros, table dance, cuya actividad per se tiene prohibida la entrada a menores, podemos encontrar algunas opciones con más exclusividad para el público adulto, que desea algo que no perturbe su tranquilidad.
Guadalupe Jiménez, de la Secretaría de Turismo de Jalisco (Setujal) señala que no tienen “el dato estadístico de restaurantes ni hoteles, al menos en Guadalajara, que ofrezcan el servicio exclusivamente para mayores de edad, sin contar donde es evidente que la entrada a menores está prohibida”.
Por su parte, María Lecandra, de la Dirección de Turismo en Puerto Vallarta, comenta que a pesar de que la oferta hotelera en ese municipio es muy amplia, “nosotros tenemos el registro de que existe un hotel con servicios de hospedaje que aceptan solamente adultos: el Villa Premier, de categoría diamante”. En cuanto a restaurantes, “en Puerto Vallarta no contamos con ninguno que sea exclusivo para adultos, excepto los bares, pero existen algunos que se reservan el derecho de admisión, siempre dentro del marco legal”.
¿Discriminación?
Para el experto en turismo, Julio Santillán, el prohibir la entrada de menores en cualquier lugar donde tienen posibilidad de estar, va en contra de sus derechos. “En el ámbito constitucional, no se le puede prohibir a ningún mexicano el que pueda ingresar libremente a un establecimiento, que en este sentido, es de carácter público y de servicio como los restaurantes y hoteles.
“Usar la palabra discriminación es algo fuerte, pero me parece que es la adecuada, ya que quien lo pone en práctica muchas veces desconoce elementos como la tolerancia y la diversidad de género, así como las formas de pensar. Sin embargo, un hotel puede, según sus cláusulas, no permitir la entrada a un menor, aunque no deberían de hacerlo porque nos rige un marco constitucional y está segregando la participación de los infantes. A la par, muchos hoteles se escudan en el falso término de exclusividad y tranquilidad y hasta cierto punto, de esnobismo”.
El presidente de la Asociación de Hoteles de Jalisco A.C., el arquitecto Enrique Valcárcel, no considera que sea discriminatorio este tema. “Lo ves hasta en las bodas, cuando en la invitación te indican No Niños. Esto es un perfil de cada hotel y cada persona elige a dónde llegar, con el evidente riesgo para el hotelero de perder ocupación si restringe la entrada a menores”.
Sobre el negocio, hoteles boutique como el Clarum 101, llegan a ser flexibles en ciertas épocas del año, donde no siempre hay una total ocupación, a pesar de contar con nueve habitaciones, y se puede permitir –en casos excepcionales– el acceso a familias, ya que dichos cuartos son de no menos de 40 metros cuadrados y cuentan con todos los servicios. Por otro lado, su restaurante “Eikki”, no cuenta con un menú y el cliente (no necesariamente hospedado) elige sus alimentos, donde el chef prepara al gusto cada platillo, de cinco o siete tiempos, y donde las parejas buscan y gustan mucho de este tipo de servicio.
Es así que en Guadalajara y en el Estado, contamos con otro tipo de opciones para adultos, aunque limitadas, para gente como Karina, que prefieren alejarse un rato del estrés, prescindiendo de la presencia de un niño que pueda interrumpir su sueño en el hotel o su comida en el restaurante.
“No considero que sea discriminatorio el dejar fuera a un niño de un restaurante, ya que uno como padre y madre, cuando utiliza este tipo de servicios, sabe a lo que va”.
Por cierto, en la Canirac no existe una base de datos que indique qué restaurantes son específicamente reservados para adultos, por lo que las opciones más a la mano están dentro de algunos de los hoteles boutique.
PARA SABER
Algunos hoteles
Villa Ganz (López Cotilla 1739). Tel: 31201416. Costos desde $2,200 , más impuestos por noche.
Clarum 101 (Parque Juan Diego 101). Tel: 12017507. Desde $1,694 por noche.
Demetria Hotel (La Paz 2219) Tel: 3338180060. Costos desde $2,300 por noche.
Villa Premier (San Salvador 117, Puerto Vallarta). Tel: 3222267040. Costos desde 138 dólares por noche.