Suplementos
Feria de Ajijic
El fervor religioso y las manifestaciones culturales se vuelven una verbena, que a lo largo de 9 días ambientan el centro del pueblo de Ajijic.
AJIJIC,JALISCO.- La feria más representativa de Ajijic llega a finales del mes de noviembre. El fervor religioso y las manifestaciones culturales se vuelven una verbena, que a lo largo de 9 días ambientan el centro del pueblo. Del 21 al 30 de noviembre, Ajijic se viste de fiesta, el templo de San Andrés Apóstol y la Plaza principal ubicada a tan sólo media cuadra de él, son el marco de la ofrenda al santo patrono del pueblo.
Existen documentos en el archivo histórico municipal que datan del año 1866, años en los que está asentado que las festividades ofrecidas en honor a San Andrés Apóstol, ya se ambientaban con cuetes, toros e incluso con chirimías (banda de viento); los documentos hacen mención de las alboradas (mañanitas).
En esos tiempos, en la procesión que se celebra el día de inicio del novenario, se sacaba al santo a recorrer las calles del pueblo. Ya entonces estas fiestas eran muy concurridas, incluso se pedía al gobierno vigilancia en los “paseos”, así se le llamaba al recorrido que hacían las personas a pie desde sus comunidades o haciendas hasta el lugar que se encontraba de fiesta.
Entonces se instalaban vendimias fuera del templo y se podían ver los tradicionales panes con dedicatorias, y las canelitas que desde entonces se servían con vino mezcal se instalaban un tipo de carpas en donde se realizaban juegos de lotería y de disimulos (cartas) llamadas así ya que en ese tiempo no era permitido jugar ellas, a menos que el gobierno local se hiciera el disimulado.
Desde aquellos años los gremios ya se cooperaban para realizar tales fiestas.
Ahora el pueblo está dividido en gremios todavía y cada uno de estos organiza la fiesta para cada uno de los días. El día 21 alrededor de las 5 de la tarde una fervorosa procesión recorre las principales calles del pueblo hasta llegar al templo en el que se realiza una solemne misa. Acción con la cual inicia oficialmente el novenario.
Durante los días de fiesta, las calles aledañas al templo y plaza principal se llenan de los tradicionales puestos de vajillas de barro, utensilios y juguetes de madera y un sinnúmero de chucherías, los juegos mecánicos iluminan con sus focos multicolores las aceras de las calles, que junto con los juegos del tiro al blanco, rifles y canicas, ofrecen diversión para chicos y grandes.
Como en toda verbena no pueden faltar las terrazas que ofrecen música y bebidas a los asistentes, también las hay de cantidad de antojitos, y las canelitas que con su olor impregnan el ambiente. Ya para cerca de la media noche y después de haber disfrutado de varias horas de música de la banda de viento, los juegos pirotécnicos se apodera de la atención de los presentes.
El castillo con sus inimaginables juegos de luces, y su variedad de motivos, son deleite de los presentes. Al terminar la música continua hasta entrada la madrugada, en que es hora de ir a dormir para dar paso a la mañana, en la que se llevan las tradicionales mañanitas al santo y se siguen por el pueblo, visitando a los integrantes de los gremios que presiden el día de fiestas.
Y así día a día, durante los nueve que duran las celebraciones cada gremio agradece a su manera, a su Santo Patrono, San Andrés, las bendiciones recibidas durante el año.
Texto y Fotos de Veronica Venegaz Muñoz
Existen documentos en el archivo histórico municipal que datan del año 1866, años en los que está asentado que las festividades ofrecidas en honor a San Andrés Apóstol, ya se ambientaban con cuetes, toros e incluso con chirimías (banda de viento); los documentos hacen mención de las alboradas (mañanitas).
En esos tiempos, en la procesión que se celebra el día de inicio del novenario, se sacaba al santo a recorrer las calles del pueblo. Ya entonces estas fiestas eran muy concurridas, incluso se pedía al gobierno vigilancia en los “paseos”, así se le llamaba al recorrido que hacían las personas a pie desde sus comunidades o haciendas hasta el lugar que se encontraba de fiesta.
Entonces se instalaban vendimias fuera del templo y se podían ver los tradicionales panes con dedicatorias, y las canelitas que desde entonces se servían con vino mezcal se instalaban un tipo de carpas en donde se realizaban juegos de lotería y de disimulos (cartas) llamadas así ya que en ese tiempo no era permitido jugar ellas, a menos que el gobierno local se hiciera el disimulado.
Desde aquellos años los gremios ya se cooperaban para realizar tales fiestas.
Ahora el pueblo está dividido en gremios todavía y cada uno de estos organiza la fiesta para cada uno de los días. El día 21 alrededor de las 5 de la tarde una fervorosa procesión recorre las principales calles del pueblo hasta llegar al templo en el que se realiza una solemne misa. Acción con la cual inicia oficialmente el novenario.
Durante los días de fiesta, las calles aledañas al templo y plaza principal se llenan de los tradicionales puestos de vajillas de barro, utensilios y juguetes de madera y un sinnúmero de chucherías, los juegos mecánicos iluminan con sus focos multicolores las aceras de las calles, que junto con los juegos del tiro al blanco, rifles y canicas, ofrecen diversión para chicos y grandes.
Como en toda verbena no pueden faltar las terrazas que ofrecen música y bebidas a los asistentes, también las hay de cantidad de antojitos, y las canelitas que con su olor impregnan el ambiente. Ya para cerca de la media noche y después de haber disfrutado de varias horas de música de la banda de viento, los juegos pirotécnicos se apodera de la atención de los presentes.
El castillo con sus inimaginables juegos de luces, y su variedad de motivos, son deleite de los presentes. Al terminar la música continua hasta entrada la madrugada, en que es hora de ir a dormir para dar paso a la mañana, en la que se llevan las tradicionales mañanitas al santo y se siguen por el pueblo, visitando a los integrantes de los gremios que presiden el día de fiestas.
Y así día a día, durante los nueve que duran las celebraciones cada gremio agradece a su manera, a su Santo Patrono, San Andrés, las bendiciones recibidas durante el año.
Texto y Fotos de Veronica Venegaz Muñoz