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Explorando el mundo
Viajar con lo que tienes
Ha mejorado la oferta de opciones para viajar, que hay para todo tipo de bolsillos.
Igual los multimillonarios, pueden encontrar las alternativas que puedan llenar sus exóticas y extravagantes necesidades, que de los más bajos presupuestos, como puede ser irse de “mochilazo” a Europa.
El chiste está en darse la oportunidad de viajar hasta donde el presupuesto alcance.
El que quiere puede, y poco a poco se puede ahorrar para darse ese gusto de visitar el lugar al que uno anhela. Hoy, no hay pretexto para decir que no se tiene el dinero para hacerlo.
He conocido personas de muy bajos recursos, planear con suficiente tiempo e ir pagando en pequeños abonos un viaje organizado por la comadre, para irse en grupo en un camión rentado a las playas de Manzanillo.
Con las tarifas basadas en la oferta y la demanda, se pueden encontrar ofertas de vuelos y hotel que de plano no va el que no quiere. Pues muchos destinos, dentro y fuera del país, están regalados.
Viajar ya no es un lujo, es una opción de esparcimiento, descanso y cultura. Cada vez se convierte más en una herramienta para aumentar la calidad de vida y disfrutar del mundo en el que vivimos. Pues desde cambiar de escenarios y tomarse unas vacaciones, hasta ir a visitar a los parientes o conocer lugares arqueológicos para satisfacer los sofisticados caprichos culturales.
Hace unas décadas, en los aviones sólo se encontraban personas de la las clases sociales pudientes, incluso se acostumbraba a viajar con ciertas prendas elegantes y de gusto especial. Hoy en día se topa uno con la doñita y el campesino con cajas de cartón, en vez de maletas y vestidos tal y como salieron de la chamba.
Los aviones son transportes populares, lo que indica que el pueblo ahora puede comprar un boleto e ir a donde quiera.
Así que ya no hay justificaciones, el que quiere viajar, puede. Basta con ahorrar y buscar las mejores tarifas y listo. Claro que comprendemos que si hay muchas capas de la sociedad, que ni les alcanza para comer, menos para viajar. Pero deseamos que algún día la justicias social, llegue a darles la opción de también viajar.
Por ahora, si lees este artículo, date el gusto de viajar con el presupuesto que tienes.
Hasta la próxima
Igual los multimillonarios, pueden encontrar las alternativas que puedan llenar sus exóticas y extravagantes necesidades, que de los más bajos presupuestos, como puede ser irse de “mochilazo” a Europa.
El chiste está en darse la oportunidad de viajar hasta donde el presupuesto alcance.
El que quiere puede, y poco a poco se puede ahorrar para darse ese gusto de visitar el lugar al que uno anhela. Hoy, no hay pretexto para decir que no se tiene el dinero para hacerlo.
He conocido personas de muy bajos recursos, planear con suficiente tiempo e ir pagando en pequeños abonos un viaje organizado por la comadre, para irse en grupo en un camión rentado a las playas de Manzanillo.
Con las tarifas basadas en la oferta y la demanda, se pueden encontrar ofertas de vuelos y hotel que de plano no va el que no quiere. Pues muchos destinos, dentro y fuera del país, están regalados.
Viajar ya no es un lujo, es una opción de esparcimiento, descanso y cultura. Cada vez se convierte más en una herramienta para aumentar la calidad de vida y disfrutar del mundo en el que vivimos. Pues desde cambiar de escenarios y tomarse unas vacaciones, hasta ir a visitar a los parientes o conocer lugares arqueológicos para satisfacer los sofisticados caprichos culturales.
Hace unas décadas, en los aviones sólo se encontraban personas de la las clases sociales pudientes, incluso se acostumbraba a viajar con ciertas prendas elegantes y de gusto especial. Hoy en día se topa uno con la doñita y el campesino con cajas de cartón, en vez de maletas y vestidos tal y como salieron de la chamba.
Los aviones son transportes populares, lo que indica que el pueblo ahora puede comprar un boleto e ir a donde quiera.
Así que ya no hay justificaciones, el que quiere viajar, puede. Basta con ahorrar y buscar las mejores tarifas y listo. Claro que comprendemos que si hay muchas capas de la sociedad, que ni les alcanza para comer, menos para viajar. Pero deseamos que algún día la justicias social, llegue a darles la opción de también viajar.
Por ahora, si lees este artículo, date el gusto de viajar con el presupuesto que tienes.
Hasta la próxima