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El Salón del Automóvil de París vuelve a mostrar una fuerte preocupación con la ecología
Los autos son cada vez más chicos en el Viejo Continente. Y esto significa que, tarde o temprano, la moda llegará a México. La preocupación con la salud del planeta es un motivo fuerte para que esto ocurra, pero también hay un ojo en la bolsa de los consumidores, que tienen cada vez menos dinero. Así, lo más destacado en la edición 2008 del Salón de París fueron autos como el Ford Ka, el BMW X1 o el Fiat 500, que llega ahora en versión diesel.
Más allá de la preocupación con la ecología, éste es un salón de coches y fue con uno de los favoritos de todo el mundo que se abrieron a los medios las puertas del centro de exposición de Versailles, más precisamente en su pabellón cuatro y en el stand de Volkswagen, que mostró al mundo el nuevo GTI. Sus formas marcan una evolución sobre el producto actual, una muy afortunada evolución, en nuestra particular opinión. A su lado, Seat destapaba el menos feliz Exeo, un sedán que recuerda el Audi A4 de la generación anterior y no arrancó muchos aplausos de los presentes.
En todos los pasillos, la presencia de hermosas mujeres era la tónica. Pero en las casas italianas de Fiat, Lancia, Alfa-Romeo, Ferrari, Maserati y Abarth, se concentraban el mayor número de periodistas de todo el salón. Y no exactamente porque ahí estuviera la mayor cantidad de novedades. De hecho, Alfa Romeo mostró el ya conocido Mi.To; Lancia habló de su nuevo Delta, también ya visto anteriormente y Fiat sacó una edición especial del 500 en conjunto con la marca de ropa Diesel. Por ironía, el 500 Diesel tiene motor de gasolina. Sería injusto, empero, no hablar del stand de Fiat, que con un Cincuecento de unos cuatro metros de altura, fue el más espectacular de todo el salón. Al verlo, uno de los periodistas bromeó a su compañero: “Esto es para los que juran que el Fiat 500 es chico”.
Espectáculo de diseño lo dio, como siempre, Citroën. Con su concepto Hypnos, dejó a todos boquiabiertos ante su aparentemente inagotable forma de hacer vehículos bellos e innovadores. Del lado de la realidad, Renault sacaba el mucho menos afortunado nuevo Mégane, que hizo que las cabezas de todos se movieran hacia uno y otro lado, en señal de desaprobación. Pero Renault ha sabido superar un primer mal impacto visual muchas veces, incluso con el actual Mégane, por lo que probablemente hasta estuviera esperando ese tipo de reacción.
Peugeot fue más feliz con el concepto RS, un sedán largo y deportivo que llamó menos la atención que el ejemplar similar de Lamborghini, el Estoque, pero que fue considerado mucho más bonito por la mayoría de los que vimos y consultamos, que el auto de cuatro puertas italiano.
Marcas de lujo como Audi, apostaron por autos muy chicos, como el A1 Sportback, que tendría un motor híbrido de gasolina y eléctrico. Otras conocidas por hacer exactamente autos chicos, MINI, quieren crecer, como se pudo percibir por su concepto MINI Crossover, de proporciones y líneas algo raras.
Opel mostró el nuevo y bien logrado sedán Insignia, que sustituye el Vectra. La versión guayín es mucho menos afortunada que el sedán, pero el auto fue uno de los grandes imanes de miradas del evento. GM también exhibió su nuevo Cruze, que será la base de muchos futuros autos compactos de la marca, bien como el eléctrico Volt, en su versión definitiva.
BMW mostró el concepto X1, un crossover basado en el Serie 1 que se ve como una X3 más bajita y apretada. Habrá que subirse a él (no se pudo en el primer día del salón) y luego manejarlo, pero la primera impresión fue la de que es un digno representante del nombre de su categoría, es decir: X.
Toyota lanzó su versión definitiva del IQ, que nos parece una imitación tan clara del Smart, que hasta en el nombre recuerda al pequeño auto del grupo Daimler. Nomás faltaba que lo nombrara: “Clever”.
Autos chinos y rusos, con acabados de tercera e imitaciones burdas de carrocerías occidentales, también estuvieron presentes. Por fortuna, en un pabellón más escondido.
Para México, poca cosa rescatable y todas en el terreno de las posibilidades. El Seat Exeo puede venir; al igual que la marca Abarth, del Grupo Fiat y también Alfa Romeo. El Insignia es aún una duda, de la misma manera que el GTI y el Renault Mégane, que sin embargo tienen más posibilidades. Tal vez por eso, pocos medios mexicanos estuvieron presentes en uno de los más importantes salones del mundo. Lo que no significa que la feria no haya merecido recibir una atenta visita.
Sergio Oliveira/París
Más allá de la preocupación con la ecología, éste es un salón de coches y fue con uno de los favoritos de todo el mundo que se abrieron a los medios las puertas del centro de exposición de Versailles, más precisamente en su pabellón cuatro y en el stand de Volkswagen, que mostró al mundo el nuevo GTI. Sus formas marcan una evolución sobre el producto actual, una muy afortunada evolución, en nuestra particular opinión. A su lado, Seat destapaba el menos feliz Exeo, un sedán que recuerda el Audi A4 de la generación anterior y no arrancó muchos aplausos de los presentes.
En todos los pasillos, la presencia de hermosas mujeres era la tónica. Pero en las casas italianas de Fiat, Lancia, Alfa-Romeo, Ferrari, Maserati y Abarth, se concentraban el mayor número de periodistas de todo el salón. Y no exactamente porque ahí estuviera la mayor cantidad de novedades. De hecho, Alfa Romeo mostró el ya conocido Mi.To; Lancia habló de su nuevo Delta, también ya visto anteriormente y Fiat sacó una edición especial del 500 en conjunto con la marca de ropa Diesel. Por ironía, el 500 Diesel tiene motor de gasolina. Sería injusto, empero, no hablar del stand de Fiat, que con un Cincuecento de unos cuatro metros de altura, fue el más espectacular de todo el salón. Al verlo, uno de los periodistas bromeó a su compañero: “Esto es para los que juran que el Fiat 500 es chico”.
Espectáculo de diseño lo dio, como siempre, Citroën. Con su concepto Hypnos, dejó a todos boquiabiertos ante su aparentemente inagotable forma de hacer vehículos bellos e innovadores. Del lado de la realidad, Renault sacaba el mucho menos afortunado nuevo Mégane, que hizo que las cabezas de todos se movieran hacia uno y otro lado, en señal de desaprobación. Pero Renault ha sabido superar un primer mal impacto visual muchas veces, incluso con el actual Mégane, por lo que probablemente hasta estuviera esperando ese tipo de reacción.
Peugeot fue más feliz con el concepto RS, un sedán largo y deportivo que llamó menos la atención que el ejemplar similar de Lamborghini, el Estoque, pero que fue considerado mucho más bonito por la mayoría de los que vimos y consultamos, que el auto de cuatro puertas italiano.
Marcas de lujo como Audi, apostaron por autos muy chicos, como el A1 Sportback, que tendría un motor híbrido de gasolina y eléctrico. Otras conocidas por hacer exactamente autos chicos, MINI, quieren crecer, como se pudo percibir por su concepto MINI Crossover, de proporciones y líneas algo raras.
Opel mostró el nuevo y bien logrado sedán Insignia, que sustituye el Vectra. La versión guayín es mucho menos afortunada que el sedán, pero el auto fue uno de los grandes imanes de miradas del evento. GM también exhibió su nuevo Cruze, que será la base de muchos futuros autos compactos de la marca, bien como el eléctrico Volt, en su versión definitiva.
BMW mostró el concepto X1, un crossover basado en el Serie 1 que se ve como una X3 más bajita y apretada. Habrá que subirse a él (no se pudo en el primer día del salón) y luego manejarlo, pero la primera impresión fue la de que es un digno representante del nombre de su categoría, es decir: X.
Toyota lanzó su versión definitiva del IQ, que nos parece una imitación tan clara del Smart, que hasta en el nombre recuerda al pequeño auto del grupo Daimler. Nomás faltaba que lo nombrara: “Clever”.
Autos chinos y rusos, con acabados de tercera e imitaciones burdas de carrocerías occidentales, también estuvieron presentes. Por fortuna, en un pabellón más escondido.
Para México, poca cosa rescatable y todas en el terreno de las posibilidades. El Seat Exeo puede venir; al igual que la marca Abarth, del Grupo Fiat y también Alfa Romeo. El Insignia es aún una duda, de la misma manera que el GTI y el Renault Mégane, que sin embargo tienen más posibilidades. Tal vez por eso, pocos medios mexicanos estuvieron presentes en uno de los más importantes salones del mundo. Lo que no significa que la feria no haya merecido recibir una atenta visita.
Sergio Oliveira/París