Suplementos
¡Endeudados pero contentos!
Hay familias cuya costumbre tiene contemplado el endeudamiento a través de las tarjetas de crédito o incluso recurrir a alguna casa de empeño, pero por ningún motivo dejan de tomar unas buenas vacaciones
Se puede pensar que la mayoría de las personas que acostumbran pasar sus vacaciones fuera de casa en la temporada invernal (navidad-año nuevo) este año también lo hicieron, aunque en muchos casos con un poco más de limitaciones, pero podrán regresar al trabajo y a la escuela a contar las aventuras vividas, lo que no quita que las cuentas por pagar se encuentran “a la vuela de la esquina”, pero lo importante es que la gente regrese contenta y satisfecha de su inversión.
Sin importar el nivel económico de que se trate, hay familias cuya costumbre tiene contemplado el endeudamiento a través de las tarjetas de crédito o incluso recurrir a alguna casa de empeño, pero por ningún motivo dejan de tomar unas buenas vacaciones “aunque sea aquí cerquita”.
Unas personas lo hacen “por mantener su estatus” y otras porque les resulta una verdadera necesidad tomar unos días de descanso fuera del lugar habitual de residencia.
Y es que precisamente de eso es de lo que se tratan las vacaciones, de descansar, de divertirse y convivir con la familia, de realizar actividades fuera de la rutina diaria, de darse tiempo para la reflexión y para planear el futuro, entre otros muchos aspectos que en su conjunto contribuyen al desarrollo humano del individuo.
Por su parte, los prestadores de servicios esperan con ansia que llegue la temporada, porque tanto nacionales, como extranjeros contribuyen de manera importante al sostenimiento de sus negocios, con lo que de alguna manera se cierra el círculo de la redistribución de la riqueza nacional y la captación de divisas, acciones a cual más de importantes para la economía local y del país.
Ah! la temporada
Que gusto nos proporciona el ver por las calles céntricas de la zona metropolitana y de los distintos lugares turísticos a cientos de paseantes en busca de nada y de todo al mismo tiempo. De nada específico y de cualquier cosa que les ayude a pasar bien un buen rato.
Restaurantes, hoteles, prestadores de servicios atareados y tiendas llenas o por lo menos con una ocupación más que aceptable. Taxistas, calandrieros, guías de turistas, agencias de viajes, terminales de autobuses, aeropuertos, envueltos todos en medio de un bullicio que quisiéramos permaneciera durante más tiempo y más seguido, pero no se puede, razones de peso ($) y de tiempo, no lo permiten.
Informes oficiales
Ya vendrán los respectivos reportes oficiales, en donde de seguro todo marchó bien, al pie de la letra con lo que se proyecto, pese a las crisis locales, nacionales y globales. Ojala también nos cuenten de las medidas que se habrán de tomar para que ciertos actos y actitudes no se vuelvan a presentar, porque el daño que causan aleja de manera definitiva a los visitantes, aunque de eso, mejor ni hablar, cada quien sabe qué es lo que no se hizo bien.
A darle al trabajo
Como bien dicen que no hay crisis que resista jornadas de 12 horas de trabajo, pues a darle con gusto y que tengan un buen año 2009.
*CUAUHTÉMOC CISNEROS MADRID/Presidente de Comunicación Cultural, A.C.
ccmadrid@att.net.mx
Sin importar el nivel económico de que se trate, hay familias cuya costumbre tiene contemplado el endeudamiento a través de las tarjetas de crédito o incluso recurrir a alguna casa de empeño, pero por ningún motivo dejan de tomar unas buenas vacaciones “aunque sea aquí cerquita”.
Unas personas lo hacen “por mantener su estatus” y otras porque les resulta una verdadera necesidad tomar unos días de descanso fuera del lugar habitual de residencia.
Y es que precisamente de eso es de lo que se tratan las vacaciones, de descansar, de divertirse y convivir con la familia, de realizar actividades fuera de la rutina diaria, de darse tiempo para la reflexión y para planear el futuro, entre otros muchos aspectos que en su conjunto contribuyen al desarrollo humano del individuo.
Por su parte, los prestadores de servicios esperan con ansia que llegue la temporada, porque tanto nacionales, como extranjeros contribuyen de manera importante al sostenimiento de sus negocios, con lo que de alguna manera se cierra el círculo de la redistribución de la riqueza nacional y la captación de divisas, acciones a cual más de importantes para la economía local y del país.
Ah! la temporada
Que gusto nos proporciona el ver por las calles céntricas de la zona metropolitana y de los distintos lugares turísticos a cientos de paseantes en busca de nada y de todo al mismo tiempo. De nada específico y de cualquier cosa que les ayude a pasar bien un buen rato.
Restaurantes, hoteles, prestadores de servicios atareados y tiendas llenas o por lo menos con una ocupación más que aceptable. Taxistas, calandrieros, guías de turistas, agencias de viajes, terminales de autobuses, aeropuertos, envueltos todos en medio de un bullicio que quisiéramos permaneciera durante más tiempo y más seguido, pero no se puede, razones de peso ($) y de tiempo, no lo permiten.
Informes oficiales
Ya vendrán los respectivos reportes oficiales, en donde de seguro todo marchó bien, al pie de la letra con lo que se proyecto, pese a las crisis locales, nacionales y globales. Ojala también nos cuenten de las medidas que se habrán de tomar para que ciertos actos y actitudes no se vuelvan a presentar, porque el daño que causan aleja de manera definitiva a los visitantes, aunque de eso, mejor ni hablar, cada quien sabe qué es lo que no se hizo bien.
A darle al trabajo
Como bien dicen que no hay crisis que resista jornadas de 12 horas de trabajo, pues a darle con gusto y que tengan un buen año 2009.
*CUAUHTÉMOC CISNEROS MADRID/Presidente de Comunicación Cultural, A.C.
ccmadrid@att.net.mx