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El verde más deportivo

La apariencia sugiere deportividad; los motores ofrecen economía

GUADALAJARA, JALISCO (29/JUN/2013).- El Honda CR-Z es un vehículo muy difícil de describir. Parece tantas cosas al mismo tiempo, algunas incluso contradictorias entre sí, que supone un reto interesante plasmarlo en estas líneas.

El concepto de vehículo deportivo con tecnología de propulsión híbrida, es su carta de presentación. Insisto, conceptualmente, es muy atractivo combinar la jovialidad de un pequeño cupé, con su estatus políticamente correcto del motor eléctrico que asiste al de gasolina. Hasta aquí es probable que no haya demasiadas discrepancias entre el público.

Como en todos los vehículos del mundo, la primera impresión es la más importante, al menos para la gran mayoría de los compradores y entusiastas. Con el CR-Z, esto cobra una relevancia significativa. La mayoría de los autos deportivos del mundo son muy atractivos a la vista, espectaculares y modernos. Con el híbrido de Honda no sucede mucho de esto. Es complicadísimo de digerir, con tintes futuristas por fuera, pero detalles de hace 15 años en el interior, como el diseño de la palanca de transmisión, que evoca a la del Accord 1998.

Tocar el tema de los gustos personales cuando se habla de autos es tan difícil, o más, que escoger al mejor futbolista de la historia o calificar el desempeño de un gobierno. Una vez salvado el tema del diseño del CR-Z, que es lo más polémico del auto, encontramos una gran cantidad de variables positivas, que pueden obviar un mucho lo que se ve por fuera.

El primer gran punto es su tecnología híbrida. Honda la ha llamado IMA (Integrated Motor Assist, o Asistencia Integrada al Motor en español), ya que el pequeño motor eléctrico con baterías de iones de litio, no es capaz de mover por sí mismo el vehículo, pero sí de asistir en diversas funciones al de gasolina, para maximizar el rendimiento de combustible fósil que utiliza.

El motor de gasolina es de la serie i-VTEC de Honda, cuatro cilindros, 1.5 litros, con 117 caballos de fuerza. El eléctrico aporta otros 20 equinos, que en matemática simple darían un gran total disponible de 137, pero la ficha técnica oficial menciona una potencia combinada de 133. Misterios japoneses, difíciles de resolver. En fin, el asunto principal es que la combinación gasolina/electricidad convierte al CR-Z en la opción deportiva más ecológica y rendidora del mercado mexicano.

Sensaciones distintas


Sentarse al volante de este cupé, que Honda define con configuración 2+2 (supuestamente hay espacio para dos personas atrás, pero no cabe nadie que mida más de 1.20 metros), es una experiencia muy peculiar. El tablero se prende con diversos tonos y colores, dependiendo el modo de conducción especialmente. Ya que entramos en el tema de los modos, el CR-Z dispone de tres: Econ, Normal y Sport.

Cuando se activa el modo Econ, las relaciones de la transmisión CVT se ajustan al mayor ahorro de combustible, y el reloj principal que enmarca la velocidad se “pinta” de verde. Este modo es ideal para tráfico pesado, con muchos semáforos y detenciones constantes. Incluso, cuando el aire acondicionado está apagado, el coche hace Auto-Stop, no es que dé aventones por las calles, se apaga solo cuando se presiona el freno y se detiene el auto; después de soltar el pedal izquierdo, se prende nuevamente y empieza a caminar.

El modo normal alarga un poco los cambios y regula la asistencia del motor adicional. El tablero se pasa a un color azul eléctrico y la conducción mejora un poco.

Cuando se activa en un botón de la izquierda del tablero el modo Sport, el reloj antes mencionado se pone rojo de alegría y es cuando nos sentimos más en un coche deportivo, ya que la potencia del motor es más que suficiente para los poco más de mil 200 kilos que tiene que impulsar.

Pero falta una pequeña sorpresa que nos hace sentir casi como en una escena de Rápido y Furioso. Uno de los tantos indicadores que tenemos que controlar, en este caso el que señala la cantidad de carga que tiene el motor eléctrico, prende un anuncio con las palabras Sport Plus, que nos señala que podemos hacer uso del botón que descarga una dosis de potencia adicional inmediata, algo así como lo que hace Vin Diesel para que sus autos vuelen con esas explosiones de nitro tan espectaculares.

La sensación de manejo del CR-Z, en cada uno de sus modos, es en general placentera, suave y exacta. La posición es muy cercana al piso, como en cualquier deportivo que se precie y verdaderamente se siente uno en un vehículo con aires deportivos. Por sus pequeñas dimensiones y baja altura, la visibilidad para todos los ángulos es algo limitada. Mención aparte merece lo que se observa por el espejo retrovisor, por el cual vemos a través de dos cristales, con una barra horizontal opacando la vista justo a la mitad.

Lo que toca al consumo de combustible, las cifras son muy positivas. En ciudad se rondan los 14-15 kilómetros por litro, dependiendo el uso que le demos al botoncito de la diversión, a la presión del acelerador y al modo de conducción.

La tecnología y la exclusividad cuestan. Más allá de lo controversial o no que pueda resultar el diseño del CR-Z, es un auto que combina lo políticamente correcto, en este caso lo ecológicamente correcto, con la deportividad de un cupé que garantiza una buena dosis de diversión, y hasta un botoncito que nos convierte en estrellas de cine por un instante. Quiere estar “in”, contribuir con el cuidado al medio ambiente y sentirse joven otra vez, vaya a su concesionario Honda más cercano con 339 mil 900 pesos y llévese el auto a casa.


FICHA TÉCNICA

MOTOR


Frontal tranversal; cuatro cilindros en línea; 1.5 litros de desplazamiento; 8 válvulas; con inyección secuencial multipunto.
Potencia neta combinado: 133 HP @ 6,600 rpm/ Torque neto combinado: 125 libras-pie @ 4,800 rpm.
Potencia motor gasolina: 117 HP @ 6,600 rpm/ Torque motor gasolina: 106 libras-pie @ 4,800 rpm.
Motor eléctrico: Potencia- 20 HP @ 2,000 rpm/ Torque- 57 libras-pie @ 1,000 rpm.

TRANSMISIÓN

CVT, con modo secuencial de siete marchas.

SUSPENSIÓN


Delantera. Independiente de tipo McPherson, con resortes helicoidales y barra estabilizadora.
Trasera. Semi-independiente, con barra de torsión tipo H.

FRENOS

Delanteros. De discos sólidos con ABS.
Traseros. De discos sólidos con ABS.

DIRECCIÓN


De piñón y cremallera, con asistencia eléctrica.

DIMENSIONES en milímetros

Largo. 4075
Ancho. 1740
Alto. 1395
Distancia entre ejes. 2435
Peso. 1221 kilogramos.

CAPACIDAD

Tanque. 40 litros
Cajuela. 287 litros

RESULTADOS EN EL AUTÓDROMO

Aceleración de 0 a 100 km/h en: 11.5 segundos
Frenado de 100 km/h a 0 en: 42 metros.
Cuarto de milla: 15.8 segundos @ 131 km/h
Velocidad máxima observada: 180 km/h

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