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El rey de los cupé
Elegancia y poder es lo que exhuda este nuevo deportivo alemán
GUADALAJARA, JALISCO (19/JUL/2014).- Si de elegancia se trata, los coupés de Mercedes Benz se pintan solos. En esta ocasión la marca alemana coloca una cereza en el pastel con el S65 AMG Cupé. Este auto tiene una mezcla de lujo y deportividad, y en dos puertas presume una aerodinámica mejorada con deflectores, spoilers y los faldones son más deportivos.
En el exterior actualiza su emblema V12 Biturbo y los detalles en cromo, además de sus grandes llantas de 20 pulgadas de diseño exclusivo y con las pinzas de frenado color amarillo. La parrilla delantera tiene un entramado interno más brillante, lo mismo que el de las tomas de aire inferiores. Igualmente varían las salidas de escape: dos dobles cromadas.
Tiene un motor V12 de 6 litros (doble turbo); este automóvil es el cuarto AMG en ostentar un motor similar. En 2003 Mercedes Benz presentó su cupé con un V12 biturbo, y este en particular remplaza al CL65 AMG. Los antecesores de la serie son el C215 y el sucesor C216, en activo de 2007 a 2014. El V12 tiene una transmisión AMG Speedshift Plus 7G-Tronic, con siete velocidades y tres modos de conducción: Controlled Efficiency, Sport y Manual. El plus de Mercedes Benz es que cada motor es fabricado por una sola persona.
Apuesta técnica
Del lado técnico el consumo se reduce a de 11.9 litros a los 100 kilómetros, con emisiones CO2 de 279 g/km. La aceleración va de cero a 100 km/h en 3.9 segundos (0.2 menos en comparación con modelos similares), y alcanza una velocidad máxima de 300 km/h con 621 caballos de fuerza (la velocidad está limitada electrónicamente; en Europa el límite se dispuso a 250). A esta velocidad, y pensando en las curvas, los fabricantes implementaron por primera vez en un modelo de su marca la posibilidad de inclinar la carrocería (justo como lo hace una motocicleta).
Su desarrollo con los doce cilindros se complementa con los sistemas Magic Body Control, Active Body Control y Road Surface Scan, que posee una cámara que evalúa las condiciones del camino para modificar la suspensión y así lograr un desempeño seguro. Su suspensión es producida por AMG, y gracias a la dirección deportiva el auto ofrece un rango de giro variable.
En sus interiores posee asientos deportivos tapizados en piel Nappa Designo, lo mismo que el volante con el cuero perforado. Estos asientos están acondicionados con una memoria de posición, pero sin duda el detallado de los interiores y la piel es uno de los elementos que dotan de lujo al automóvil. Al centro en su parte delantera está la pantalla de TFT, que ya se había usado en otros modelos de la clase S.
Para el S65 AMG esta pantalla es de 12.2 pulgadas. El asistente para estacionarse es el Parktronic, con sistema de sonido Burmester High End 3D. En cuanto a la seguridad en el manejo: en este coupé estará disponible el sistema PreSafe, con asistente de puntos muertos en la visibilidad y detección del cambio involuntario de carril.
En el exterior actualiza su emblema V12 Biturbo y los detalles en cromo, además de sus grandes llantas de 20 pulgadas de diseño exclusivo y con las pinzas de frenado color amarillo. La parrilla delantera tiene un entramado interno más brillante, lo mismo que el de las tomas de aire inferiores. Igualmente varían las salidas de escape: dos dobles cromadas.
Tiene un motor V12 de 6 litros (doble turbo); este automóvil es el cuarto AMG en ostentar un motor similar. En 2003 Mercedes Benz presentó su cupé con un V12 biturbo, y este en particular remplaza al CL65 AMG. Los antecesores de la serie son el C215 y el sucesor C216, en activo de 2007 a 2014. El V12 tiene una transmisión AMG Speedshift Plus 7G-Tronic, con siete velocidades y tres modos de conducción: Controlled Efficiency, Sport y Manual. El plus de Mercedes Benz es que cada motor es fabricado por una sola persona.
Apuesta técnica
Del lado técnico el consumo se reduce a de 11.9 litros a los 100 kilómetros, con emisiones CO2 de 279 g/km. La aceleración va de cero a 100 km/h en 3.9 segundos (0.2 menos en comparación con modelos similares), y alcanza una velocidad máxima de 300 km/h con 621 caballos de fuerza (la velocidad está limitada electrónicamente; en Europa el límite se dispuso a 250). A esta velocidad, y pensando en las curvas, los fabricantes implementaron por primera vez en un modelo de su marca la posibilidad de inclinar la carrocería (justo como lo hace una motocicleta).
Su desarrollo con los doce cilindros se complementa con los sistemas Magic Body Control, Active Body Control y Road Surface Scan, que posee una cámara que evalúa las condiciones del camino para modificar la suspensión y así lograr un desempeño seguro. Su suspensión es producida por AMG, y gracias a la dirección deportiva el auto ofrece un rango de giro variable.
En sus interiores posee asientos deportivos tapizados en piel Nappa Designo, lo mismo que el volante con el cuero perforado. Estos asientos están acondicionados con una memoria de posición, pero sin duda el detallado de los interiores y la piel es uno de los elementos que dotan de lujo al automóvil. Al centro en su parte delantera está la pantalla de TFT, que ya se había usado en otros modelos de la clase S.
Para el S65 AMG esta pantalla es de 12.2 pulgadas. El asistente para estacionarse es el Parktronic, con sistema de sonido Burmester High End 3D. En cuanto a la seguridad en el manejo: en este coupé estará disponible el sistema PreSafe, con asistente de puntos muertos en la visibilidad y detección del cambio involuntario de carril.