Suplementos

El pan nuestro de cada día

Jesús nos dice que pidamos al Padre por aquello que habremos de comer cada día

     Aunque la lectura del evangelio del día de hoy no menciona el Padre Nuestro, donde Jesús nos enseña a pedir al Padre “el pan nuestro de cada día”, no pude evitar pensar en ello cuando estudiaba los pasajes de Mateo 5, 17-37. En el Padre Nuestro, Jesús nos dice que pidamos al Padre por aquello que habremos de comer cada día; no nos dice que pidamos por la comida de cada semana, o de cada mes, sino que aceptemos depender cotidianamente de nuestro Padre celestial. Esto implica que cada día nos debemos poner en contacto con Él a través de la oración, para hablar de un tema tan importante como el alimento diario. Este es el diseño de Dios para su relación con nosotros.

     Por eso no me sorprende en absoluto que Jesús dedicara tiempo a enseñar a sus discípulos acerca de muchos temas cotidianos e importantes, mostrando el diseño del Padre y su voluntad para que así hiciéramos las cosas. Veamos algunos ejemplos..

     ¿Qué posición deberían tener respecto  a la Ley de Dios? ¿Cómo debían tratar a los demás?

     ¿Cuál debería ser su actitud hacia las mujeres? ¿Cuál debería ser su manera de hablar?

     Estas no son preguntas “teológicas”, sino aspectos de la vida diaria, algo en el que cada israelita se encontraba inmerso todos los días, y de la misma manera en que el Padre deseaba darle el pan de cada día, también estaba interesado en decirle cómo debía comportarse cada día.

     ¿Qué posición deberían tener respecto a la Ley de Dios? Había mucha controversia respecto a obedecer la Ley, porque el enfoque de los fariseos a menudo era extremo y complicado, y mucha gente común y corriente se sentía abrumada por las cargas referentes a la Ley que les eran impuestas por los religiosos. Esto provocó que muchos de ellos buscaran reducir su obediencia a la Ley a niveles más confortables, por eso Jesús les advirtió que su enseñanza no contradecía la Ley de Dios, sino que les estaba dando su correcta interpretación, y a continuación les dio algunos ejemplos prácticos.

     ¿Cómo debían tratar a los demás? Con respeto absoluto, al grado de que no deberían pensar ni decir palabras ofensivas a otros.Aunque antes se prohibía el asesinato, no se condenaban las palabras altisonantes contra otros, pero en la perspectiva correcta de Dios, no debemos ni siquiera ofender con la boca a los demás. Esto es algo que debemos cuidar todos los días, de la misma manera que pedimos el pan todos los días.

¿Cuál debería ser su actitud hacia las mujeres? Nuevamente Jesús hizo el contraste entre lo que se acostumbraba y lo que verdaderamente es la voluntad de Dios; antes era suficiente con no caer en el adulterio, pero era permitido desear con el pensamiento a otras mujeres; pero Jesús vino a denunciar con claridad que esto no era permitido por nuestro Padre celestial. Este es un asunto de todos los días, porque cada día tenemos que decidir dentro de nosotros si vamos que respetar a las mujeres que nos rodean, o las vamos a observar como deseos de nuestros impulsos carnales. Incluso el Señor lleva el asunto a medidas radicales en cuanto a evitar caer de esta manera. Por supuesto que el consejo “corta tu mano” o “saca tu ojo” no se deben tomar literalmente, pero se deben entender con la idea de tratar urgente y radicalmente con aquellas cosas diarias en las que desobedecemos a Dios.

     ¿Cuál debería ser su manera de hablar? En ese tiempo era común jurar en falso o a la ligera, según la conveniencia de cada uno, pero Jesús les amonestó que esto era muy serio, y que debían convertirse en personas cuyo “sí” fuera verdaderamente un “sí” afirmativo y cuyo “no” significara verdaderamente “no”. De nuevo, esto es algo que hacemos todos los días: establecer convenios con nuestra boca, los cuales somos responsables de cumplir, so pena de ofender a Dios aún más que a la gente con la que nos comprometimos.

     Como podemos ver, Dios no sólo nos da el pan nuestro de cada día, sino las instrucciones para vivir correctamente cada día.

Angel Flores Rivero
iglefamiliar@hotmail.com   

Temas

Sigue navegando