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El lado oculto de México
Una nueva categoría de turismo ofrece al visitante opciones para llenarse de adrelina
CIUDAD DE MÉXICO (17/JUL/2011).- Junto con las paradisíacas playas y los imponentes sitios arqueológicos visitados por millones de turistas en México cada año, sórdidos callejones urbanos y paseos repletos de adrenalina también han comenzado a atraer a los viajeros con un mayor gusto por la aventura.
El llamado “turismo negro” incluye desde recorridos por Tepito, el barrio más “peligroso” de la populosa Ciudad de México, hasta visitas a los rebeldes zapatistas y la experiencia de convertirse por unas horas en un inmigrante ilegal perseguido por la policía fronteriza de Estados Unidos.
En el estado de Hidalgo, durante los fines de semana, a la voz de “Bienvenidos a Tucson, Arizona”, y la advertencia a los aventureros de que pasarán hambre y sed, comienza la persecución en la que participan tanto turistas extranjeros como locales.
De noche, sin luz y en algunas épocas con un frío que cala los huesos, los osados turistas viven en carne propia la angustia de esconderse para no ser atrapados por “la migra”, como se llama a los agentes migratorios estadounidenses.
Aunque se desarrolla en un parque, el recorrido trata de imitar las penurias que pasan miles de inmigrantes cada año para tratar de entrar ilegalmente a Estados Unidos.
Los guías turísticos hacen las veces de “polleros”, como se conoce en México a los traficantes de personas.
Este tipo de recorridos, que son casi “reality shows”, se realizaban tiempo atrás en la inhóspita frontera entre Estados Unidos y México, pero se suspendieron luego de que amplias zonas comenzaran a sufrir una rampante ola de violencia.
México se encuentra en el listado junto con Afganistán, Nepal, los territorios palestinos, Uganda, Kenia y al menos otros treinta países que la agencia internacional Global Exchange ofrece como “reality tours”, para experimentar y conocer los problemas sociales de primera mano.
Emociones fuertes
Los agentes turísticos dicen que se trata de visitantes con características bien definidas.
“Es gente que viene a hacer investigación y otros a los que les gustan las emociones fuertes y que disfrutan de la adrenalina de estar en un lugar desconocido e ir con alguien que sepa meterse allí”, explicó César Estrada, director general de la operadora de viajes Universal.
En la Ciudad de México, turistas principalmente europeos quedan impactados al recorrer barrios como La Merced, cuyo gigantesco mercado con un sinfín de puestos de dulces data de la época colonial y es considerado uno de los más grandes de América Latina.
Algunas agencias ofrecen acompañantes para mantener seguros a los turistas, pero también les dan indicaciones para que su presencia en el barrio no sea muy notoria.
El llamado “turismo negro” incluye desde recorridos por Tepito, el barrio más “peligroso” de la populosa Ciudad de México, hasta visitas a los rebeldes zapatistas y la experiencia de convertirse por unas horas en un inmigrante ilegal perseguido por la policía fronteriza de Estados Unidos.
En el estado de Hidalgo, durante los fines de semana, a la voz de “Bienvenidos a Tucson, Arizona”, y la advertencia a los aventureros de que pasarán hambre y sed, comienza la persecución en la que participan tanto turistas extranjeros como locales.
De noche, sin luz y en algunas épocas con un frío que cala los huesos, los osados turistas viven en carne propia la angustia de esconderse para no ser atrapados por “la migra”, como se llama a los agentes migratorios estadounidenses.
Aunque se desarrolla en un parque, el recorrido trata de imitar las penurias que pasan miles de inmigrantes cada año para tratar de entrar ilegalmente a Estados Unidos.
Los guías turísticos hacen las veces de “polleros”, como se conoce en México a los traficantes de personas.
Este tipo de recorridos, que son casi “reality shows”, se realizaban tiempo atrás en la inhóspita frontera entre Estados Unidos y México, pero se suspendieron luego de que amplias zonas comenzaran a sufrir una rampante ola de violencia.
México se encuentra en el listado junto con Afganistán, Nepal, los territorios palestinos, Uganda, Kenia y al menos otros treinta países que la agencia internacional Global Exchange ofrece como “reality tours”, para experimentar y conocer los problemas sociales de primera mano.
Emociones fuertes
Los agentes turísticos dicen que se trata de visitantes con características bien definidas.
“Es gente que viene a hacer investigación y otros a los que les gustan las emociones fuertes y que disfrutan de la adrenalina de estar en un lugar desconocido e ir con alguien que sepa meterse allí”, explicó César Estrada, director general de la operadora de viajes Universal.
En la Ciudad de México, turistas principalmente europeos quedan impactados al recorrer barrios como La Merced, cuyo gigantesco mercado con un sinfín de puestos de dulces data de la época colonial y es considerado uno de los más grandes de América Latina.
Algunas agencias ofrecen acompañantes para mantener seguros a los turistas, pero también les dan indicaciones para que su presencia en el barrio no sea muy notoria.