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El joven de la casa

Con tamaño más compacto y formas modernas, el Regal añade juventud a Buick

GUADALAJARA, JALISCO (13/OCT/2012).- Hubo una época en la que un antecesor de este auto estuvo en México. Se llamaba Vectra y tuvo bastante éxito ante el consumidor nacional. Ahora nos llega este que en Europa se vende como Opel Insignia y en este lado del “charco”, como Buick Regal.

Es un coche con un diseño muy elegante y actual. El frente de Buick le queda bien, lo que no es fácil cuando un auto se adapta de una marca a otra. El cofre es limpio al poner sus líneas de carácter muy cerca de los costados. Los faros normales y de niebla hacen un bonito conjunto óptico frontal. Los costados están formados por dos líneas que le marcan bien la cintura y la base. Las calaveras tienen el tamaño perfecto. La tapa de la cajuela muestra una protuberancia que sirve como un extremadamente bien logrado alerón. Debajo de éste, se encuentra una especie de ala cromada, con el logotipo de Buick al centro. La placa va en un compartimiento en la defensa trasera, lo que deja más limpia toda la vista posterior. El Regal tiene tantos detalles tan bien logrados, que se ve mejor en colores claros, cuando son más fácilmente percibidos.

Por dentro la tónica es la misma. El auto tiene un diseño excelente. Todo está bien hecho, con materiales correctos y ensamble muy cuidado. También pasa lo mismo con el nivel de equipo. El coche viene completo con asientos forrados de piel y con ajustes eléctricos; quemacocos; control de crucero; un buen estéreo firmado por Harman Kardon y, finalmente, con conexión Bluetooth para el celular y una pantalla táctil de buen tamaño que nos permite controlar varias configuraciones. Tiene incluso sistema de navegación GPS. El aire acondicionado es digital de salida independiente para cada lado. El único detalle que se puede observar es que hay tal vez demasiados botones para ajustar el estéreo; el clima y otras funciones. Además, hay un mando central en la consola, junto de un botón para el freno de estacionamiento.

En seguridad el Regal también se halla entre los mejores. Cuenta con seis bolsas de aire; frenos de discos en las cuatro ruedas con ABS y EBD, controles de tracción y estabilidad, en fin, todo lo que se puede esperar de un sedán que se define como de lujo.

Si el equipo es excelente, el espacio no lo es tanto. Adelante, el piloto tendrá un asiento angosto para sentarse. Lo curioso es que este asiento queda tan lejos de la puerta, que fácilmente podría ganar una o dos pulgadas más a favor del confort. Atrás, dos personas tendrán buen espacio, sin abundancias. Un tercero comprometerá seriamente el bienestar de todos. La cajuela con 402 litros, es excelente.

El manejo

Bajo el cofre del Regal hay una máquina con cuatro cilindros con dos litros de desplazamiento, que gracias al turbo pone 220 caballos de fuerza en las ruedas delanteras. La respuesta del motor es buena una vez que la presión sobre el pedal del acelerador hace que sus revoluciones rebasen los 2,500 giros por minuto. Entonces el coche se siente lleno de potencia y listo para atender incluso a los que carguen un cierto espíritu deportivo al conducir. Antes de llegar a las 2,500 r.p.m., sin embargo, el auto no se siente tan lleno de fuerza, pese a que el motor es alegre y sube rápidamente las revoluciones. Pero cuando estamos, digamos, en quinta velocidad y necesitamos recuperar poderes para un rebase, en ese momento el auto decepciona un poco y tarda más de lo que nos gustaría esperar. Los rebases con el Regal deben ser más calculados que intempestivos.

Parte de la explicación para la letargia del auto viene de su peso cercano a 1,700 kilogramos. Ni hablar. El que quiera uno tendrá que buscarlo por otras virtudes.

La caja automática de seis velocidades hace bien su trabajo, de una manera, digamos, discreta, como si fuera un eficiente árbitro en un partido de futbol. Su sistema secuencial ayuda a buscar los cambios de revoluciones que necesitamos del motor para lograr mayor eficiente o simplemente más diversión.

El gran problema del auto parece ser su precio. Por el medio millón de pesos que cuesta, hay muchas y muy buenas ofertas en el mercado. El que busca una marca de mayor abolengo podrá encontrar opciones en Mercedes, Audi o BMW. El que quiera equipo y potencia, puede encontrar opciones muy atractivas en Ford o Volkswagen, con Fusion y Passat, por ejemplo. Incluso el Malibu turbo ofrece más.

El Regal es, sin duda, un muy buen producto, que sentimos encajaría mejor en la marca Chevrolet como lo hizo en el pasado el Vectra, que hoy en Buick, que se define a si misma como de lujo, pero en la práctica no tiene el mismo prestigio de los alemanes y tampoco de los japoneses de Acura e Infiniti.

FICHA TÉCNICA

Regal Turbo 2013

Motor: Frontal transversal; cuatro cilindros en línea; 2.0 litros de desplazamiento; Turbo; 16 válvulas; con inyección de combustible directa. Potencia: 220 cv @ 5,300 rpm/ Torque: 260 libras-pie @ 2,000 rpm.

Tracción: Delantera.

Transmisión: Automática de seis velocidades (6+R), con modo secuencial.

Suspensión: Delantera- Independiente, de tipo McPherson con resortes helicoidales y barra estabilizadora. Trasera- Independiente, de cuatro brazos, con barra estabilizadora.

Frenos: De discos ventilados adelante y de discos sólidos atrás, con sistema antibloqueo (ABS).

Dirección: De piñón y cremallera, con asistencia eléctrica.

Dimensiones y capacidades:

Largo / Ancho / Alto (mm)
4,831 / 1,811 / 1,483

Distancia entre ejes: 2,738 mm

Peso: 1,665 kilogramos.

Tanque- 70 litros.

Cajuela- 402 litros.

Resultados de la prueba:

Aceleración 0 a 100 km/h: 9.1 segundos
Frenado: 100 km/h a 0: 42 metros
Cuarto de milla: 15.4 segundos a 131.5 km/h
Velocidad máxima observada: 215 km/h

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