Suplementos
El Riu es punta de salsa
El hotel más alto de la ciudad enciende el ambiente con ritmos caribeños
GUADALAJARA, JALISCO (04/AGO/2013).- Los viernes son de salsa en el hotel Riu Plaza Guadalajara. Este ritmo latino cobra fuerza en la ciudad y cada vez más espacios abren sus puertas para las veladas a ritmo de este género musical caribeño. Aquí, entre locales y extranjeros, la noche más fría se calienta y la elevación en los grados centígrados hace sudar hasta a los que sólo acuden a mirar.
“Mucha gente piensa que es difícil, pero la verdad es que cuando comienzas a bailar salsa te das cuenta de que no es así. Todo es un asunto de cadencia y de bailar lo que sabes”, asegura Eduardo Gutiérrez, un apasionado de este ritmo y que procura acudir cada viernes, siempre y cuando su trabajo se lo permite. Él llega ataviado con alguno de sus mejores trajes y en canto tiene oportunidad, va y viene por toda la pista. Un par de horas después, la corbata se ha aflojado, el cuello de la camisa está encima de las solapas del saco y Gutiérrez se muestra satisfecho y agotado, luego de una sesión de más de cuatro horas.
La actividad en el lobby bar Dreams comienza a las 22:00 horas y la música en vivo sigue poco después de las 02:00 horas. Allí se dan cita los expertos y los aprendices; las chicas bellas y los galanes; los tapatíos y los turistas. Es común, por cierto, ver llegar a los visitantes del extranjero que se acercan a conocer un poco de lo mexicano a través de música originaria más del Sur del Continente. Por lo menos así es con la salsa en este caso, ya que recordarán su estancia en la ciudad más por la salsa que se baila que por la que pica.
“Mucha gente piensa que es difícil, pero la verdad es que cuando comienzas a bailar salsa te das cuenta de que no es así. Todo es un asunto de cadencia y de bailar lo que sabes”, asegura Eduardo Gutiérrez, un apasionado de este ritmo y que procura acudir cada viernes, siempre y cuando su trabajo se lo permite. Él llega ataviado con alguno de sus mejores trajes y en canto tiene oportunidad, va y viene por toda la pista. Un par de horas después, la corbata se ha aflojado, el cuello de la camisa está encima de las solapas del saco y Gutiérrez se muestra satisfecho y agotado, luego de una sesión de más de cuatro horas.
La actividad en el lobby bar Dreams comienza a las 22:00 horas y la música en vivo sigue poco después de las 02:00 horas. Allí se dan cita los expertos y los aprendices; las chicas bellas y los galanes; los tapatíos y los turistas. Es común, por cierto, ver llegar a los visitantes del extranjero que se acercan a conocer un poco de lo mexicano a través de música originaria más del Sur del Continente. Por lo menos así es con la salsa en este caso, ya que recordarán su estancia en la ciudad más por la salsa que se baila que por la que pica.