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Edificio Chrysler

En la Avenida Lexington y la calle 42, de Manhattan, se localiza el atractivo y distinguido edificio Chrysler

En la Avenida Lexington y la calle 42, de Manhattan, se localiza el atractivo y distinguido edificio Chrysler.
El contratista William H. Reynold tenía la inquietud de construir un peculiar rascacielos en la Avenida Lexington, le platicó de su inquietud al dinámico Walter Percy Chrysler, quien se interesó para que fuera la sede de su empresa y para ello invitaron al imaginativo y creativo arquitecto William Van Alen, y proyectó un rascacielos estilo Art Deco, embellecido por elementos automotrices. En 1928, Walter aproó el proyecto de 15 millones de dólares.

Walter (1875-1940) nació en Ellis Kansas, se inició como aprendiz de mecánico en uno de los talleres de la  Pacific Union y se fascinó con las máquinas, en poco tiempo se convirtió en un excelente mecánico, su caja de herramientas tenía inscripto: W. P. Chrysler, luego pasó a ser jefe del taller. Los primitivos automóviles lo cautivaron y fueron su pasión, para pronto entró a trabajar a la Buick, sobresaliendo por sus capacidades natas y por su desbordante entusiasmo a los coches, su sed de superación fue de tal enjundia, que escaló puestos hasta llegar a la presidencia. Después lo invitaron a la General Motors, como vicepresidente. Para 1920, se retiró a su casa en Long Island, en ese abrir de paréntesis, decidió fabricar un excelente automóvil al que nombró “Chrysler” (modelo B-70), vendiendo el primer año, 32,000 unidades, todo un éxito.

La obra del edificio inició en otoño de 1928. El edifico del Banco de Manhattan compitió por la altura, que sería de 47 pisos, al anunciar Van Alen 68 pisos, el banco lo igualo y ello motivó a Van Alen a cambiar el remate, proyectándolo más alto, pero sobre todo más bello. Se edificó con una media de cuatro plantas por semana y con un saldo blanco de obreros fallecidos. El edificio del banco fue más alto momentáneamente por su asta, el 23 de octubre de 1929, se corono con una grúa el Chrysler, pasando a ser el edificio más alto del mundo, la noticia poco se difundió, puesto que el día siguiente fue el jueves negro en la Casa de Bolsa de Wall Street, a once meses le arrebató el titulo de altura el Empire State, pero en lo bello no se le acerco.

La planta del edificio se va reduciendo conforme gana altura, las esquinas del piso31  ostentan de tapones de radiadores, a los cuales se les adosaron unas alas. En el piso 61, se asoman ocho peculiares y preciosas águilas de acero (diseño de Chesley Bonestell), a manera de gárgolas, en las esquinas salientes, nivel de donde surgen los últimos ocho pisos, de planta cuadrada, rematados en arco de medio punto y con una fantástica incrustación de acero inoxidable (material que por primera vez fue utilizado en un edificio, elección de Walter), formando siete corazas de radiadores por lado, rematadas en medio punto y con ventanas triangulares, se reducen respecto a la primera con gracia, elegancia, armonía y encanto a la vez, hasta llegar al desplante de la bonita aguja. El vestíbulo, muestra un mural de Edgard Trumbull y las puertas de los elevadores tienen incrustaciones de finas maderas y latón.

Fue inaugurado el 27 de mayo de 1930. El piso 65 correspondió con la oficina de Walter, los siguientes tres pisos cobijaron al “Cloud Club”.
En 2005, el Museo de Rascacielos de Nueva York, eligió a cien personalidades del medio de la construcción de la gran manzana, se les pidió elegir diez edificios de su gusto entre 25 edificios de la isla, el ganador absoluto fue el Chrysler, el 90% de los encuestados prefirió al fabuloso edificio.    

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