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Ecuador: una pequeña joya de la naturaleza
Al margen de sus ricas tradiciones, el país sudamericano tiene mucho que presumir en las áreas de flora, fauna y conservación del ecosistema
GUADALAJARA, JALISCO (08/JUN/2014).- Para describir a este pequeño país sudamericano, tendríamos que empezar por decir que… lo que tiene de chiquito lo tiene de bonito.
También, es muy justo decir que este pequeñín ¡Tiene de todo…! como en botica. Para empezar, debemos de aclarar que —dividido por la imaginaria línea ecuatorial— se encuentra cómodamente instalado en ambos hemisferios (Norte y Sur); que tiene costas privilegiadas; puertos importantes (Guayaquil es el principal); playas hermosas; montañas (en todo el macizo central); volcanes de todas clases (encendidos y apagados); selvas maravillosas (la impresionante Amazonía); ríos (es el país que más tiene por kilómetro cuadrado); flora y fauna (el de mayor diversidad en el planeta); etnias conservadas en el curso de los siglos; gente contenta y amable; excelentes carreteras por todo el país; ferrocarril de Norte a Sur (Quito—Guayaquil); ciudades “patrimonio de la humanidad” (Quito y Cuenca) y un etcétera muy largo de platicar; incluyendo la buena opinión que (“en general”) tienen de su presidente Correa. Y para completar el cuadro… entre las olas del Pacífico y a mil kilómetros de distancia, las Galápagos; aquellas impresionantes islas volcánicas que durante milenios (Darwin lo demostró) han sido laboratorio experimental de la naturaleza.
El mensaje “Ecuador ama a la vida” con el que últimamente se ha dado a conocer el país, es realmente el reflejo del sentimiento nacional. Bastará recorrerlo, aunque sea un poco, para darse cuenta de que esto es una realidad que fácilmente puede ser entendida con tan solo ver su misma constitución, en donde aparece enfático un artículo que habla del “derecho al medio ambiente”; y en su inciso 404 menciona: “El patrimonio natural del Ecuador es único e invaluable, y comprende las formaciones físicas, biológicas y geológicas, cuyo valor ambiental, científico, cultural o paisajístico, exige su protección, conservación, recuperación y promoción”.
Y esto… esto se siente claramente al recorrer valles, montañas y selvas; platicando con su gente; viviendo entre sus vidas y oyendo sus avatares. Entre otras cosas, nos platicaban, que por su calidad de vida, climas y paisajes, está siendo internacionalmente seleccionado por “lonely planet” (la prestigiada guía internacional de viajes) como uno de los destinos mundiales más atractivos para visitar; además menciona que es uno de los lugares ideales para el retiro de personas jubiladas. Por algo será.
Con su clima ideal en todo el año, sus costas en el Pacífico y vecino de Colombia y de Perú, se ha dedicado al cultivo y exportación del camarón, del banano y del cacao; y curiosamente… de las rosas, que viajan diariamente en avión y muy de madrugada, empacadas en delicados contenedores hasta los más estrambóticos países del planeta, para que ese mismo día sean disfrutadas frescas y relucientes, como cortadas al amanecer en el jardín de la casa.
Sin subestimar ni tan solo por un momento a la impresionante amazonía ecuatoriana, poseedora de las decenas de afluentes que surten al enorme río, no dejaré de mencionar dos joyas geológicas que forman parte de los Andes y son de llamar la atención. Una de ellas es el hermoso Cotopaxi, que es el volcán “activo” más alto del mundo. Y otra es el imponente Chimborazo (volcán actualmente apagado), que con sus 6 mil 268 metros sobre el nivel del mar, y dada la forma elíptica de la Tierra, presume ser “la prominencia más elevada del planeta” contando desde el centro de ella. En el punto en donde se encuentra, la distancia hasta el centro de la Tierra es de 6 mil 384 metros; en cambio el enorme Everest con sus 8 mil 848 m, al encontrarse en el paralelo 28º norte, tiene mil 500 metros menos que este señorón de los Andes que está siempre cubierto de nieve.
La naturaleza nunca deja de sorprendernos.
vya@informador.com.mx
Cultura
El nombre oficial de la capital de Ecuador es San Francisco de Quito.
La ciudad fue nombrada por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad, un orgullo para los ecuatorianos.
También, es muy justo decir que este pequeñín ¡Tiene de todo…! como en botica. Para empezar, debemos de aclarar que —dividido por la imaginaria línea ecuatorial— se encuentra cómodamente instalado en ambos hemisferios (Norte y Sur); que tiene costas privilegiadas; puertos importantes (Guayaquil es el principal); playas hermosas; montañas (en todo el macizo central); volcanes de todas clases (encendidos y apagados); selvas maravillosas (la impresionante Amazonía); ríos (es el país que más tiene por kilómetro cuadrado); flora y fauna (el de mayor diversidad en el planeta); etnias conservadas en el curso de los siglos; gente contenta y amable; excelentes carreteras por todo el país; ferrocarril de Norte a Sur (Quito—Guayaquil); ciudades “patrimonio de la humanidad” (Quito y Cuenca) y un etcétera muy largo de platicar; incluyendo la buena opinión que (“en general”) tienen de su presidente Correa. Y para completar el cuadro… entre las olas del Pacífico y a mil kilómetros de distancia, las Galápagos; aquellas impresionantes islas volcánicas que durante milenios (Darwin lo demostró) han sido laboratorio experimental de la naturaleza.
El mensaje “Ecuador ama a la vida” con el que últimamente se ha dado a conocer el país, es realmente el reflejo del sentimiento nacional. Bastará recorrerlo, aunque sea un poco, para darse cuenta de que esto es una realidad que fácilmente puede ser entendida con tan solo ver su misma constitución, en donde aparece enfático un artículo que habla del “derecho al medio ambiente”; y en su inciso 404 menciona: “El patrimonio natural del Ecuador es único e invaluable, y comprende las formaciones físicas, biológicas y geológicas, cuyo valor ambiental, científico, cultural o paisajístico, exige su protección, conservación, recuperación y promoción”.
Y esto… esto se siente claramente al recorrer valles, montañas y selvas; platicando con su gente; viviendo entre sus vidas y oyendo sus avatares. Entre otras cosas, nos platicaban, que por su calidad de vida, climas y paisajes, está siendo internacionalmente seleccionado por “lonely planet” (la prestigiada guía internacional de viajes) como uno de los destinos mundiales más atractivos para visitar; además menciona que es uno de los lugares ideales para el retiro de personas jubiladas. Por algo será.
Con su clima ideal en todo el año, sus costas en el Pacífico y vecino de Colombia y de Perú, se ha dedicado al cultivo y exportación del camarón, del banano y del cacao; y curiosamente… de las rosas, que viajan diariamente en avión y muy de madrugada, empacadas en delicados contenedores hasta los más estrambóticos países del planeta, para que ese mismo día sean disfrutadas frescas y relucientes, como cortadas al amanecer en el jardín de la casa.
Sin subestimar ni tan solo por un momento a la impresionante amazonía ecuatoriana, poseedora de las decenas de afluentes que surten al enorme río, no dejaré de mencionar dos joyas geológicas que forman parte de los Andes y son de llamar la atención. Una de ellas es el hermoso Cotopaxi, que es el volcán “activo” más alto del mundo. Y otra es el imponente Chimborazo (volcán actualmente apagado), que con sus 6 mil 268 metros sobre el nivel del mar, y dada la forma elíptica de la Tierra, presume ser “la prominencia más elevada del planeta” contando desde el centro de ella. En el punto en donde se encuentra, la distancia hasta el centro de la Tierra es de 6 mil 384 metros; en cambio el enorme Everest con sus 8 mil 848 m, al encontrarse en el paralelo 28º norte, tiene mil 500 metros menos que este señorón de los Andes que está siempre cubierto de nieve.
La naturaleza nunca deja de sorprendernos.
vya@informador.com.mx
Cultura
El nombre oficial de la capital de Ecuador es San Francisco de Quito.
La ciudad fue nombrada por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad, un orgullo para los ecuatorianos.