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Despidiendo a la gran cobra
¿Cómo digerir el que un monstruo nos diga adiós y nos deje con un sentimiento de nostalgia?
GUADALAJARA, JALISCO (05/JUL/2014).- Una cobra con un veneno tan potente para matarnos en un parpadeo, se despide. Se va dejando una sensación de pérdida, de añoranza, de vacío y de expectación al mismo tiempo, sentimientos encontrados que no son fáciles de interpretar.
Se van 50 años de historia, de leyendas de pasión y terror hacia un icono americano, más específicamente, EL ICONO AMERICANO. Así, con mayúsculas. Esa crónica que se empezó a escribir hace 50 años llega a su fin con la última edición del Mustang Shelby GT500 de Ford.
No se sabe si será la última “cobra” de Ford. De lo que se tiene total certeza es que será el último y máximo exponente del auto musculoso en su concepto original, de brutalidad, de desempeño y potencia que solo pocos pueden controlar, que demanda del piloto quizá más de lo que entrega, pero que, al entusiasta, divierte mucho más de lo que los números pueden o no afirmar, así como al inexperto, asusta más que cualquier auto de este o cualquier otro segmento.
Estamos despidiendo a la gran cobra, ¿Llegaran más? Quizás. ¿Tendrán mejores prestaciones? Probablemente. ¿Igualarán a esta bestia de leyenda? Absolutamente no.
La última generación del Mustang, en su versión Shelby GT500, es el adiós a un concepto sin igual en el mundo. El auto musculoso con potencia bruta, sin refinamientos, sin grandes asistencias al conductor, es sinónimo de algo peligroso pero extremadamente excitante.
El auto que puede llegar más rápido que nadie al siguiente semáforo. La potencia que embriaga. La testosterona en sobredosis. Eso es el concepto del Shelby GT500…
Y nos dice: Adiós.
El Shelby GT500 se despide más que como un auto, como una leyenda. Aquí la pregunta es: ¿Se despide dignamente?
Y la respuesta es un rotundo y sonoro sí.
Viva el exceso
El auto cuenta con un motor con 8 cilindros y 5.8 litros de desplazamiento sobrealimentado. Alcanza una potencia de 662 caballos de fuerza y un torque de 631 libras / pie. Está clasificado como el motor de 8 cilindros y producción en serie más potente del planeta (al menos todavía). Esto es muchísima más fuerza de la necesaria para el conductor promedio. Tiene una transmisión manual de seis velocidades acoplada al motor por un embrague que resulta lo suficientemente duro para no ser cómodo, pero tampoco es totalmente eficaz en su función de transmitir toda la potencia del motor hacia la caja de cambios.
La suspensión delantera es firme y precisa. La trasera es también firme y brinda toda la precisión que puede ofrecer un eje rígido, que si bien se ha refinado en sus más de 100 años de historia, es solo en línea recta en donde se aprecia ese “refinamiento” y capacidad de poner la potencia sobre el pavimento. Las curvas acelerando o a altas velocidades, son un sueño cargado de emociones para el entusiasta capaz de administrar la potencia del Shelby y también pueden ser un sueño de terror para el conductor no experimentado, una pesadilla que se puede hacer realidad. Tanto músculo en un eje rígido puede ser extremadamente peligroso en manos poco aptas.
Los frenos son lo mejor que Ford ha ofrecido en los 50 años de historia del Mustang, con fuerza suficiente para detener el auto que tiene una velocidad tope de más de 330 kilómetros por hora.
El interior refleja lo mejor de la actual generación: mejores plásticos que hace un par de años: asientos forrados en piel firmados por Recaro; sistema de entretenimiento “My Ford Touch” con pantalla táctil, navegación y sistema de reconocimiento de voz “Sync”; conectividad Bluetooth para música y llamadas, etc., etc. El interior es lo mejor que el Mustang ha ofrecido en las ultimas cinco décadas, sin ser el mejor del segmento. La comodidad de marcha será calificada como excelente solo por el entusiasta en las pistas de carreras o arrancones. En el uso cotidiano el Shelby cobrará factura al piloto en la espalda, misma que podrá pagar con las sonrisas por kilómetro que este monstruo, irónicamente, le dará a cambio.
La siguiente generación del Mustang supone una re-evolución de la actual plataforma. No es nueva, es un refinamiento del auto actual. Más allá de una nueva estética, se tendrán las mismas motorizaciones, a menos en principio: 6 cilindros, 3.7 litros, 300 HP.; 8 cilindros con 5.0 litros y al menos 420 HP y se anuncia la adición de un motor 4 cilindros turbocargado con 2.3 litros y al menos 305 caballos de fuerza. El nuevo auto contará con suspensión trasera independiente y hasta la fecha Ford no ha anunciado el motor de 8 cilindros, 5.8 litros y 662 C.V. del Shelby actual en alguna edición de alto desempeño. De hecho, no ha anunciado ninguna versión de alto desempeño, por lo que la gran cobra dice prácticamente adiós.
El Shelby GT500 podrá o no volver en la futura generación, pero no regresará como el concepto que conocemos, venerado por el entusiasmo de muchos y el temor de los conductores promedio. La gran cobra se despide para quedarse como una leyenda. Dice adiós dignamente, habiéndonos infectado con su veneno desde hace mas de 50 años. Demasiado tiempo y emociones para no sentir nostalgia cuando este monstruo nos dice adiós.
FICHA TÉCNICA:
Datos Técnicos
Motor: Frontal
Cilindros: V8; 5.8 litros
Supercargado: Sí.
Potencia: 662 HP @6,500 rpm
Torque: 631 libras-pie @4,000 rpm
Tracción: Trasera
Transmisión: Manual de seis velocidades (6+R).
Suspensión
Delantera: Independiente, de tipo McPherson, con resortes helicoidales y barra estabilizadora.
Trasera: De tres brazos sólidos de desplazamiento limitado, barra Panhard, resortes helicoidales y barra estabilizadora.
Frenos
Delanteros: De discos ventilados, de la marca Brembo, con sistema antibloqueo (ABS).
Traseros: De discos ventilados, de la marca Brembo, con sistema antibloqueo (ABS).
Dirección
De piñón y cremallera, con asistencia eléctrica.
Dimensiones en milímetros
Largo: 4,780
Ancho: 1877
Alto:1,407
Distancia entre ejes: 2,720
Peso: 1,747 kilogramos.
Capacidad
Tanque: 60 litros.
Cajuela: 380 litros
Resultados en el Autódromo
Aceleración de 0 a 100 km/h en: 4.6 segundos.
Frenado de 100 km/h a 0: en: 41 metros
Cuarto de milla: 13.85 segundos 172 km/h
Velocidad máxima observada: 320 km/h
Se van 50 años de historia, de leyendas de pasión y terror hacia un icono americano, más específicamente, EL ICONO AMERICANO. Así, con mayúsculas. Esa crónica que se empezó a escribir hace 50 años llega a su fin con la última edición del Mustang Shelby GT500 de Ford.
No se sabe si será la última “cobra” de Ford. De lo que se tiene total certeza es que será el último y máximo exponente del auto musculoso en su concepto original, de brutalidad, de desempeño y potencia que solo pocos pueden controlar, que demanda del piloto quizá más de lo que entrega, pero que, al entusiasta, divierte mucho más de lo que los números pueden o no afirmar, así como al inexperto, asusta más que cualquier auto de este o cualquier otro segmento.
Estamos despidiendo a la gran cobra, ¿Llegaran más? Quizás. ¿Tendrán mejores prestaciones? Probablemente. ¿Igualarán a esta bestia de leyenda? Absolutamente no.
La última generación del Mustang, en su versión Shelby GT500, es el adiós a un concepto sin igual en el mundo. El auto musculoso con potencia bruta, sin refinamientos, sin grandes asistencias al conductor, es sinónimo de algo peligroso pero extremadamente excitante.
El auto que puede llegar más rápido que nadie al siguiente semáforo. La potencia que embriaga. La testosterona en sobredosis. Eso es el concepto del Shelby GT500…
Y nos dice: Adiós.
El Shelby GT500 se despide más que como un auto, como una leyenda. Aquí la pregunta es: ¿Se despide dignamente?
Y la respuesta es un rotundo y sonoro sí.
Viva el exceso
El auto cuenta con un motor con 8 cilindros y 5.8 litros de desplazamiento sobrealimentado. Alcanza una potencia de 662 caballos de fuerza y un torque de 631 libras / pie. Está clasificado como el motor de 8 cilindros y producción en serie más potente del planeta (al menos todavía). Esto es muchísima más fuerza de la necesaria para el conductor promedio. Tiene una transmisión manual de seis velocidades acoplada al motor por un embrague que resulta lo suficientemente duro para no ser cómodo, pero tampoco es totalmente eficaz en su función de transmitir toda la potencia del motor hacia la caja de cambios.
La suspensión delantera es firme y precisa. La trasera es también firme y brinda toda la precisión que puede ofrecer un eje rígido, que si bien se ha refinado en sus más de 100 años de historia, es solo en línea recta en donde se aprecia ese “refinamiento” y capacidad de poner la potencia sobre el pavimento. Las curvas acelerando o a altas velocidades, son un sueño cargado de emociones para el entusiasta capaz de administrar la potencia del Shelby y también pueden ser un sueño de terror para el conductor no experimentado, una pesadilla que se puede hacer realidad. Tanto músculo en un eje rígido puede ser extremadamente peligroso en manos poco aptas.
Los frenos son lo mejor que Ford ha ofrecido en los 50 años de historia del Mustang, con fuerza suficiente para detener el auto que tiene una velocidad tope de más de 330 kilómetros por hora.
El interior refleja lo mejor de la actual generación: mejores plásticos que hace un par de años: asientos forrados en piel firmados por Recaro; sistema de entretenimiento “My Ford Touch” con pantalla táctil, navegación y sistema de reconocimiento de voz “Sync”; conectividad Bluetooth para música y llamadas, etc., etc. El interior es lo mejor que el Mustang ha ofrecido en las ultimas cinco décadas, sin ser el mejor del segmento. La comodidad de marcha será calificada como excelente solo por el entusiasta en las pistas de carreras o arrancones. En el uso cotidiano el Shelby cobrará factura al piloto en la espalda, misma que podrá pagar con las sonrisas por kilómetro que este monstruo, irónicamente, le dará a cambio.
La siguiente generación del Mustang supone una re-evolución de la actual plataforma. No es nueva, es un refinamiento del auto actual. Más allá de una nueva estética, se tendrán las mismas motorizaciones, a menos en principio: 6 cilindros, 3.7 litros, 300 HP.; 8 cilindros con 5.0 litros y al menos 420 HP y se anuncia la adición de un motor 4 cilindros turbocargado con 2.3 litros y al menos 305 caballos de fuerza. El nuevo auto contará con suspensión trasera independiente y hasta la fecha Ford no ha anunciado el motor de 8 cilindros, 5.8 litros y 662 C.V. del Shelby actual en alguna edición de alto desempeño. De hecho, no ha anunciado ninguna versión de alto desempeño, por lo que la gran cobra dice prácticamente adiós.
El Shelby GT500 podrá o no volver en la futura generación, pero no regresará como el concepto que conocemos, venerado por el entusiasmo de muchos y el temor de los conductores promedio. La gran cobra se despide para quedarse como una leyenda. Dice adiós dignamente, habiéndonos infectado con su veneno desde hace mas de 50 años. Demasiado tiempo y emociones para no sentir nostalgia cuando este monstruo nos dice adiós.
FICHA TÉCNICA:
Datos Técnicos
Motor: Frontal
Cilindros: V8; 5.8 litros
Supercargado: Sí.
Potencia: 662 HP @6,500 rpm
Torque: 631 libras-pie @4,000 rpm
Tracción: Trasera
Transmisión: Manual de seis velocidades (6+R).
Suspensión
Delantera: Independiente, de tipo McPherson, con resortes helicoidales y barra estabilizadora.
Trasera: De tres brazos sólidos de desplazamiento limitado, barra Panhard, resortes helicoidales y barra estabilizadora.
Frenos
Delanteros: De discos ventilados, de la marca Brembo, con sistema antibloqueo (ABS).
Traseros: De discos ventilados, de la marca Brembo, con sistema antibloqueo (ABS).
Dirección
De piñón y cremallera, con asistencia eléctrica.
Dimensiones en milímetros
Largo: 4,780
Ancho: 1877
Alto:1,407
Distancia entre ejes: 2,720
Peso: 1,747 kilogramos.
Capacidad
Tanque: 60 litros.
Cajuela: 380 litros
Resultados en el Autódromo
Aceleración de 0 a 100 km/h en: 4.6 segundos.
Frenado de 100 km/h a 0: en: 41 metros
Cuarto de milla: 13.85 segundos 172 km/h
Velocidad máxima observada: 320 km/h