Suplementos
Delicia y confort en Puerto de Alvarado
Un destino veracruzano de amplio movimiento cultural y económico, que tiene todo para su diversión y descanso
GUADALAJARA, JALISCO (24/NOV/2013).- Qué significa un verdadero descanso? En Veracruz la respuesta es sencilla: Alvarado, un municipio que, gracias a su cercanía con la costa, ofrece un escenario ideal para despojarse del estrés y el ajetreo urbano ante la plenitud de sus aguas saladas, nutridas por el Golfo de México.
Alvarado es uno de los puntos de mayor movimiento cultural y económico de la tierra jarocha, pues se integra dentro de la Zona Metropolitana de Veracruz, en donde la vida turística se oferta a pedir de boca de los visitantes, quienes no tienen excusas para perderse del abanico de actividades familiares, deportivas y gastronómicas que cada fin de semana colorean las calles adoquinadas del lugar.
Uno de los principales atractivos de Alvarado es el clima que, durante la mayoría del año, se mantiene cálido y con una frescura que controla la humedad del mar que se decora por una vegetación que predomina con manglares, papales y cardos, así como una extensa variedad de maderas como el cedro y la caoba. En temporal de lluvias —de julio a octubre— el paisaje suma largos recorridos de colorido lirio.
En su función como puerto, Alvarado pertenece a la categoría menor de navegación que diariamente recibe buques camaroneros y pesqueros, por lo que la oferta culinaria se dibuja en una estampa tradicional donde los asados, los empanizados y los cocteles de marisco son los platillos protagonistas de los restaurantes y fondas populares que suman fusiones internacionales principalmente del Caribe, destacando guisados como el cazón, chucumite, róbalo, bagre y la carpa.
Paisaje gourmet
Más allá del puerto, la localidad de Alvarado conserva peculiares de playa virgen que albergan aquellos viajantes que desean disfrutar de un momento de calma y frescura. Los principales puntos de encuentro son las playas de Isla del Amor, Antón Lizardo y Arroyo el Salado, los cuales destacan por la suavidad y finura de sus arenas que se colorean entre tonalidades pardas, mieles y grisáceas, mismas que son muy parecidas a las lagunas cercanas de Camaronera, Buen País y Tlalixcoyan.
En este litoral, Alvarado presume de sus dotes deportivos y acuáticos mediante actividades como el surf, los recorridos en bicicleta, cabalgatas al filo del mar, paseos en cuatrimoto, así como dinámicas más profesionales como el kayak, el buceo y el velero.
Aquí mismo el paseante tiene la oportunidad de emprender caminatas guiadas para conocer la fauna propia de la costa veracruzana en donde predominan mapaches, zorros, conejos y ardillas, además de reptiles protegidos como las serpientes de coral, iguanas, garrobos y lagartos, que mantienen sus ecosistemas naturales en los manglares. Ya en las áreas de matorral cercanas a la playa destacan especies como las gaviotas y pelícanos.
De camino por el corazón de Alvarado, sus callejuelas permiten al paseante obtener un panorama limpio y bohemio del camellón peatonal que conecta a la ciudad con las salidas del puerto, lo que invita a fotografiar las puestas de Sol teniendo como decoración extra a las sencillas o llamativas embarcaciones que, una vez descargados los productos, suelen descansar en el primer perímetro del mar.
Ya en las entrañas de Alvarado, es indispensable visitar el Parque 15 de Octubre —enclavado en el Centro Histórico— donde también destaca la Parroquia de “Nuestra Señora del Rosario”, punto de manifestación religiosa que congrega a la sociedad alvaradeña durante las verbenas populares y fiestas patronales que no pierden la tradición de realizar procesiones a bordo de lanchas pesqueras con la intención de atraer la buena suerte para las familias.
Por las tardes las vendimias de antojitos locales acaparan el colorido urbano con los tradicionales marquesotes, una especie de pan casero, listo para remojar con café de olla y canela, además de los clásicos bocadillos dulces de coco, almendra y empanadas glaseadas de guayaba.
Otros puntos de esparcimiento recaen en la estructura modernizada que Alvarado cuenta a través de sus plazas comerciales que brindan puntos de reunión para el convivio familiar y la vida nocturna de la región con un amplio despliegue de restaurantes locales e internacionales, así como bares y discotecas.
Un poco de historia
El municipio de Alvarado fue fundado por Pedro de Alvarado en el año 1518, momento en el que el sitio deja de ser conocido como “Atlizintla”, por sus nativos habitantes ante la colonización española. El antiguo nombre del puerto significa “Junto al agua abundante”, por el hecho de ser vecino y desembocadura del Rio Papalopan que también conduce directamente al sistema de lagunas del Golfo de México.
Para el año 1600, el municipio sufre otra breve modificación al ser llamado “San Cristóbal de Alvarado”, en reconocimiento a la devoción religiosa brindada al santo patrón del entonces pueblo, sin embargo, para principios del siglo XX, el lugar es titulado solamente como Alvarado.
Toma nota
Cómo llegar
> Desde la Ciudad de México, es necesario tomar la autopista 150 en dirección Veracruz, hasta topar con la desviación a la carretera 180 Circuito del Golfo. Otra opción es mediante los traslados salientes de la central camionera TAPO, que aborda hasta la capital veracruzana ofertado trasbordo directo al Puerto de Alvarado.
> Desde Guadalajara, lo más recomendable es trasladarse en avión hasta la capital veracruzana, y de ahí abordar las salidas directa al puerto desde la central camionera municipal.
¿Dónde dormir?
> Hotel del Parque: ubicado en el Centro Histórico, a dos cuadras del malecón, justo sobre la calle Joaquín Martínez #4. Más información en el teléfono (01297) 973-0079.
Alvarado es uno de los puntos de mayor movimiento cultural y económico de la tierra jarocha, pues se integra dentro de la Zona Metropolitana de Veracruz, en donde la vida turística se oferta a pedir de boca de los visitantes, quienes no tienen excusas para perderse del abanico de actividades familiares, deportivas y gastronómicas que cada fin de semana colorean las calles adoquinadas del lugar.
Uno de los principales atractivos de Alvarado es el clima que, durante la mayoría del año, se mantiene cálido y con una frescura que controla la humedad del mar que se decora por una vegetación que predomina con manglares, papales y cardos, así como una extensa variedad de maderas como el cedro y la caoba. En temporal de lluvias —de julio a octubre— el paisaje suma largos recorridos de colorido lirio.
En su función como puerto, Alvarado pertenece a la categoría menor de navegación que diariamente recibe buques camaroneros y pesqueros, por lo que la oferta culinaria se dibuja en una estampa tradicional donde los asados, los empanizados y los cocteles de marisco son los platillos protagonistas de los restaurantes y fondas populares que suman fusiones internacionales principalmente del Caribe, destacando guisados como el cazón, chucumite, róbalo, bagre y la carpa.
Paisaje gourmet
Más allá del puerto, la localidad de Alvarado conserva peculiares de playa virgen que albergan aquellos viajantes que desean disfrutar de un momento de calma y frescura. Los principales puntos de encuentro son las playas de Isla del Amor, Antón Lizardo y Arroyo el Salado, los cuales destacan por la suavidad y finura de sus arenas que se colorean entre tonalidades pardas, mieles y grisáceas, mismas que son muy parecidas a las lagunas cercanas de Camaronera, Buen País y Tlalixcoyan.
En este litoral, Alvarado presume de sus dotes deportivos y acuáticos mediante actividades como el surf, los recorridos en bicicleta, cabalgatas al filo del mar, paseos en cuatrimoto, así como dinámicas más profesionales como el kayak, el buceo y el velero.
Aquí mismo el paseante tiene la oportunidad de emprender caminatas guiadas para conocer la fauna propia de la costa veracruzana en donde predominan mapaches, zorros, conejos y ardillas, además de reptiles protegidos como las serpientes de coral, iguanas, garrobos y lagartos, que mantienen sus ecosistemas naturales en los manglares. Ya en las áreas de matorral cercanas a la playa destacan especies como las gaviotas y pelícanos.
De camino por el corazón de Alvarado, sus callejuelas permiten al paseante obtener un panorama limpio y bohemio del camellón peatonal que conecta a la ciudad con las salidas del puerto, lo que invita a fotografiar las puestas de Sol teniendo como decoración extra a las sencillas o llamativas embarcaciones que, una vez descargados los productos, suelen descansar en el primer perímetro del mar.
Ya en las entrañas de Alvarado, es indispensable visitar el Parque 15 de Octubre —enclavado en el Centro Histórico— donde también destaca la Parroquia de “Nuestra Señora del Rosario”, punto de manifestación religiosa que congrega a la sociedad alvaradeña durante las verbenas populares y fiestas patronales que no pierden la tradición de realizar procesiones a bordo de lanchas pesqueras con la intención de atraer la buena suerte para las familias.
Por las tardes las vendimias de antojitos locales acaparan el colorido urbano con los tradicionales marquesotes, una especie de pan casero, listo para remojar con café de olla y canela, además de los clásicos bocadillos dulces de coco, almendra y empanadas glaseadas de guayaba.
Otros puntos de esparcimiento recaen en la estructura modernizada que Alvarado cuenta a través de sus plazas comerciales que brindan puntos de reunión para el convivio familiar y la vida nocturna de la región con un amplio despliegue de restaurantes locales e internacionales, así como bares y discotecas.
Un poco de historia
El municipio de Alvarado fue fundado por Pedro de Alvarado en el año 1518, momento en el que el sitio deja de ser conocido como “Atlizintla”, por sus nativos habitantes ante la colonización española. El antiguo nombre del puerto significa “Junto al agua abundante”, por el hecho de ser vecino y desembocadura del Rio Papalopan que también conduce directamente al sistema de lagunas del Golfo de México.
Para el año 1600, el municipio sufre otra breve modificación al ser llamado “San Cristóbal de Alvarado”, en reconocimiento a la devoción religiosa brindada al santo patrón del entonces pueblo, sin embargo, para principios del siglo XX, el lugar es titulado solamente como Alvarado.
Toma nota
Cómo llegar
> Desde la Ciudad de México, es necesario tomar la autopista 150 en dirección Veracruz, hasta topar con la desviación a la carretera 180 Circuito del Golfo. Otra opción es mediante los traslados salientes de la central camionera TAPO, que aborda hasta la capital veracruzana ofertado trasbordo directo al Puerto de Alvarado.
> Desde Guadalajara, lo más recomendable es trasladarse en avión hasta la capital veracruzana, y de ahí abordar las salidas directa al puerto desde la central camionera municipal.
¿Dónde dormir?
> Hotel del Parque: ubicado en el Centro Histórico, a dos cuadras del malecón, justo sobre la calle Joaquín Martínez #4. Más información en el teléfono (01297) 973-0079.