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De turismo y algo más
Aún siento el olor de los árboles, la armonía sonora del viento y el frío de la nieve de un destino que tenía casi 19 años sin visitar, uno de mis mejores recuerdos: Ottawa, Canadá
Teresa Macías
tere_macias@hotmail.com
Twitter: teresita00
Aún siento el olor de los árboles, la armonía sonora del viento y el frío de la nieve de un destino que tenía casi 19 años sin visitar, uno de mis mejores recuerdos: Ottawa, Canadá. Aún puedo recordar que la visite en verano de 1994, y está muy cambiada, mejor armonía en sus calles y avenidas y lo más interesante con lo que me encontré, la calidez de su gente.
Enero es un excelente mes para visitar Ottawa si es que no nos escondemos del frío, no por algo es la séptima capital más fría del mundo. Hay que saber que la nieve y el hielo dominan durante el invierno. Sinceramente, he de confesarles que amo el clima de sol y playa, pero esta vez, quede fascinada con la nieve de Ottawa. Lo interesante es que la misma industria del turismo, se prepara para que el turista amante de este tipo de clima, pueda aprovechar al máximo las actividades.
Desde que me baje del avión, recibí muestras de la calidez de la gente que vive y trabaja en Ottawa, me queda claro que es una ciudad moderna en donde podemos encontrar gente de diferentes partes del mundo. Siendo la capital de Canadá, no me sorprendió que en cada rincón del aeropuerto, encontrara los famosos souvenirs que amo como la miel de maple, gorras rojas predominando la bandera tan elegante de Canadá.
La comida de sus restaurantes es espectacular, la gastronomía que encontramos va desde la tradicional comida franco-canadiense, platillos de chefs internacionales hasta la pastelería de cada esquina que encontremos con los típicos roles de canela, los panes rellenos de miel de maple, y la variedad infinita de bebidas de vainilla, infusiones y los famosos chocolates calientes blancos. Con sólo contarles, ya me quiero regresar.
Patinar en hielo en Ottawa es toda una experiencia, creo que me reí como una hora de felicidad, de ver a toda la gente patinando a mi alrededor, y yo, como niña chiquita, disfrutando de la adrenalina. Si van a Ottawa, vayan en invierno, se encontrarán con la pista de hielo más grande del mundo. Una pista habilitada a lo largo del Canal Rideau con una extensión de 7.8 kilómetros.
Aún tienen tiempo si quieren disfrutar de la nieve de Canadá, del 5 al 21 de febrero se realizará el festival de invierno Winterlude, con una lista extraordinaria de actividades. Todo girará en torno a competencias deportivas, espectáculos de patinaje, exhibición de esculturas de hielo en el Rogers Crystal Garden, donde veremos artistas de Francia, Filipinas, Polonia y Croacia. Para los chiquitines habrá un área de juegos hechos de nieve, imagínense la experiencia.
Si visitan Ottawa, les recomiendo también el Parlamento, ya que desde el edificio hasta cada objeto que está adentro de éste, encontraremos mucha historia de Canadá. Toda una cantidad de símbolos históricos que han marcado la vida y el transcurso de los habitantes de Ottawa y la representación máxima de la cultura canadiense. Por ser capital, encontraremos mucha historia, y a su vez, modernidad, lo que la hacen una ciudad impresionante. Y mucho más impactante, las luces de Navidad que aún encontré afuera del Parlamento, de fotografía de postal. Si les queda tiempo el Museo de la Civilización es muy bueno también y para toda la familia.
Muy equipada me fui, con ropa térmica y un buen abrigo e informada de los lugares qué visitar, dispuesta a comenzar el primer mes del año, con el pie derecho y no me equivoqué, amo Canadá.
Les recomiendo la web: www.ottawatourism.ca/en/ hay muchas opciones qué ver.
Qué tengan un excelente fin de semana y recuerden, no es el destino. sino la experiencia.
tere_macias@hotmail.com
Twitter: teresita00
Aún siento el olor de los árboles, la armonía sonora del viento y el frío de la nieve de un destino que tenía casi 19 años sin visitar, uno de mis mejores recuerdos: Ottawa, Canadá. Aún puedo recordar que la visite en verano de 1994, y está muy cambiada, mejor armonía en sus calles y avenidas y lo más interesante con lo que me encontré, la calidez de su gente.
Enero es un excelente mes para visitar Ottawa si es que no nos escondemos del frío, no por algo es la séptima capital más fría del mundo. Hay que saber que la nieve y el hielo dominan durante el invierno. Sinceramente, he de confesarles que amo el clima de sol y playa, pero esta vez, quede fascinada con la nieve de Ottawa. Lo interesante es que la misma industria del turismo, se prepara para que el turista amante de este tipo de clima, pueda aprovechar al máximo las actividades.
Desde que me baje del avión, recibí muestras de la calidez de la gente que vive y trabaja en Ottawa, me queda claro que es una ciudad moderna en donde podemos encontrar gente de diferentes partes del mundo. Siendo la capital de Canadá, no me sorprendió que en cada rincón del aeropuerto, encontrara los famosos souvenirs que amo como la miel de maple, gorras rojas predominando la bandera tan elegante de Canadá.
La comida de sus restaurantes es espectacular, la gastronomía que encontramos va desde la tradicional comida franco-canadiense, platillos de chefs internacionales hasta la pastelería de cada esquina que encontremos con los típicos roles de canela, los panes rellenos de miel de maple, y la variedad infinita de bebidas de vainilla, infusiones y los famosos chocolates calientes blancos. Con sólo contarles, ya me quiero regresar.
Patinar en hielo en Ottawa es toda una experiencia, creo que me reí como una hora de felicidad, de ver a toda la gente patinando a mi alrededor, y yo, como niña chiquita, disfrutando de la adrenalina. Si van a Ottawa, vayan en invierno, se encontrarán con la pista de hielo más grande del mundo. Una pista habilitada a lo largo del Canal Rideau con una extensión de 7.8 kilómetros.
Aún tienen tiempo si quieren disfrutar de la nieve de Canadá, del 5 al 21 de febrero se realizará el festival de invierno Winterlude, con una lista extraordinaria de actividades. Todo girará en torno a competencias deportivas, espectáculos de patinaje, exhibición de esculturas de hielo en el Rogers Crystal Garden, donde veremos artistas de Francia, Filipinas, Polonia y Croacia. Para los chiquitines habrá un área de juegos hechos de nieve, imagínense la experiencia.
Si visitan Ottawa, les recomiendo también el Parlamento, ya que desde el edificio hasta cada objeto que está adentro de éste, encontraremos mucha historia de Canadá. Toda una cantidad de símbolos históricos que han marcado la vida y el transcurso de los habitantes de Ottawa y la representación máxima de la cultura canadiense. Por ser capital, encontraremos mucha historia, y a su vez, modernidad, lo que la hacen una ciudad impresionante. Y mucho más impactante, las luces de Navidad que aún encontré afuera del Parlamento, de fotografía de postal. Si les queda tiempo el Museo de la Civilización es muy bueno también y para toda la familia.
Muy equipada me fui, con ropa térmica y un buen abrigo e informada de los lugares qué visitar, dispuesta a comenzar el primer mes del año, con el pie derecho y no me equivoqué, amo Canadá.
Les recomiendo la web: www.ottawatourism.ca/en/ hay muchas opciones qué ver.
Qué tengan un excelente fin de semana y recuerden, no es el destino. sino la experiencia.