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De música local

Mónica Zuloaga, por la acera de los independientes

Bien decía Ignacio Solares que la cultura es la mejor opción en tiempos de crisis. ¿Hay algo mejor que escuchar una bella voz cuando todo va mal? ¿no es un bálsamo para el alma la poesía hecha música y metida en los rincones de nuestra vida? Sencillamente, la música es un apostolado. Un arte abstracto que todo lo sublima. Sus protagonistas inmersos en la dificultad de la realidad, abrazan su arte con más amor en los tiempos difíciles. Nuestra ciudad no siempre lo agradece. Los músicos siempre siguen adelante.

Mónica Zuloaga es cantante, se mueve de manera independiente y con The Mongo Beng Jazz Band, que es una banda tapatía y se integra por músicos de buen nivel, ha sacado no sin esfuerzo (es decir, con un exorbitante empuje) el disco One Night Standard, “para quien lo quiera”. Esta producción local está compuesta por nueve temas clásicos del jazz vocal de los años treinta y los años cuarenta. Algunos de ellos fueron famosos gracias a figuras como Ella Fitzgerald o Billie Holiday. “Hay canciones conocidas pero con un toque más fresco o personal, en especial de la voz”, señala Mónica, quien es admiradora de la contemporánea y jovencísima Renee Olstead así como de Iraida Noriega: “Una de las mejores cantantes de jazz que tiene México”, dice.

Si uno teclea el nombre de esta joven cantante (tan sólo 25 años), en un buscador como Google, en pantalla aparece su lugar en Myspace, varios videos y su otro nuevo proyecto: Capella Noël, un disco delicioso que se puede adquirir en Mr.CD con 22 temas de perfil esencialmente navideño. El camino de esta chica no es muy diferente al de otras solistas y/o músicos locales de gran talento. Guadalajara es, desde hace mucho tiempo, punta de lanza en el ámbito musical, sin embargo, la tierra ha sido árida y son los propios creadores quienes han tenido que sacar las uñas para fomentar el impulso y defender los espacios (o crearlos) y sus producciones. No sin enfado, Mónica destaca que hay promoción para algunos grupos, “habemos otros que estamos subiendo nuestros escalones poco a poco. Habemos buenos músicos pero vienen otros de fuera y los apoyan con una super promoción. Hace falta mucho apoyo y buenos foros donde podamos exponer nuestra música”.

Este oficio “no es bien pagado” advierte la cantante, quien ha tenido que apretarse el cinturón para poder seguir adelante con la producción de su propio disco. “El entretenimiento no lo han tomado en serio y por lo mismo, la gente no paga por ir a ver una buena obra de teatro. La gente no se hace el tiempo. Hay mucha apatía, siento que es una cuestión de educación. No terminaría nunca. La gente no considera que ser músico es una profesión respetable y formal”. Sin embargo, esto parece impulsarla a seguir adelante, sacando de aquí y de allá para poder pagar su producto, presentándose en diversos foros aunque no todos sean de su agrado. Ella hace tiempo apostó por la música, y la verdad, quien apuesta por escucharla hace una excelente elección.

¿Qué es y de dónde nace The Mongo Beng Jazz Band?
Es como una necesidad. Porque lo piden mucho, porque siento que en general en el movimiento de jazz en Guadalajara y el D.F. no hay personas que se enfoquen en estos estandares, en rescatar la música de los treina o cuarenta y convertirla en algo personal. Es eso, querer rescatar esos temas e introducirlos al público tapatío y a donde vaya a llegar.

¿Quiénes integran la banda?
Alberto Rueda en el piano, bueno... te voy a decir por sus apodos porque sus nombres completos no me los sé muy bien... Millo en la trompeta, Vilches en el contrabajo y en la bateria está Trino y yo en la voz.

¿Cuál es tu canción favorita de One Night Standard?
My Funny Valentine, fue la que más disfruté grabar (...) Creo que el jazz tiene una facilidad que me hace desenvolverme. Me identifico mucho con los temas, aparte me reta porque la voz no es sólo un instrumento que lleva la melodía si no que participa de la improvisación, tiene juego...

¿Qué escuchas?
De todo. Mucho. Escucho de lo que quiero aprender en el momento, lo que siento que me va a ayudar en cierto momento, que me va a influenciar. Escucho mucho jazz, hasta Jorge Drextler, de todo, no me limito. Rock progresivo, indie, soul, blues.

¿Qué lees?
Ahora estoy leyendo El Palacio de la Luna de Auster. El pergamino de la seducción de Gioconda Belli y La insoportable levedad del ser de Milan Kundera.

Donde conseguirlos

The Mongo Beng Jazz Band/ One Night Standard/ 100 pesos
www.myspace.com/mongobeng

Capella Noël/ 150 pesos
Mr.CD o al  3313549512

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