Suplementos
Cultura infantil en la ciudad
Vivimos en una ciudad privilegiada en donde a lo largo del año hay festivales, muestras y trabajos que permiten acercar el arte y la cultura a nuestros pequeños
Por: Tessie Solinís Casparius
El año pasado, asistí a una fiesta infantil en donde había un “espectáculo” de títeres, el cual constaba de algunas marionetas de personajes de caricaturas televisivas manipuladas por un señor que junto con una pista musical, invitaba a los niños a bailar con él y con estos personajes.
El padre del niño festejado, al ver mi consternación por el pobre espectáculo, me comentó: “Está bien, ¿no? (...) es que además en Guadalajara ya no existen titiriteros...”.
Hace unos días, una amiga me externó su frustración, porque “los niños modernos no leen”. Alguien me recomendó que para mi programa de radio (de corte infantil) me buscara una “mascota, personaje o botarga” que haga voces graciosas...
En los casos anteriores me llama la atención la percepción que algunos adultos tienen acerca de la propuesta cultural para los niños en la ciudad y me resulta sorprendente porque Guadalajara es una de las plazas con mayores propuestas infantiles y de calidad de Latinoamérica.
Entonces, ¿cuál es el problema? ¿Realmente no hay titiriteros en la ciudad? ¿Los niños tapatíos no leen? ¿Las únicas propuestas infantiles tienen que venir por parte de un adulto disfrazado de payaso, de niño o de un animal de peluche? La respuesta para todas estas preguntas es NO.
Al menos no lo consideramos así los promotores de cultura infantil. Que existan esas opciones para nuestros niños es una realidad, que sean las mejores o las únicas, reitero; es una idea equivocada.
Como decía anteriormente, vivimos en una ciudad privilegiada en donde a lo largo del año hay festivales, muestras y trabajos que permiten acercar el arte y la cultura a nuestros pequeños.He tenido discusiones con amigos que argumentan que en la ciudad no hay nada que hacer con los niños.
Para que quede claro acerca de las propuestas interesantes que existen, enunciaré algunas de las actividades que se llevan a cabo a lo largo del año en la Zona Conurbada de Guadalajara, todas ellas dedicadas a los niños:
El Festival Internacional de Títeres (El Festín de los Muñecos) que se celebra cada año desde 2005 en donde participan compañías de distintos países y con trabajos extraordinarios.
Divercine, Festival Internacional de Cine para Niños y Jóvenes, en donde se presentan películas con temáticas como la integración social, los derechos de los niños, la no violencia y los valores.
Existen más de siete compañías de teatro que a lo largo del año realizan montajes de obras clásicas y contemporáneas para niños.
En Guadalajara sí hay títeres, con cuatro grupos profesionales que trabajan propuestas frescas.
La Orquesta Filarmónica de Jalisco presenta en abril un proyecto de conciertos didácticos en donde los niños pueden tener un acercamiento a piezas clásicas con la explicación de la vida del autor y de los instrumentos involucrados en la interpretación.
En distintos puntos de la ciudad hay talleres infantiles de literatura, animación, fotografía, paleontología, música, danza, fomento a la lectura, educación ambiental e historia, casi todos con precios muy accesibles.
Hay cinco museos en la ciudad en donde existen actividades educativas para niños (talleres, pláticas, conferencias). Dos de estos museos son exclusivamente infantiles. Pero aún si los museos tradicionales no ofrecieran una propuesta para los pequeños, el adulto puede encontrar información valiosa para ellos (por ejemplo: ¿quién no encuentra fascinante admirar al mamut que se encuentra en el Museo Regional de Guadalajara? ¿o visitar el Hombre de Fuego en el Instituto Cultural Cabañas?.
Hay dos librerías en la ciudad que tienen un área especializada en niños con miles de títulos de todo el mundo y en donde se presentan cuentacuentos y talleres.
El Zoológico Guadalajara es el más grande del país.
Dentro de la ciudad hay áreas verdes y parques (Bosque Los Colomos, el Parque de Las Estrellas -hoy jardín botánico- y el Agua Azul que además cuenta con actividades ecológicas y artísticas).
Contamos con tres parques con juegos mecánicos en distintos puntos de la ciudad.
Hay ferias tradicionales del juguete y del cartón en los meses de octubre y noviembre.
En diciembre celebramos a los libros en FIL Niños, dentro del marco de actividades de la Feria Internacional del Libro, además de su exprofeso festival Papirolas, también organizado por la Universidad de Guadalajara.
Existen más de siete programas de radio para niños.
En la oferta musical hay muchas propuestas; algunos de ellos se presentan en nuestra ciudad (Luis Delgadillo y los Keliguanes, Patita de Perro, Mario Iván Martínez y Luis María Pescetti).
Hay propuestas educativas (de calidad) en la televisión, que se gestan en la ciudad.
Si el listado sobre cultura infantil en la ciudad es tan extenso, entonces, ¿por qué los adultos siguen diciendo que no hay propuestas culturales para nuestros niños? En mi muy particular punto de vista, tiene que ver en la forma en la que el propio adulto se aproxima a la cultura, por ejemplo, para el padre de familia que NO asiste regularmente al teatro le es natural creer que NO hay propuestas teatrales para niños, de igual forma aquél adulto que no visita las librerías frecuentemente no sabrá de la cantidad de ofertas literarias infantiles.
¿La recomendación? Sea usted un detonador del gusto por la cultura en su familia; manténgase informado leyendo el periódico, disfrute la lectura de un buen libro, visite museos, galerías, sitios históricos. Hable con sus hijos de las tradiciones de la ciudad, asistan como familia a festivales y muestras. Goce y critique lo que ve, sea exigente con los productos culturales infantiles (que los niños sean “consumidores” de arte de corta edad no implica que sean de poco valor. No acepte conciertos, talleres o festivales en donde la calidad del trabajo no sea satisfactoria).
Así no sólo estamos formando un público respetuoso sino individuos cultos, sensibles a su entorno y críticos, dispuestos a encontrar en la cultura el reflejo de la sociedad contemporánea.
El año pasado, asistí a una fiesta infantil en donde había un “espectáculo” de títeres, el cual constaba de algunas marionetas de personajes de caricaturas televisivas manipuladas por un señor que junto con una pista musical, invitaba a los niños a bailar con él y con estos personajes.
El padre del niño festejado, al ver mi consternación por el pobre espectáculo, me comentó: “Está bien, ¿no? (...) es que además en Guadalajara ya no existen titiriteros...”.
Hace unos días, una amiga me externó su frustración, porque “los niños modernos no leen”. Alguien me recomendó que para mi programa de radio (de corte infantil) me buscara una “mascota, personaje o botarga” que haga voces graciosas...
En los casos anteriores me llama la atención la percepción que algunos adultos tienen acerca de la propuesta cultural para los niños en la ciudad y me resulta sorprendente porque Guadalajara es una de las plazas con mayores propuestas infantiles y de calidad de Latinoamérica.
Entonces, ¿cuál es el problema? ¿Realmente no hay titiriteros en la ciudad? ¿Los niños tapatíos no leen? ¿Las únicas propuestas infantiles tienen que venir por parte de un adulto disfrazado de payaso, de niño o de un animal de peluche? La respuesta para todas estas preguntas es NO.
Al menos no lo consideramos así los promotores de cultura infantil. Que existan esas opciones para nuestros niños es una realidad, que sean las mejores o las únicas, reitero; es una idea equivocada.
Como decía anteriormente, vivimos en una ciudad privilegiada en donde a lo largo del año hay festivales, muestras y trabajos que permiten acercar el arte y la cultura a nuestros pequeños.He tenido discusiones con amigos que argumentan que en la ciudad no hay nada que hacer con los niños.
Para que quede claro acerca de las propuestas interesantes que existen, enunciaré algunas de las actividades que se llevan a cabo a lo largo del año en la Zona Conurbada de Guadalajara, todas ellas dedicadas a los niños:
El Festival Internacional de Títeres (El Festín de los Muñecos) que se celebra cada año desde 2005 en donde participan compañías de distintos países y con trabajos extraordinarios.
Divercine, Festival Internacional de Cine para Niños y Jóvenes, en donde se presentan películas con temáticas como la integración social, los derechos de los niños, la no violencia y los valores.
Existen más de siete compañías de teatro que a lo largo del año realizan montajes de obras clásicas y contemporáneas para niños.
En Guadalajara sí hay títeres, con cuatro grupos profesionales que trabajan propuestas frescas.
La Orquesta Filarmónica de Jalisco presenta en abril un proyecto de conciertos didácticos en donde los niños pueden tener un acercamiento a piezas clásicas con la explicación de la vida del autor y de los instrumentos involucrados en la interpretación.
En distintos puntos de la ciudad hay talleres infantiles de literatura, animación, fotografía, paleontología, música, danza, fomento a la lectura, educación ambiental e historia, casi todos con precios muy accesibles.
Hay cinco museos en la ciudad en donde existen actividades educativas para niños (talleres, pláticas, conferencias). Dos de estos museos son exclusivamente infantiles. Pero aún si los museos tradicionales no ofrecieran una propuesta para los pequeños, el adulto puede encontrar información valiosa para ellos (por ejemplo: ¿quién no encuentra fascinante admirar al mamut que se encuentra en el Museo Regional de Guadalajara? ¿o visitar el Hombre de Fuego en el Instituto Cultural Cabañas?.
Hay dos librerías en la ciudad que tienen un área especializada en niños con miles de títulos de todo el mundo y en donde se presentan cuentacuentos y talleres.
El Zoológico Guadalajara es el más grande del país.
Dentro de la ciudad hay áreas verdes y parques (Bosque Los Colomos, el Parque de Las Estrellas -hoy jardín botánico- y el Agua Azul que además cuenta con actividades ecológicas y artísticas).
Contamos con tres parques con juegos mecánicos en distintos puntos de la ciudad.
Hay ferias tradicionales del juguete y del cartón en los meses de octubre y noviembre.
En diciembre celebramos a los libros en FIL Niños, dentro del marco de actividades de la Feria Internacional del Libro, además de su exprofeso festival Papirolas, también organizado por la Universidad de Guadalajara.
Existen más de siete programas de radio para niños.
En la oferta musical hay muchas propuestas; algunos de ellos se presentan en nuestra ciudad (Luis Delgadillo y los Keliguanes, Patita de Perro, Mario Iván Martínez y Luis María Pescetti).
Hay propuestas educativas (de calidad) en la televisión, que se gestan en la ciudad.
Si el listado sobre cultura infantil en la ciudad es tan extenso, entonces, ¿por qué los adultos siguen diciendo que no hay propuestas culturales para nuestros niños? En mi muy particular punto de vista, tiene que ver en la forma en la que el propio adulto se aproxima a la cultura, por ejemplo, para el padre de familia que NO asiste regularmente al teatro le es natural creer que NO hay propuestas teatrales para niños, de igual forma aquél adulto que no visita las librerías frecuentemente no sabrá de la cantidad de ofertas literarias infantiles.
¿La recomendación? Sea usted un detonador del gusto por la cultura en su familia; manténgase informado leyendo el periódico, disfrute la lectura de un buen libro, visite museos, galerías, sitios históricos. Hable con sus hijos de las tradiciones de la ciudad, asistan como familia a festivales y muestras. Goce y critique lo que ve, sea exigente con los productos culturales infantiles (que los niños sean “consumidores” de arte de corta edad no implica que sean de poco valor. No acepte conciertos, talleres o festivales en donde la calidad del trabajo no sea satisfactoria).
Así no sólo estamos formando un público respetuoso sino individuos cultos, sensibles a su entorno y críticos, dispuestos a encontrar en la cultura el reflejo de la sociedad contemporánea.