Suplementos
Cuiabá, sede mundialista que no se pasa por alto
Cultura, diversión y un creciente desarrollo encontrará en cada calle de esta ciudad
GUADALAJARA, JALISCO (15/JUN/2014).- Ubicada cerca de la frontera con Bolivia y en el Estado brasileño de Matto Grosso —del que es capital—, la ciudad de Cuiabá destaca por la convivencia entre un impresionante desarrollo urbano y las huellas de su pasado indígena y colonial; se trata de una privilegiada vía de acceso a tres ecosistemas emblemáticos de la nación sudamericana (la selva amazónica, las sierras y el pantanal) y, además, de una de las sedes de la Copa Mundial 2014 en la que se celebrarán cuatro partidos.
Para el visitante, Cuiabá brinda una rica confluencia cultural que se observa en coloridos edificios y una profunda tradición gastronómica, así como arraigados ritos religiosos y alegres danzas típicas como el cururu o el siriri; además, sus exuberantes paisajes se combinan con una buena cantidad de espacios para la diversión y para ir de compras, lo que convierte a esta urbe en un sitio de múltiples actividades y atractivos.
Como sede del Mundial de Futbol, en ella se construyó especialmente para el torneo el Arena Pantanal, un estadio -en el terreno en el que anteriormente se encontraba el estadio José Fagelli- con capacidad para más de 40 mil espectadores, una estructura modular que podrá reducirse tras el campeonato. Tendrá asimismo una cubierta, por lo que se convertirá en complejo multiusos para albergar diversos eventos (como funciones, exposiciones y ferias) que requieren de un recinto cerrado. Además, clubes tradicionales de la zona como el Mixto y el Operário podrán aprovechar sus instalaciones.
Historia y desarrollo
Con todo, lo que atrae turismo a la región es que se ha convertido en área protegida y en ella pueden observarse abundantes especies de la flora y fauna del Matto Grosso (corazón de la selva amazónica), además de practicar varios deportes de aventura, visitar la zona conocida como el Pantanal, entre enormes ríos.
De hecho, en sus orígenes, esta ciudad era un pueblo -fundado entre 1673 y 1682 por Manoel de Campos Bicudo- en las proximidades del río Coxipó, justo donde desemboca en otro río, el Cuiabá; para 1718, el lugar estaba abandonado y Pascoal Moreira Cabral, en busca de indígenas, subió por el Coxipó luchando contra los indios coxiponés. Al regresar de la batalla encontraron oro y ello hizo que desistieran de la captura de los indios para dedicarse a la minería.
El 8 de abril de 1719 se firmó el acta de fundación de Cuiabá y, en enero de 1727, pasó a llamarse “Vila Real do Senhor Bom Jesus de Cuiabá” para después llegar a la categoría de ciudad en 1818 y convertirse en capital del estado hasta 1835; así, su economía solamente se desarrolló después de la guerra contra Paraguay, cuando las navegaciones vuelven por los ríos Paraguay, Cuiabá y Paraná, basada en la caña de azúcar.
Entre 1970 y 1980 la ciudad crece visiblemente gracias a los servicios e infraestructura; el agro-negocio se expandió y comenzó a modernizarse e industrializarse, a partir de 1990 el turismo empezó a ser fuente de ingresos y eso propició mayor desarrollo pues, al estar situada en una región con grandes escenarios naturales y tener casi 300 años de historia, Cuiabá no estaba falta de atractivos, sobre todo para el ecoturismo.
Para visitar
Entre los sitios de interés para el visitante, sobresale el Pantanal, una de las mayores llanuras aluviales del mundo y a menos de 100 kilómetros de la ciudad; es una red de ríos, humedal y un complejo sistema de lagunas conectadas que son hábitat para gran cantidad de especies de animales y plantas endémicas (reconocido como Reserva de la Biósfera por la UNESCO).
De igual forma, el Centro Histórico es la principal zona turística para quienes desean conocer los orígenes de la ciudad, construida sobre las antiguas minas de oro; hay edificaciones típicas del siglo XVIII y estrechas calles donde se pueden visitar diferentes edificios históricos.
El Coxipó de Ouro, por otro lado, es el lugar ideal para conocer un poco más de la arquitectura rústica típica del período colonial, es donde se encontró oro en la región por vez primera. A esto se suman las iglesias del lugar, que forman parte de lo más importante de su historia; así, se destacan las más antiguas, que llevan los nombres de Nossa Senhora do Rosario y Capela Sao Benedito (construidas en 1722 en estilo barroco), pero también la Catedral Metropolitana, la Basílica Senhor Bom Jesús de Cuiabá (edificada en 1973), la Iglesia Nossa Senhora de Bom Despacho (1918) o la Assembléia de Deus, una de las más grandes de América Latina.
AEROPUERTO
Cómo llegar
La mayoría de los turistas acuden a la ciudad en avión, que cuenta con aeropuerto internacional (a 10 kilómetros al sur del centro) y vuelos a los destinos más importantes de Brasil, así como a países vecinos (Argentina, Uruguay y Bolivia) y algunas ciudades de Europa. Ahora, para llegar por carretera, existen diferentes autopistas que comunican con localidades importantes de la región y, además, por la ciudad pasan rutas importantes como la BR-364, que va de noroeste a sureste y comunica con los estados de Rondonia y Sao Paulo. Por otro lado, la carretera BR-070 atraviesa Cuiabá de este a oeste y es la indicada si se desea llegar desde Brasilia o ciudades de Mina Gerais (también para viajar desde Bolivia). Para llegar desde Campo Grande, se debe utilizar la BR-163.
Para el visitante, Cuiabá brinda una rica confluencia cultural que se observa en coloridos edificios y una profunda tradición gastronómica, así como arraigados ritos religiosos y alegres danzas típicas como el cururu o el siriri; además, sus exuberantes paisajes se combinan con una buena cantidad de espacios para la diversión y para ir de compras, lo que convierte a esta urbe en un sitio de múltiples actividades y atractivos.
Como sede del Mundial de Futbol, en ella se construyó especialmente para el torneo el Arena Pantanal, un estadio -en el terreno en el que anteriormente se encontraba el estadio José Fagelli- con capacidad para más de 40 mil espectadores, una estructura modular que podrá reducirse tras el campeonato. Tendrá asimismo una cubierta, por lo que se convertirá en complejo multiusos para albergar diversos eventos (como funciones, exposiciones y ferias) que requieren de un recinto cerrado. Además, clubes tradicionales de la zona como el Mixto y el Operário podrán aprovechar sus instalaciones.
Historia y desarrollo
Con todo, lo que atrae turismo a la región es que se ha convertido en área protegida y en ella pueden observarse abundantes especies de la flora y fauna del Matto Grosso (corazón de la selva amazónica), además de practicar varios deportes de aventura, visitar la zona conocida como el Pantanal, entre enormes ríos.
De hecho, en sus orígenes, esta ciudad era un pueblo -fundado entre 1673 y 1682 por Manoel de Campos Bicudo- en las proximidades del río Coxipó, justo donde desemboca en otro río, el Cuiabá; para 1718, el lugar estaba abandonado y Pascoal Moreira Cabral, en busca de indígenas, subió por el Coxipó luchando contra los indios coxiponés. Al regresar de la batalla encontraron oro y ello hizo que desistieran de la captura de los indios para dedicarse a la minería.
El 8 de abril de 1719 se firmó el acta de fundación de Cuiabá y, en enero de 1727, pasó a llamarse “Vila Real do Senhor Bom Jesus de Cuiabá” para después llegar a la categoría de ciudad en 1818 y convertirse en capital del estado hasta 1835; así, su economía solamente se desarrolló después de la guerra contra Paraguay, cuando las navegaciones vuelven por los ríos Paraguay, Cuiabá y Paraná, basada en la caña de azúcar.
Entre 1970 y 1980 la ciudad crece visiblemente gracias a los servicios e infraestructura; el agro-negocio se expandió y comenzó a modernizarse e industrializarse, a partir de 1990 el turismo empezó a ser fuente de ingresos y eso propició mayor desarrollo pues, al estar situada en una región con grandes escenarios naturales y tener casi 300 años de historia, Cuiabá no estaba falta de atractivos, sobre todo para el ecoturismo.
Para visitar
Entre los sitios de interés para el visitante, sobresale el Pantanal, una de las mayores llanuras aluviales del mundo y a menos de 100 kilómetros de la ciudad; es una red de ríos, humedal y un complejo sistema de lagunas conectadas que son hábitat para gran cantidad de especies de animales y plantas endémicas (reconocido como Reserva de la Biósfera por la UNESCO).
De igual forma, el Centro Histórico es la principal zona turística para quienes desean conocer los orígenes de la ciudad, construida sobre las antiguas minas de oro; hay edificaciones típicas del siglo XVIII y estrechas calles donde se pueden visitar diferentes edificios históricos.
El Coxipó de Ouro, por otro lado, es el lugar ideal para conocer un poco más de la arquitectura rústica típica del período colonial, es donde se encontró oro en la región por vez primera. A esto se suman las iglesias del lugar, que forman parte de lo más importante de su historia; así, se destacan las más antiguas, que llevan los nombres de Nossa Senhora do Rosario y Capela Sao Benedito (construidas en 1722 en estilo barroco), pero también la Catedral Metropolitana, la Basílica Senhor Bom Jesús de Cuiabá (edificada en 1973), la Iglesia Nossa Senhora de Bom Despacho (1918) o la Assembléia de Deus, una de las más grandes de América Latina.
AEROPUERTO
Cómo llegar
La mayoría de los turistas acuden a la ciudad en avión, que cuenta con aeropuerto internacional (a 10 kilómetros al sur del centro) y vuelos a los destinos más importantes de Brasil, así como a países vecinos (Argentina, Uruguay y Bolivia) y algunas ciudades de Europa. Ahora, para llegar por carretera, existen diferentes autopistas que comunican con localidades importantes de la región y, además, por la ciudad pasan rutas importantes como la BR-364, que va de noroeste a sureste y comunica con los estados de Rondonia y Sao Paulo. Por otro lado, la carretera BR-070 atraviesa Cuiabá de este a oeste y es la indicada si se desea llegar desde Brasilia o ciudades de Mina Gerais (también para viajar desde Bolivia). Para llegar desde Campo Grande, se debe utilizar la BR-163.