Suplementos
Cuervo Express, dos años de andanzas
El recorrido toca el corazón de la región agavera del estado, además de exponer las tradiciones mexicanas en todo su esplendor
GUADALAJARA, JALISCO (09/FEB/2014).- Todo está listo. Es de noche, noche de viernes 31 de enero, casi arañando las 08:00 horas, y los ingenieros y encargados del buen funcionamiento del tren sobre los rieles, ultiman detalles. Revisan vagón por vagón, mientras el tumulto de gente aguarda sentada en la sala de espera de Ferromex, en la Estación Guadalajara. Se escucha música del Mariachi Vargas, Lola Beltrán y hasta Las Gilguerillas. Una aventura está por comenzar.
Es el segundo aniversario del tren Cuervo Express; directivos, amigos, familiares y prensa, ya hacen fila para abordar y emprender una aventura muy mexicana, llena de tradición, de esencia jalisciense. Por fuera, un tren serio, elegante, bien vestido. Por dentro, es aún mejor. Al más puro estilo europeo, los grabados de su techo es lo primero que salta a la vista; es increíble que dentro de ese vagón que por fuera parece dar cabida a cuatro personas en línea, se encuentre una barra, mesas, y hasta cuarteto de música. El objetivo se cumple: llevar hasta los turistas la esencia misma del tequila. De pronto, todo está listo para arrancar, y se sabe porque desde afuera suena el estruendo de la máquina anunciado su partida.
Las primeras postales del Cuervo Express no son precisamente los paisajes agaveros, no. Y menos cuando el paseo de este tour es de noche. Lo primero que se puede vivir, es la experiencia de pasear en tren por arterias de la ciudad; curioso, pero posible. La travesía para llegar dura aproximadamente dos horas; un viaje que atraviesa por el corazón del pueblo de El Arenal, la orilla de Amatitán, para llegar en unos minutos a Tequila. Y es el slogan del Cuervo Express: “El tren que sí va a Tequila”.
El primer contacto con esta bebida espirituosa, ancestral y jalisciense, el Tequila, se da precisamente en el trayecto. Un animador que saluda y de vez en vez lanza algún chascarrillo, es el encargado de ofrecer una cata de tequila Tradicional. La degustación –maridada con bocadillos de carne, chocolate y mezcal cocido– concluye con una copa del tequila estelar de Casa Cuervo: Reserva de la Familia.
La primera parte de la aventura se cumplió: viajar en tren. Ya en Tequila, de noche, un performance dedicado a la Diosa Mayahuel, la diosa del tequila. Humo, incienso y una impresionante iluminación entre los mezcales maduros es el espectáculo de bienvenida. Camiones esperan a los viajeros para trasladarlos al mundo mágico de la bebida prehispánica; la sede, la fábrica de Tequila Cuervo. Una explicación amplia, detenida y perfectamente entendible, describe paso a paso el proceso del mezcal.
Un pequeño callejón rústico, recién remodelado pero que conserva el aroma y quietud de un pueblo, divide a la fábrica de la hacienda de Cuervo, un ícono histórico donde se espera el cierre del tour, y sí, con broche de oro. Ya son las 11 de la noche y el frío empieza a hacer de las suyas. Un pequeño ruedo con gradería es la primera parada en esta sede tequilera. Las margaritas de mango, limón y naranja escarchadas con chile tajín le dan la bienvenida a los turistas. “Tomen asiento, el espectáculo mexicano está por comenzar”, anuncia el guía. De pronto, el mariachi aparece detrás de los árboles que circundan el ruedo, y al fondo, ya después del recibimiento, resalta a la vista una cúpula central iluminada en tonos pasteles; el centro, la columna vertebral de la hacienda.
Ya entrados y con algunos tequilas encima, los visitantes esperan la mejor parte. Cuervo Express esta de fiesta, y cual si fuera una boda, una pista iluminada y un grupo musical que las hace de mariachi, versátil y hasta banda, puso a tono a los invitados. Las mesas servidas y un bufette de cortes finos remataron la noche.
Es el momento de la fiesta, del relax, de aprovechar para tomar los últimos tragos de la velada, y esto, todo esto se vive en los dos recorridos mensuales que hace Cuervo Express los viernes. Como caso especial por su aniversario, un castillo ilumina las mesas; un espectáculo que felicita al tren.
Un vagón en eterna renovación
Y son dos años de aventura tequilera, y Cuervo Express lo celebra con notables mejoras y novedades para sus pasajeros en este 2014.
“Estamos muy contentos, ya son dos años donde hemos podido llevar a 60 mil pasajeros a esta aventura, y lo celebramos con la inclusión de nuevos servicios, aquellos que la gente nos estaba pidiendo”, explican los organizadores, quienes se declaran comprometidos con la calidad que ofrece el traslado, así como con la comodidad con la que deben contar cada uno de los pasajeros, en una experiencia que esperan que todos repitan.
Entre las principales novedades está un nuevo vagón bar, que se ha adecuado de tal manera que el viajero se sienta dentro de un bar como tal, prevaleciendo en todo momento el ambiente bohemio que debe tener todo buen viaje a la cuna de la bebida más mexicana.
Pero beber una buena copa de tequila tiene mucho más profundidad que la mera fiesta. Y es que entre los servicios que ahora se incorporan a la experiencia del Cuervo Express, se encuentran las catas sensoriales, que en esta ocasión estarán guiadas por expertos.
En los dos años que tiene en funcionamiento el viaje, se han subido más de 60 mil pasajeros, lo que habla de que tanto los turistas nacionales como extranjeros encuentran en el Cuervo Express una opción para conocer varias de las bellezas del interior del Estado, así como para pasar un rato de fiesta acompañados por lo más tradicional de la gastronomía y la bebida mexicana.
PARA SABER
El traslado
Cuervo Express tiene salidas viernes y sábados, y dos viernes de cada mes se realiza el recorrido nocturno, que toma un tinte diferente que el recorrido diurno.
En total son 70 kilómetros de recorrido desde Guadalajara a Tequila, cuenta con siete vagones con capacidad de 375 viajeros.
Los precios dependen del vagón y los servicios requeridos.
Las corridas diurnas salen a las 11:00 horas, por las noches la cita es a las 18:30 horas.
Es el segundo aniversario del tren Cuervo Express; directivos, amigos, familiares y prensa, ya hacen fila para abordar y emprender una aventura muy mexicana, llena de tradición, de esencia jalisciense. Por fuera, un tren serio, elegante, bien vestido. Por dentro, es aún mejor. Al más puro estilo europeo, los grabados de su techo es lo primero que salta a la vista; es increíble que dentro de ese vagón que por fuera parece dar cabida a cuatro personas en línea, se encuentre una barra, mesas, y hasta cuarteto de música. El objetivo se cumple: llevar hasta los turistas la esencia misma del tequila. De pronto, todo está listo para arrancar, y se sabe porque desde afuera suena el estruendo de la máquina anunciado su partida.
Las primeras postales del Cuervo Express no son precisamente los paisajes agaveros, no. Y menos cuando el paseo de este tour es de noche. Lo primero que se puede vivir, es la experiencia de pasear en tren por arterias de la ciudad; curioso, pero posible. La travesía para llegar dura aproximadamente dos horas; un viaje que atraviesa por el corazón del pueblo de El Arenal, la orilla de Amatitán, para llegar en unos minutos a Tequila. Y es el slogan del Cuervo Express: “El tren que sí va a Tequila”.
El primer contacto con esta bebida espirituosa, ancestral y jalisciense, el Tequila, se da precisamente en el trayecto. Un animador que saluda y de vez en vez lanza algún chascarrillo, es el encargado de ofrecer una cata de tequila Tradicional. La degustación –maridada con bocadillos de carne, chocolate y mezcal cocido– concluye con una copa del tequila estelar de Casa Cuervo: Reserva de la Familia.
La primera parte de la aventura se cumplió: viajar en tren. Ya en Tequila, de noche, un performance dedicado a la Diosa Mayahuel, la diosa del tequila. Humo, incienso y una impresionante iluminación entre los mezcales maduros es el espectáculo de bienvenida. Camiones esperan a los viajeros para trasladarlos al mundo mágico de la bebida prehispánica; la sede, la fábrica de Tequila Cuervo. Una explicación amplia, detenida y perfectamente entendible, describe paso a paso el proceso del mezcal.
Un pequeño callejón rústico, recién remodelado pero que conserva el aroma y quietud de un pueblo, divide a la fábrica de la hacienda de Cuervo, un ícono histórico donde se espera el cierre del tour, y sí, con broche de oro. Ya son las 11 de la noche y el frío empieza a hacer de las suyas. Un pequeño ruedo con gradería es la primera parada en esta sede tequilera. Las margaritas de mango, limón y naranja escarchadas con chile tajín le dan la bienvenida a los turistas. “Tomen asiento, el espectáculo mexicano está por comenzar”, anuncia el guía. De pronto, el mariachi aparece detrás de los árboles que circundan el ruedo, y al fondo, ya después del recibimiento, resalta a la vista una cúpula central iluminada en tonos pasteles; el centro, la columna vertebral de la hacienda.
Ya entrados y con algunos tequilas encima, los visitantes esperan la mejor parte. Cuervo Express esta de fiesta, y cual si fuera una boda, una pista iluminada y un grupo musical que las hace de mariachi, versátil y hasta banda, puso a tono a los invitados. Las mesas servidas y un bufette de cortes finos remataron la noche.
Es el momento de la fiesta, del relax, de aprovechar para tomar los últimos tragos de la velada, y esto, todo esto se vive en los dos recorridos mensuales que hace Cuervo Express los viernes. Como caso especial por su aniversario, un castillo ilumina las mesas; un espectáculo que felicita al tren.
Un vagón en eterna renovación
Y son dos años de aventura tequilera, y Cuervo Express lo celebra con notables mejoras y novedades para sus pasajeros en este 2014.
“Estamos muy contentos, ya son dos años donde hemos podido llevar a 60 mil pasajeros a esta aventura, y lo celebramos con la inclusión de nuevos servicios, aquellos que la gente nos estaba pidiendo”, explican los organizadores, quienes se declaran comprometidos con la calidad que ofrece el traslado, así como con la comodidad con la que deben contar cada uno de los pasajeros, en una experiencia que esperan que todos repitan.
Entre las principales novedades está un nuevo vagón bar, que se ha adecuado de tal manera que el viajero se sienta dentro de un bar como tal, prevaleciendo en todo momento el ambiente bohemio que debe tener todo buen viaje a la cuna de la bebida más mexicana.
Pero beber una buena copa de tequila tiene mucho más profundidad que la mera fiesta. Y es que entre los servicios que ahora se incorporan a la experiencia del Cuervo Express, se encuentran las catas sensoriales, que en esta ocasión estarán guiadas por expertos.
En los dos años que tiene en funcionamiento el viaje, se han subido más de 60 mil pasajeros, lo que habla de que tanto los turistas nacionales como extranjeros encuentran en el Cuervo Express una opción para conocer varias de las bellezas del interior del Estado, así como para pasar un rato de fiesta acompañados por lo más tradicional de la gastronomía y la bebida mexicana.
PARA SABER
El traslado
Cuervo Express tiene salidas viernes y sábados, y dos viernes de cada mes se realiza el recorrido nocturno, que toma un tinte diferente que el recorrido diurno.
En total son 70 kilómetros de recorrido desde Guadalajara a Tequila, cuenta con siete vagones con capacidad de 375 viajeros.
Los precios dependen del vagón y los servicios requeridos.
Las corridas diurnas salen a las 11:00 horas, por las noches la cita es a las 18:30 horas.