Suplementos

¿Cuál es el negocio? y ¿cómo va el negocio?

La primera pregunta ayuda a clarificar cuál es la razón de ser de esa empresa

     Se dice que en los medios empresariales existe un consultor famoso a nivel mundial, quien es contratado por diversas compañías transnacionales para que les asesore en nuevos planes, o para que les ayude a diagnosticar la raíz de sus problemas; dicen además que este hombre siempre comienza sus juntas con los directores de las compañías, con dos preguntas: ¿Cual es el negocio al que nos dedicamos? y ¿Cómo va el negocio?

     La primera pregunta ayuda a clarificar cuál es la razón de ser de esa empresa. Por ejemplo, si usted le pregunta a la gente que trabaja en un restaurant de comida rápida, que tiene como personaje principal publicitario a un payaso, cuál es el negocio al que se dedica, todos ellos le dirán: “vendemos hamburguesas”. Ese es el núcleo de lo que ellos hacen. A eso se dedican.

     La segunda pregunta ayuda a darse cuenta de si la percepción que tienen en la empresa es de que están haciendo las cosas bien, o de que se están estancando, o de plano que las cosas van mal. Cualquiera que sea la respuesta, la pregunta ¿cómo va el negocio? obliga a pensar en lo que se está haciendo. Volviendo al punto del restaurante que vende hamburguesas, diríamos que no es tan importante investigar si los empleados están a gusto, o si el color de los letreros es el más llamativo, sino observar si las hamburguesas se siguen vendiendo de la manera más abundante posible.

     Creo que estas dos preguntas pueden ayudarnos, sobre todo el día de hoy en que leemos las palabras del Señor Jesús en Mateo 28, 16-20, ya que son las palabras de despedida del Maestro, a través de las cuales les encargó del trabajo final. Si usted es un cristiano, un seguidor de Jesús, debe entonces tomar muy en serio las palabras que Jesús nos dejó: “Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”.

     ¿Cuál es el negocio? En otras palabras, ¿qué nos mandó Jesús a hacer? Nos ordenó “hacer discípulos”; es decir, formar a otros seguidores de Jesús. Creo que si le preguntáramos al creyente promedio de nuestro país, qué piensa que es la tarea del ser un discípulo de Cristo, la mayoría respondería cosas como “guardar los diez mandamientos”, o “asistir a la iglesia regularmente”, o “no hacer mal a nadie”, y aunque estas tareas pueden ser parte de nuestra responsabilidad, la más importante de ellas es reproducirnos en otros como seguidores de Cristo. Esto podemos hacerlo con nuestra propia familia, o con aquellas personas que se encuentran cerca de nosotros, ya sea porque son familiares, vecinos o compañeros de trabajo o escuela.

     ¿Cómo va el negocio? es la pregunta incómoda de este día, porque nos confronta con la realidad de lo que estamos haciendo con nuestra vida. Usted y yo somos los primeros candidatos para esta evaluación. Usted porque ha encontrado el tiempo en un día asignado al descanso, para leer temas relacionados con la fe, es decir que tiene interés y vocación por las cosas de Dios, mientras que yo me encuentro doblemente comprometido, ya que no puedo ser alguien que dice y no hace.

     Así que entonces, ¿cómo van los negocios de Cristo en nuestra vida? ¿Hay alguien siguiéndonos, ya que nosotros seguimos a Cristo? Quizá usted no lo había entendido de esta manera, o no se había dado cuenta de que hay otros ojos puestos en usted, algunos de los cuales posiblemente ya estén imitando su ejemplo. Por eso es tan importante tomar el mandamiento de Jesús como algo prioritario en nuestra vida.

Angel Flores Rivero
iglefamiliar@hotmail.com   

Temas

Sigue navegando