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Con sabor italiano
Divertido, equipado y con estilo, será nuestro compañero las próximas 12 semanas
GUADALAJARA, JALISCO (22/MAR/2014).- Es la primera vez que tendremos un Fiat 500 a prueba durante 90 días. Sin embargo, este coche ya lo hemos probado en varias de ocasiones con anterioridad, dejándonos resultados siempre positivos: bajo consumo de gasolina, buen equipo y robustez.
La versión que tenemos en nuestras manos es la Lounge, es decir, la más equipada antes de la gama deportiva Abarth. Y no podíamos tener mejor versión que ésta para conducir los próximos tres meses, ya que ofrece un estilo elegante y su manejo es perfecto para la ciudad, pero no hay que descartarlo en carretera.
Primeramente hay que decir que el diseño sigue siendo “coqueto”. Es atractivo principalmente a los ojos de las mujeres, aunque a los hombres también conquista.
Los faros cuentan con pequeños emblemas del modelo “500”, lo que le da un realce a su mirada. Además, el clásico “bigote” como parrilla le proporciona el acento italiano.
Agilidad y más torque
Al tener menos de cuatro metros de longitud nos encontramos con un coche ágil en la ciudad. Y pese a no ser tan potente, con 101 caballos de fuerza, el 500 muestra que no necesita más y hasta nos ha puesto en perspectiva (otra vez) que en las grandes urbes las velocidades máximas no van más allá de los 50 kilómetros por hora. Más potencia sería una exageración.
Si se requiere más torque (ojo, no potencia), sobre el tablero tenemos un botón mágico llamado “Sport”. Con esto, las revoluciones pasan de 1,500 rpm a poco más de tres mil giros del motor, para impulsarnos de mejor forma en situaciones de rebase, por ejemplo.
Luego, la dirección es suave. Hasta parece que vamos al mando de un coche eléctrico para niños (para los que aún nos queda esa sensación de la infancia), porque la empuñadura y el volante conservan ese aire clásico del Cinquecento de antaño, de diseño muy limpio. Atrás del volante, podemos manipular con los dedos índices el radio. Adelante podemos hacer lo mismo con los pulgares y la computadora de viaje.
La convivencia
Pasemos a la habitabilidad. Con dos puertas, el 500 no es el mejor aliado de una familia, por lo que sus aires son más individualistas que de transporte masivo. Sin embargo, cuando viajan cuatro personas sorprende por su espacio en la banca posterior, que no es de limusina, claro, pero es mejor que lo que esperábamos. A esto le sumamos una suspensión suave, que muchos podrían imaginar (y sentir) que el coche se podría volcar con facilidad.
Pero resulta sorprendente la capacidad de inclinación del coche sin que la estabilidad se vea alterada. A diferencia de un Mini Cooper, que tiene una suspensión sumamente rígida, el 500 nos da esa suavidad que podría confundirse con exceso de balanceo lateral, algo que se percibe más en carretera a la hora de tomar curvas con alta velocidad. En ciudad una curva cerrada puede ser su mejor aliada para ponerle algo de picante a la sensación de manejo, pero obviamente hay que tomarlas con precaución porque la física es la física.
Ya que pudimos manejarlo durante 15 días y tras casi 700 kilómetros con nosotros (en total el odómetro marca los mil 500 kilómetros, hasta ahora) para darles nuestra primera opinión, comprobamos una vez más que es un buen chico citadino. En cuanto al consumo de combustible, el tanque de 40 litros nos ha rendido como esperábamos de un auto de su tipo, con una autonomía que, según la computadora, llega a tocar el techo de los 600 kilómetros.
Los 11 kilómetros por litro en ciudad que nos mostró son una cifra muy realista para un manejo suave en ciudad y prácticamente sin uso del aire acondicionado, tras su primer reposte. Pero hay que estar atentos, ya que se viene la época de calor en nuestro país y el aire acondicionado será indispensable a cualquier hora del día, lo que evidentemente “tocará” el rendimiento.
De esta forma tenemos un paquete completo con el 500 versión Lounge. Nos encantaría tener un sistema Blue&Me más intuitivo, aunque esto no significa que sea difícil de manipular. Es decir, vincular nuestro teléfono requiere más pasos, en comparación a otros sistemas que hemos manipulado y, para los más exigentes, falta una pantalla.
En cuanto al resto de “nuestro” Fiat, no tenemos queja alguna. Incluso, la capacidad de la cajuela de 185 litros se puso a prueba y para cargar objetos grandes es suficiente abatir los respaldos de la banca posterior, mejorando ampliamente la amplitud.
Así, con materiales suaves, un color rojo y beige vistosos para la tapicería de piel, el 500 nos deja satisfechos hasta ahora y esperando lo divertido que manejaremos las siguientes semanas. En caso de que tenga que ir al taller, también evaluaremos y compartiremos nuestra experiencia con la calidad del servicio y sus precios. Por ahora, este italiano ha sido sólo placer.
FICHA TÉCNICA
Fiat 500 Lounge
Datos Técnicos
Motor: Frontal transversal
Cilindros: L4; 1.4 litros.
Turbo: No
Potencia: 101 HP @6,000 rpm
Torque: 98 libras-pie @ 4,000 rpm
Tracción: Delantera
Transmisión: Automática de seis velocidades (6+R) con modo secuencial
Suspensión
Delantera: Independiente, de tipo McPherson, con resortes helicoidales y barra estabilizadora
Trasera: Semi-independiente, con eje de torsión
Frenos
Delaneros: De discos sólidos, con sistema antibloqueo
Traseros: De discos sólidos, con sistema antibloqueo
Dirección
De piñón y cremallera, con asistencia eléctrica
Dimensiones y capacidades
Largo: 3,546
Ancho: 1,628
Alto:1,519
Distancia entre ejes: 2,300
Peso:1,497 kilogramos.
Capacidad
Tanque: 40 litros.
Cajuela: 185 litros
Resultados en el Autódromo
Aceleración de 0 a 100 km/h en: 10.5 segundos.
Frenado de 100 km/h a 0: en: 41 metros
Cuarto de milla: 16.1 segundos 126.5 km/h
Velocidad máxima observada: 175 km/h
La versión que tenemos en nuestras manos es la Lounge, es decir, la más equipada antes de la gama deportiva Abarth. Y no podíamos tener mejor versión que ésta para conducir los próximos tres meses, ya que ofrece un estilo elegante y su manejo es perfecto para la ciudad, pero no hay que descartarlo en carretera.
Primeramente hay que decir que el diseño sigue siendo “coqueto”. Es atractivo principalmente a los ojos de las mujeres, aunque a los hombres también conquista.
Los faros cuentan con pequeños emblemas del modelo “500”, lo que le da un realce a su mirada. Además, el clásico “bigote” como parrilla le proporciona el acento italiano.
Agilidad y más torque
Al tener menos de cuatro metros de longitud nos encontramos con un coche ágil en la ciudad. Y pese a no ser tan potente, con 101 caballos de fuerza, el 500 muestra que no necesita más y hasta nos ha puesto en perspectiva (otra vez) que en las grandes urbes las velocidades máximas no van más allá de los 50 kilómetros por hora. Más potencia sería una exageración.
Si se requiere más torque (ojo, no potencia), sobre el tablero tenemos un botón mágico llamado “Sport”. Con esto, las revoluciones pasan de 1,500 rpm a poco más de tres mil giros del motor, para impulsarnos de mejor forma en situaciones de rebase, por ejemplo.
Luego, la dirección es suave. Hasta parece que vamos al mando de un coche eléctrico para niños (para los que aún nos queda esa sensación de la infancia), porque la empuñadura y el volante conservan ese aire clásico del Cinquecento de antaño, de diseño muy limpio. Atrás del volante, podemos manipular con los dedos índices el radio. Adelante podemos hacer lo mismo con los pulgares y la computadora de viaje.
La convivencia
Pasemos a la habitabilidad. Con dos puertas, el 500 no es el mejor aliado de una familia, por lo que sus aires son más individualistas que de transporte masivo. Sin embargo, cuando viajan cuatro personas sorprende por su espacio en la banca posterior, que no es de limusina, claro, pero es mejor que lo que esperábamos. A esto le sumamos una suspensión suave, que muchos podrían imaginar (y sentir) que el coche se podría volcar con facilidad.
Pero resulta sorprendente la capacidad de inclinación del coche sin que la estabilidad se vea alterada. A diferencia de un Mini Cooper, que tiene una suspensión sumamente rígida, el 500 nos da esa suavidad que podría confundirse con exceso de balanceo lateral, algo que se percibe más en carretera a la hora de tomar curvas con alta velocidad. En ciudad una curva cerrada puede ser su mejor aliada para ponerle algo de picante a la sensación de manejo, pero obviamente hay que tomarlas con precaución porque la física es la física.
Ya que pudimos manejarlo durante 15 días y tras casi 700 kilómetros con nosotros (en total el odómetro marca los mil 500 kilómetros, hasta ahora) para darles nuestra primera opinión, comprobamos una vez más que es un buen chico citadino. En cuanto al consumo de combustible, el tanque de 40 litros nos ha rendido como esperábamos de un auto de su tipo, con una autonomía que, según la computadora, llega a tocar el techo de los 600 kilómetros.
Los 11 kilómetros por litro en ciudad que nos mostró son una cifra muy realista para un manejo suave en ciudad y prácticamente sin uso del aire acondicionado, tras su primer reposte. Pero hay que estar atentos, ya que se viene la época de calor en nuestro país y el aire acondicionado será indispensable a cualquier hora del día, lo que evidentemente “tocará” el rendimiento.
De esta forma tenemos un paquete completo con el 500 versión Lounge. Nos encantaría tener un sistema Blue&Me más intuitivo, aunque esto no significa que sea difícil de manipular. Es decir, vincular nuestro teléfono requiere más pasos, en comparación a otros sistemas que hemos manipulado y, para los más exigentes, falta una pantalla.
En cuanto al resto de “nuestro” Fiat, no tenemos queja alguna. Incluso, la capacidad de la cajuela de 185 litros se puso a prueba y para cargar objetos grandes es suficiente abatir los respaldos de la banca posterior, mejorando ampliamente la amplitud.
Así, con materiales suaves, un color rojo y beige vistosos para la tapicería de piel, el 500 nos deja satisfechos hasta ahora y esperando lo divertido que manejaremos las siguientes semanas. En caso de que tenga que ir al taller, también evaluaremos y compartiremos nuestra experiencia con la calidad del servicio y sus precios. Por ahora, este italiano ha sido sólo placer.
FICHA TÉCNICA
Fiat 500 Lounge
Datos Técnicos
Motor: Frontal transversal
Cilindros: L4; 1.4 litros.
Turbo: No
Potencia: 101 HP @6,000 rpm
Torque: 98 libras-pie @ 4,000 rpm
Tracción: Delantera
Transmisión: Automática de seis velocidades (6+R) con modo secuencial
Suspensión
Delantera: Independiente, de tipo McPherson, con resortes helicoidales y barra estabilizadora
Trasera: Semi-independiente, con eje de torsión
Frenos
Delaneros: De discos sólidos, con sistema antibloqueo
Traseros: De discos sólidos, con sistema antibloqueo
Dirección
De piñón y cremallera, con asistencia eléctrica
Dimensiones y capacidades
Largo: 3,546
Ancho: 1,628
Alto:1,519
Distancia entre ejes: 2,300
Peso:1,497 kilogramos.
Capacidad
Tanque: 40 litros.
Cajuela: 185 litros
Resultados en el Autódromo
Aceleración de 0 a 100 km/h en: 10.5 segundos.
Frenado de 100 km/h a 0: en: 41 metros
Cuarto de milla: 16.1 segundos 126.5 km/h
Velocidad máxima observada: 175 km/h