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Comodidad todo el tiempo
El Lincoln MKS ofrece espacio y lujo, con un motor V6 que ahorra en combustible y emisiones
GUADALAJARA, JALISCO (24/MAR/2012).- Dentro del segmento de autos lujo, el estilo es fundamental. La marca no sólo representa el perfil del fabricante, su desarrollo tecnológico y su linaje. También es un vínculo directo al estilo de vida del conductor: un deportivo para sentir la adrenalina cuando se acelera el motor, un utilitario para actividades recreativas, un sedán con amplitud y equipo suficiente para la comodidad en el día a día. En el caso del Lincoln MKS la orientación está definida por su espacio, equipamiento y lujo al estilo americano.
Para tener una idea clara de quién maneja un MKS basta con apagar la marcha del motor y abrir la puerta: el volante se recorre hacia delante, el asiento hacia atrás. El esfuerzo para salir del auto es menor. Es un detalle de entre varios que evidencian la comodidad del sedán insignia de Lincoln hacia con sus ocupantes, especialmente los de mayor edad o corpulencia. La interpretación del diseño de autos de lujo, desde la perspectiva del Lincoln, es una combinación de tamaño (5.18 m de largo), con robustez (2.17 m de ancho), ciertas líneas con aires de deportividad en el exterior y elementos decorativos más conservadores en el interior, donde destacan los acabados tipo madera y aluminio.
En el habitáculo hay espacio suficiente para 5 personas, quienes no sacrifican dimensiones para piernas, hombros o cadera. Adelante, del lado del acompañante no hay mucho qué decir: buena visibilidad, control de temperatura independiente, incluso para los asientos. El MKS es un sedán grande, y aunque su talla es un beneficio para todos los pasajeros, es un auto que sin duda disfrutará más el conductor, por todas las amenidades al alcance. Por ejemplo, lograr una posición adecuada y cómoda es sólo cuestión de accionar los controles de ajuste electrónico. También hay un botón para dar mayor soporte en la zona lumbar de la espalda. Un buen detalle, perceptible en la oscuridad, es la posibilidad de cambiar el color de algunas lámparas de conveniencia. Se agradece la luz que brilla al abrir la puerta para mostrar el área donde pisarán los pasajeros al descender del auto.
Lo destacado en la conducción del MKS es la respuesta de su motor, el primero en la generación EcoBoost de Ford. Se trata de un V6 de inyección directa con doble turbocargador, de 3.5 litros de desplazamiento, con capacidad de generar 355 caballos de vapor. Según el fabricante, dicho motor permite hasta 20 por ciento más de rendimiento de combustible; 15 por ciento menos emisiones contaminantes y entre un 10 y 15 por ciento más de torque. Después de nuestra prueba de manejo, lo consideramos creíble. En potencia, su desempeño es muy similar a lo que obtendríamos en un motor de 8 cilindros: buen torque y capacidad de respuesta. Apenas se pisa con fuerza el acelerador, y las casi dos toneladas de peso del MKS se mueven de inmediato. Ello es muy perceptible durante los rebases en carretera. En nuestras pruebas de manejo en el autódromo, el MKS logró alcanzar los 100 kilómetros en 7.96 segundos, una cifra equiparable a la de sedanes compactos. En el tema de rendimiento de combustible, nos dio una media (ciudad/carretera) de casi 7.6 kilómetros por litro. Sin duda, en carretera su consumo es mucho mejor: casi 10 km/lt.
La caja de cambios Select Shift Automatic de 6 velocidades ofrece la posibilidad de control manual, ya sea operado desde la palanca de cambios, o con mariposas detrás del volante. No nos parece que tenga la precisión de autos deportivos, pero su conductor quedará satisfecho al mover únicamente los dedos sobre el volante para realizar la sincronía de la marcha ascendente o descendente. La experiencia de manejar un MKS satisface lo que esperaríamos de un Lincoln: un ajuste de suspensión suave, con pocas sensaciones de lo malo que pudiera ser el pavimento (algo que también se aprecia desde la perspectiva de comodidad), pero con suficiente fuerza para mantener el auto en su lugar.
La mayoría de las funciones e información a bordo, se despliega a través de la pantalla táctil al centro del tablero (disponible con el paquete de navegación). Ahí es posible ver el desplazamiento a través del sistema de posicionamiento global (GPS) con mandos por voz (Lincoln Interactive System SYNC de Microsoft), operar las funciones del sistema de sonido o sincronizar el teléfono móvil. Una función sumamente útil, es el apoyo para estacionarse al activar la reversa. En ese momento, se activa una cámara ubicada en la tapa del maletero y nos permite ver en la pantalla del tablero cuál es la distancia hacia los obstáculos que podríamos encontrar detrás del vehículo. El apoyo de visión se complementa con un sensor de proximidad con alerta auditiva. De no ser por este mecanismo, estacionarse de reversa, por la visibilidad trasera un tanto limitada por las cabeceras y el tamaño del medallón, sería mucho más complejo. Aunque los sentidos siempre serán un tema subjetivo, el equipo de audio nos generó expectativas importantes al ver el logotipo de la certificación THX en la bocina ubicada arriba de la pantalla de mando. Nos parece que los 14 altavoces del sistema envolvente del MKS cumplen en potencia, pero nos gustaría una mejor distribución de frecuencias, las cuales tienden a dar mayor fidelidad hacia tonos medios y graves.
Durante la conducción diaria, notamos que la mayoría de los controles son de fácil operación, sin embargo, algunos botones nos parecen pequeños. Por ejemplo, accionar las luces intermitentes nos tomó algo más de tiempo de lo normal, ya que no encontrábamos dónde accionarlas. Finalmente nos percatamos de un botón pequeño, arriba de la perilla del control de la temperatura del acompañante (justo del lado opuesto al conductor). Entendemos que el tamaño de los controles sea mesurado para dar mayor limpieza al diseño del tablero, pero habrá que acostumbrarse a ello en los primeros días de conducción.
Seguridad es un punto destacado para el Lincoln MKS. De acuerdo al Instituto para el Aseguramiento de la Seguridad del Tráfico en Carretera (IIHS, por sus siglas en inglés), el MKS obtuvo las calificaciones más altas en pruebas de colisión. Fue considerado como “bueno” en cuanto a la protección que brinda a sus ocupantes durante una colisión frontal, lateral y por la resistencia del techo (en caso de vuelco). El auto está equipado con control de tracción y de estabilidad, bolsas de aire frontales, laterales y de tipo cortina.
El Lincoln MKS se ofrece por 779 mil pesos. Sin embargo, la firma ofrece algunos beneficios interesantes que pueden llevar a una reducción de costo de hasta 75 mil pesos. Un auto premium con suficiente equipo, pero sobre todo, con suficiente espacio para que todo el lujo vaya consigo en el trayecto. Y comodidad todo el tiempo.
FICHA TÉCNICA
Lincoln MKS EcoBoost
Motor: Frontal longitudinal; V6; 3.5 litros de desplazamiento; DOHC; 24 válvulas; con inyección electrónica de combustible directa. Potencia: 355 cv @ 5,700 rpm / Torque: 350 libras-pie @ 1,500 a 5,250 rpm.
Tracción: Delantera.
Transmisión: Automática de seis velocidades (6+R), con modo manual.
Suspensión: Delantera – Independiente, de tipo McPherson, con sub-chasis y barra estabilizadora. Trasera – Independiente, Multilink, con brazos de control y barra estabilizadora.
Frenos: De discos en las cuatro ruedas, con sistema antibloqueo (ABS)
Dirección: De piñón y cremallera, con asistencia eléctrica.
Dimensiones y capacidades:
Largo / Ancho / Alto (mm) 5,184 / 1,927 / 1,564
Distancia entre ejes: 2,867 mm
Peso: 1,871 kilogramos.
Tanque- 72 litros.
Cajuela- 529 litros.
Precio: 676,500 pesos
Resultados de la prueba realizada en el Autódromo Guadalajara:
Aceleración de 0 a 100 km/h: en 7.89 segundos
Frenado de 100 km/h a cero: en 40 metros
Cuarto de milla: 14.72 segundos a 141.5 km/h
Velocidad máxima observada: 210 km/h
Para tener una idea clara de quién maneja un MKS basta con apagar la marcha del motor y abrir la puerta: el volante se recorre hacia delante, el asiento hacia atrás. El esfuerzo para salir del auto es menor. Es un detalle de entre varios que evidencian la comodidad del sedán insignia de Lincoln hacia con sus ocupantes, especialmente los de mayor edad o corpulencia. La interpretación del diseño de autos de lujo, desde la perspectiva del Lincoln, es una combinación de tamaño (5.18 m de largo), con robustez (2.17 m de ancho), ciertas líneas con aires de deportividad en el exterior y elementos decorativos más conservadores en el interior, donde destacan los acabados tipo madera y aluminio.
En el habitáculo hay espacio suficiente para 5 personas, quienes no sacrifican dimensiones para piernas, hombros o cadera. Adelante, del lado del acompañante no hay mucho qué decir: buena visibilidad, control de temperatura independiente, incluso para los asientos. El MKS es un sedán grande, y aunque su talla es un beneficio para todos los pasajeros, es un auto que sin duda disfrutará más el conductor, por todas las amenidades al alcance. Por ejemplo, lograr una posición adecuada y cómoda es sólo cuestión de accionar los controles de ajuste electrónico. También hay un botón para dar mayor soporte en la zona lumbar de la espalda. Un buen detalle, perceptible en la oscuridad, es la posibilidad de cambiar el color de algunas lámparas de conveniencia. Se agradece la luz que brilla al abrir la puerta para mostrar el área donde pisarán los pasajeros al descender del auto.
Lo destacado en la conducción del MKS es la respuesta de su motor, el primero en la generación EcoBoost de Ford. Se trata de un V6 de inyección directa con doble turbocargador, de 3.5 litros de desplazamiento, con capacidad de generar 355 caballos de vapor. Según el fabricante, dicho motor permite hasta 20 por ciento más de rendimiento de combustible; 15 por ciento menos emisiones contaminantes y entre un 10 y 15 por ciento más de torque. Después de nuestra prueba de manejo, lo consideramos creíble. En potencia, su desempeño es muy similar a lo que obtendríamos en un motor de 8 cilindros: buen torque y capacidad de respuesta. Apenas se pisa con fuerza el acelerador, y las casi dos toneladas de peso del MKS se mueven de inmediato. Ello es muy perceptible durante los rebases en carretera. En nuestras pruebas de manejo en el autódromo, el MKS logró alcanzar los 100 kilómetros en 7.96 segundos, una cifra equiparable a la de sedanes compactos. En el tema de rendimiento de combustible, nos dio una media (ciudad/carretera) de casi 7.6 kilómetros por litro. Sin duda, en carretera su consumo es mucho mejor: casi 10 km/lt.
La caja de cambios Select Shift Automatic de 6 velocidades ofrece la posibilidad de control manual, ya sea operado desde la palanca de cambios, o con mariposas detrás del volante. No nos parece que tenga la precisión de autos deportivos, pero su conductor quedará satisfecho al mover únicamente los dedos sobre el volante para realizar la sincronía de la marcha ascendente o descendente. La experiencia de manejar un MKS satisface lo que esperaríamos de un Lincoln: un ajuste de suspensión suave, con pocas sensaciones de lo malo que pudiera ser el pavimento (algo que también se aprecia desde la perspectiva de comodidad), pero con suficiente fuerza para mantener el auto en su lugar.
La mayoría de las funciones e información a bordo, se despliega a través de la pantalla táctil al centro del tablero (disponible con el paquete de navegación). Ahí es posible ver el desplazamiento a través del sistema de posicionamiento global (GPS) con mandos por voz (Lincoln Interactive System SYNC de Microsoft), operar las funciones del sistema de sonido o sincronizar el teléfono móvil. Una función sumamente útil, es el apoyo para estacionarse al activar la reversa. En ese momento, se activa una cámara ubicada en la tapa del maletero y nos permite ver en la pantalla del tablero cuál es la distancia hacia los obstáculos que podríamos encontrar detrás del vehículo. El apoyo de visión se complementa con un sensor de proximidad con alerta auditiva. De no ser por este mecanismo, estacionarse de reversa, por la visibilidad trasera un tanto limitada por las cabeceras y el tamaño del medallón, sería mucho más complejo. Aunque los sentidos siempre serán un tema subjetivo, el equipo de audio nos generó expectativas importantes al ver el logotipo de la certificación THX en la bocina ubicada arriba de la pantalla de mando. Nos parece que los 14 altavoces del sistema envolvente del MKS cumplen en potencia, pero nos gustaría una mejor distribución de frecuencias, las cuales tienden a dar mayor fidelidad hacia tonos medios y graves.
Durante la conducción diaria, notamos que la mayoría de los controles son de fácil operación, sin embargo, algunos botones nos parecen pequeños. Por ejemplo, accionar las luces intermitentes nos tomó algo más de tiempo de lo normal, ya que no encontrábamos dónde accionarlas. Finalmente nos percatamos de un botón pequeño, arriba de la perilla del control de la temperatura del acompañante (justo del lado opuesto al conductor). Entendemos que el tamaño de los controles sea mesurado para dar mayor limpieza al diseño del tablero, pero habrá que acostumbrarse a ello en los primeros días de conducción.
Seguridad es un punto destacado para el Lincoln MKS. De acuerdo al Instituto para el Aseguramiento de la Seguridad del Tráfico en Carretera (IIHS, por sus siglas en inglés), el MKS obtuvo las calificaciones más altas en pruebas de colisión. Fue considerado como “bueno” en cuanto a la protección que brinda a sus ocupantes durante una colisión frontal, lateral y por la resistencia del techo (en caso de vuelco). El auto está equipado con control de tracción y de estabilidad, bolsas de aire frontales, laterales y de tipo cortina.
El Lincoln MKS se ofrece por 779 mil pesos. Sin embargo, la firma ofrece algunos beneficios interesantes que pueden llevar a una reducción de costo de hasta 75 mil pesos. Un auto premium con suficiente equipo, pero sobre todo, con suficiente espacio para que todo el lujo vaya consigo en el trayecto. Y comodidad todo el tiempo.
FICHA TÉCNICA
Lincoln MKS EcoBoost
Motor: Frontal longitudinal; V6; 3.5 litros de desplazamiento; DOHC; 24 válvulas; con inyección electrónica de combustible directa. Potencia: 355 cv @ 5,700 rpm / Torque: 350 libras-pie @ 1,500 a 5,250 rpm.
Tracción: Delantera.
Transmisión: Automática de seis velocidades (6+R), con modo manual.
Suspensión: Delantera – Independiente, de tipo McPherson, con sub-chasis y barra estabilizadora. Trasera – Independiente, Multilink, con brazos de control y barra estabilizadora.
Frenos: De discos en las cuatro ruedas, con sistema antibloqueo (ABS)
Dirección: De piñón y cremallera, con asistencia eléctrica.
Dimensiones y capacidades:
Largo / Ancho / Alto (mm) 5,184 / 1,927 / 1,564
Distancia entre ejes: 2,867 mm
Peso: 1,871 kilogramos.
Tanque- 72 litros.
Cajuela- 529 litros.
Precio: 676,500 pesos
Resultados de la prueba realizada en el Autódromo Guadalajara:
Aceleración de 0 a 100 km/h: en 7.89 segundos
Frenado de 100 km/h a cero: en 40 metros
Cuarto de milla: 14.72 segundos a 141.5 km/h
Velocidad máxima observada: 210 km/h