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Cisticercosis, un mal del pasado que puede regresar
Se deben de retomar las medidas de prevención para evitar contraer este parásito
CIUDAD DE MÉXICO (25/MAY/2014).- Si bien la cisticercosis ha dejado de ser un problema grave de salud en México, el repunte que se observa en países de Asia y África hace necesario retomar las medidas de prevención para evitar contraer este
parásito, recomiendan expertos
Hace unas cuatro décadas, aproximadamente 2.0 por ciento de la población en nuestro país tenía cisticercos, pero la vacuna para porcinos y las medidas de higiene de la gente lograron reducir de manera importante este problema.
La investigadora de la Facultad de Medicina de la UNAM, Ana Flisser, explica que la cisticercosis se debe a un gusano que vive en el intestino humano llamado "taenia solium", conocido popularmente como solitaria.
Dicha lombriz, que puede medir hasta dos metros de longitud no produce síntomas. Está formada por una cabeza con ganchos que le permite sostenerse del intestino delgado, y a partir del cuello tiene segmentos que al madurar se convierten en bolsas llenas de huevecillos, las cuales se van arrojando de manera natural con la materia fecal.
Estos fragmentos son ingeridos por cerdos que no son alimentados de manera higiénica, y las personas que consumen la carne sancochada de esos animales, pueden adquirir cisticercos que alojarse en el cerebro humano generan convulsiones y hasta la muerte.
"Es una relación hospedero parásito muy 'diplomática' cuando está en forma de gusano porque el parásito se mantiene reproduciendo y ni al cerdo ni al humano que la tienen le provocan síntomas", comenta la experta.
El problema se da cuando los seres humanos comen los huevos de cisticercos al consumir carne de cerdo mal cocida, pues al no ser el hospedero natural éstos se van al cerebro y produce crisis convulsivas, alerta.
Incluso, agrega, dos de tres personas que tienen crisis convulsivas en países con cisticercos se deben exclusivamente a esta enfermedad.
Sergio, un joven que se dedica a la publicidad, registró recientemente un severo caso de cisticercosis. "Los primeros síntomas que se presentaron fueron dolores musculares sobre todo en el hombro y brazo izquierdo y de estómago, aunque esto último también estuvo relacionado con amibiasis".
De 34 años de edad, el originario de la Ciudad de México relata que sufrió dolores de cabeza, con punzadas, "lo cual fue extraño pues nunca tenía ese tipo de dolores ni sufro migraña. Por las mañanas me daban náuseas y vómito y ya en las noches andaba muy mal del estómago".
Sergio relata que tras acudir con una doctora le detectaron este mal, aunque la especialista le comentó que el cisticerco no es tan sencillo de contraer.
"Me dijo que esos gusanos pudieran haber estado alojados desde hace ya tiempo, y que recorren el cuerpo pero sobre todo son muy peligrosos si llegan al cerebro, pues pueden causar daños importantes".
En ese sentido, Ana Flisser, también presidenta del XIII Congreso Internacional de Parasitología - ICOPA XIII, rechazó que este parásito se encuentre en las fresas como se pensaba, ya que al parecer el agua con que se riega a esas plantas diluye los huevos del cisticercos.
Menciona que México fue uno de los países que inicio las investigaciones serias en cisticercosis en los años 60-70 y una década después se hizo un mejor diagnóstico de la enfermedad.
Luego de conocerse que sustancias como el albendazol son eficientes para matar a la solitaria, en 1994 surgieron las normas para control de esta enfermedad, como las de evitar la venta de carne contaminada y el seguir medidas de higiene.
"Las reglas son: lavarse manos después de ir al baño, antes de cocinar o de comer, no comer carne de cerdo sancochada sino bien cocida, no dejar que los cerdos deambulen y coman materia fecal, enterrar las heces cuando se hacen las necesidades al aire libre y desparasitarse".
Ana Flisser resalta que actualmente en América Latina, en Perú, Guatemala y Colombia este parásito se encuentra con mayor frecuencia que en México.
En Asia y en África también se le encuentra, porque en países asiáticos se acostumbra a comer la carne de perro que también es un hospedero del cisticerco.
Agregó que en china la sepa de taenia es más agresiva y los cisticercos se alojan también en los músculos, provocando fuertes dolores a las personas que los han ingerido.
Señaló que uno de los objetivos del ICOPA XIII es el que especialistas de todo el mundo intercambien experiencias sobre la enfermedades provocadas por parásitos para que cada nación tome las medidas sanitarias que ofrezcan mejores resultados.
Hace unas cuatro décadas, aproximadamente 2.0 por ciento de la población en nuestro país tenía cisticercos, pero la vacuna para porcinos y las medidas de higiene de la gente lograron reducir de manera importante este problema.
La investigadora de la Facultad de Medicina de la UNAM, Ana Flisser, explica que la cisticercosis se debe a un gusano que vive en el intestino humano llamado "taenia solium", conocido popularmente como solitaria.
Dicha lombriz, que puede medir hasta dos metros de longitud no produce síntomas. Está formada por una cabeza con ganchos que le permite sostenerse del intestino delgado, y a partir del cuello tiene segmentos que al madurar se convierten en bolsas llenas de huevecillos, las cuales se van arrojando de manera natural con la materia fecal.
Estos fragmentos son ingeridos por cerdos que no son alimentados de manera higiénica, y las personas que consumen la carne sancochada de esos animales, pueden adquirir cisticercos que alojarse en el cerebro humano generan convulsiones y hasta la muerte.
"Es una relación hospedero parásito muy 'diplomática' cuando está en forma de gusano porque el parásito se mantiene reproduciendo y ni al cerdo ni al humano que la tienen le provocan síntomas", comenta la experta.
El problema se da cuando los seres humanos comen los huevos de cisticercos al consumir carne de cerdo mal cocida, pues al no ser el hospedero natural éstos se van al cerebro y produce crisis convulsivas, alerta.
Incluso, agrega, dos de tres personas que tienen crisis convulsivas en países con cisticercos se deben exclusivamente a esta enfermedad.
Sergio, un joven que se dedica a la publicidad, registró recientemente un severo caso de cisticercosis. "Los primeros síntomas que se presentaron fueron dolores musculares sobre todo en el hombro y brazo izquierdo y de estómago, aunque esto último también estuvo relacionado con amibiasis".
De 34 años de edad, el originario de la Ciudad de México relata que sufrió dolores de cabeza, con punzadas, "lo cual fue extraño pues nunca tenía ese tipo de dolores ni sufro migraña. Por las mañanas me daban náuseas y vómito y ya en las noches andaba muy mal del estómago".
Sergio relata que tras acudir con una doctora le detectaron este mal, aunque la especialista le comentó que el cisticerco no es tan sencillo de contraer.
"Me dijo que esos gusanos pudieran haber estado alojados desde hace ya tiempo, y que recorren el cuerpo pero sobre todo son muy peligrosos si llegan al cerebro, pues pueden causar daños importantes".
En ese sentido, Ana Flisser, también presidenta del XIII Congreso Internacional de Parasitología - ICOPA XIII, rechazó que este parásito se encuentre en las fresas como se pensaba, ya que al parecer el agua con que se riega a esas plantas diluye los huevos del cisticercos.
Menciona que México fue uno de los países que inicio las investigaciones serias en cisticercosis en los años 60-70 y una década después se hizo un mejor diagnóstico de la enfermedad.
Luego de conocerse que sustancias como el albendazol son eficientes para matar a la solitaria, en 1994 surgieron las normas para control de esta enfermedad, como las de evitar la venta de carne contaminada y el seguir medidas de higiene.
"Las reglas son: lavarse manos después de ir al baño, antes de cocinar o de comer, no comer carne de cerdo sancochada sino bien cocida, no dejar que los cerdos deambulen y coman materia fecal, enterrar las heces cuando se hacen las necesidades al aire libre y desparasitarse".
Ana Flisser resalta que actualmente en América Latina, en Perú, Guatemala y Colombia este parásito se encuentra con mayor frecuencia que en México.
En Asia y en África también se le encuentra, porque en países asiáticos se acostumbra a comer la carne de perro que también es un hospedero del cisticerco.
Agregó que en china la sepa de taenia es más agresiva y los cisticercos se alojan también en los músculos, provocando fuertes dolores a las personas que los han ingerido.
Señaló que uno de los objetivos del ICOPA XIII es el que especialistas de todo el mundo intercambien experiencias sobre la enfermedades provocadas por parásitos para que cada nación tome las medidas sanitarias que ofrezcan mejores resultados.