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Calakmul, paraíso campechano
El segundo pulmón natural más grande del continente es una tentación por descubrir
GUADALAJARA, JALISCO (04/MAY/2014).- El paraíso maya no es un mito, existe y está en Campeche. La reserva de la biosfera de Calakmul es la puerta a ese universo místico, a un pasado fresco en la cultura mexicana previo a la Conquista, y que se ha mantenido hasta nuestros días. Un lugar donde la naturaleza despliega toda su belleza, donde los colores del Paraíso deleitan la pupila y las pirámides, silenciosas, son mudos guardianes de una magia siempre presente.
Calakmul significa “dos montículos adyacentes” y es la reserva natural más grande del país, además de ser una de las más importantes en América Latina, al punto de ser considerada como el segundo pulmón natural más grande del continente.
¿Qué tan grande es? Pues su tamaño sólo es rebasado por el parque Yellowstone en Estados Unidos. Además, su área arqueológica fue nombrada en 2002 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La reserva se encuentra al Sur del Estado. Limita al Norte con Champotón y Hopelchén, al Sur con Guatemala, al Este con Quintana Roo y Belice, y al Oeste con Escárcega y Ciudad del Carmen.
Maravilla en espacio abierto. Es el lugar donde la naturaleza y arqueología se conjuntan ante la mirada en su máxima expresión de grandeza.
Llena de vida
Calakmul deleita la vista. Pero también está poblada de vida. La reserva constituye un refugio importante para diversas especies animales, entre las que destacan tigrillos, jaguares, ocelotes y pumas.
Los felinos no son los únicos habitantes distinguidos del lugar. Otros mamíferos han hecho suya la reserva, como los venados cola blanca, armadillos, osos hormigueros, los pecarí, tapir, monos aulladores y monos araña, que conviven diariamente con alrededor de 350 distintos tipos de aves y 400 especies de mariposas.
Además de la fauna, hay otras razones para a preservar este lugar. Entre ellas, su flora. El verde que predomina entre la tierra y que genera un placer relajante y visual a los visitantes, resulta también el hogar de una importante diversidad de plantas y árboles.
Monumentales árboles como el cedro, guayacán, la caoba, chicozapote, el granadillo, la tzalam, el chechén, la chaká y el jabín, se levantan del suelo para hacer gala de su impresionante belleza. El árbol del ‘chicle’ también es sobresaliente aquí, con sus enormes copas, que parecen arañar el cielo y son admiradas por propios y extraños.
Alrededor de mil 600 las especies de plantas las que residen en este lugar, quienes conviven a diario con el marco natural de la reserva. Los bancos de agua son indispensables en un área tan grande , por lo que buena parte de los espacios de la reserva se inundan fácilmente. Los charcos que se forman se convierten en fuentes a los que animales de todas las especies llegan para beber.
Historia que impone
Dentro de la reserva se encuentran los restos de una impresionante ciudad. Las pirámides de Calakmul permanecen en este lugar desde el año 400 a.C. Fue en su época uno de los asentamientos mayas más grandes de Mesoamérica, por lo que sus maravillas arquitectónicas pueden encontrarse en cualquier lugar de la reserva. Chicanná, Río Bec, Hormiguero, Balamkú, Xpujil y la famosa ciudad resguardada por un foso de defensa, Becán, forman parte de las bellezas en piedra que pueden apreciarse.
Durante 12 siglos, fue una de las ciudades mayas de mayor importancia. En su esplendor, sus edificios se comunicaban entre sí a través de represas y canales, además de una serie de cisternas con los que sus habitantes captaban el agua necesaria para vivir.
A pesar de ser descubierta en 1931 por Cyrus L. Lundell, quien también dio nombre a la zona; una de sus edificaciones, conocido como “Edificio B” fue encontrado por el francés Maurice de Perigny en 1906, quien lo fotografió; sin embargo, esta imagen no se dio a conocer al público, por lo que el lugar permaneció oculto entre la densa vegetación durante 60 años, hasta que en 1973 fue localizado nuevamente.
Escalar las pirámides y los cerros es un reto, pero la recompensa es obtener una vista sensacional de la reserva. Una que permite apreciar el majestuoso horizonte y la extensa jungla que se abre ante los ojos. El paraíso existe.
SABER MÁS
Actividades por Calakmul
Para los amantes del ecoturismo, que deseen una aventura más extrema, dentro de la reserva existen grupos que ofrecen servicios como un tour de cinco días por la selva o un paseo a caballo por la zona. Además de tener la posibilidad de acampar y observar a las especies animales del lugar.
La reserva está abierta de lunes a domingo de 9:00 a 16:00 horas, el costo de entrada por persona es de 200 pesos, aunque los domingos es gratuita.
Actividades por descubrir
POR CIERTO
Dónde dormir
> Hotel Río Bec Dreams: Carretera 186, Escarcega-Chetumal Km. 142, Calakmul, Campeche
www.riobecdreams.com
Teléfono: (01) 983 126 352.
> Chicanná Ecovillage Resort.
Carretera Escárcega - Chetumal Km. 144 (sin número), Xpujil, Campeche
Dirección electrónica: www.chicannaecovillageresort.com
Teléfono: (01) 981 811 9192
Cómo llegar
Desde Campeche, utiliza la carretera 261, rumbo al sur, hasta San Francisco Escárcega y entroncar con la carretera Escárcega-Chetumal, en el kilómetro 95 en el ejido Conhuás debe tomar la desviación Sur. Recorrerá 60 kilómetros de camino pavimentado hasta llegar a Calakmul.
Dónde comer
> El templo Maya. Se encuentra Avenida de Calakmul, frente a la Zona Arqueológica de Xpujil. Restaurante de comida regional, con antojitos regionales.
> La Concha del Caribe. Está en la avenida de Calakmul (sin número), entre El Palmar y Chicanná. Pasta, asados y comida tradicional.
Calakmul significa “dos montículos adyacentes” y es la reserva natural más grande del país, además de ser una de las más importantes en América Latina, al punto de ser considerada como el segundo pulmón natural más grande del continente.
¿Qué tan grande es? Pues su tamaño sólo es rebasado por el parque Yellowstone en Estados Unidos. Además, su área arqueológica fue nombrada en 2002 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La reserva se encuentra al Sur del Estado. Limita al Norte con Champotón y Hopelchén, al Sur con Guatemala, al Este con Quintana Roo y Belice, y al Oeste con Escárcega y Ciudad del Carmen.
Maravilla en espacio abierto. Es el lugar donde la naturaleza y arqueología se conjuntan ante la mirada en su máxima expresión de grandeza.
Llena de vida
Calakmul deleita la vista. Pero también está poblada de vida. La reserva constituye un refugio importante para diversas especies animales, entre las que destacan tigrillos, jaguares, ocelotes y pumas.
Los felinos no son los únicos habitantes distinguidos del lugar. Otros mamíferos han hecho suya la reserva, como los venados cola blanca, armadillos, osos hormigueros, los pecarí, tapir, monos aulladores y monos araña, que conviven diariamente con alrededor de 350 distintos tipos de aves y 400 especies de mariposas.
Además de la fauna, hay otras razones para a preservar este lugar. Entre ellas, su flora. El verde que predomina entre la tierra y que genera un placer relajante y visual a los visitantes, resulta también el hogar de una importante diversidad de plantas y árboles.
Monumentales árboles como el cedro, guayacán, la caoba, chicozapote, el granadillo, la tzalam, el chechén, la chaká y el jabín, se levantan del suelo para hacer gala de su impresionante belleza. El árbol del ‘chicle’ también es sobresaliente aquí, con sus enormes copas, que parecen arañar el cielo y son admiradas por propios y extraños.
Alrededor de mil 600 las especies de plantas las que residen en este lugar, quienes conviven a diario con el marco natural de la reserva. Los bancos de agua son indispensables en un área tan grande , por lo que buena parte de los espacios de la reserva se inundan fácilmente. Los charcos que se forman se convierten en fuentes a los que animales de todas las especies llegan para beber.
Historia que impone
Dentro de la reserva se encuentran los restos de una impresionante ciudad. Las pirámides de Calakmul permanecen en este lugar desde el año 400 a.C. Fue en su época uno de los asentamientos mayas más grandes de Mesoamérica, por lo que sus maravillas arquitectónicas pueden encontrarse en cualquier lugar de la reserva. Chicanná, Río Bec, Hormiguero, Balamkú, Xpujil y la famosa ciudad resguardada por un foso de defensa, Becán, forman parte de las bellezas en piedra que pueden apreciarse.
Durante 12 siglos, fue una de las ciudades mayas de mayor importancia. En su esplendor, sus edificios se comunicaban entre sí a través de represas y canales, además de una serie de cisternas con los que sus habitantes captaban el agua necesaria para vivir.
A pesar de ser descubierta en 1931 por Cyrus L. Lundell, quien también dio nombre a la zona; una de sus edificaciones, conocido como “Edificio B” fue encontrado por el francés Maurice de Perigny en 1906, quien lo fotografió; sin embargo, esta imagen no se dio a conocer al público, por lo que el lugar permaneció oculto entre la densa vegetación durante 60 años, hasta que en 1973 fue localizado nuevamente.
Escalar las pirámides y los cerros es un reto, pero la recompensa es obtener una vista sensacional de la reserva. Una que permite apreciar el majestuoso horizonte y la extensa jungla que se abre ante los ojos. El paraíso existe.
SABER MÁS
Actividades por Calakmul
Para los amantes del ecoturismo, que deseen una aventura más extrema, dentro de la reserva existen grupos que ofrecen servicios como un tour de cinco días por la selva o un paseo a caballo por la zona. Además de tener la posibilidad de acampar y observar a las especies animales del lugar.
La reserva está abierta de lunes a domingo de 9:00 a 16:00 horas, el costo de entrada por persona es de 200 pesos, aunque los domingos es gratuita.
Actividades por descubrir
POR CIERTO
Dónde dormir
> Hotel Río Bec Dreams: Carretera 186, Escarcega-Chetumal Km. 142, Calakmul, Campeche
www.riobecdreams.com
Teléfono: (01) 983 126 352.
> Chicanná Ecovillage Resort.
Carretera Escárcega - Chetumal Km. 144 (sin número), Xpujil, Campeche
Dirección electrónica: www.chicannaecovillageresort.com
Teléfono: (01) 981 811 9192
Cómo llegar
Desde Campeche, utiliza la carretera 261, rumbo al sur, hasta San Francisco Escárcega y entroncar con la carretera Escárcega-Chetumal, en el kilómetro 95 en el ejido Conhuás debe tomar la desviación Sur. Recorrerá 60 kilómetros de camino pavimentado hasta llegar a Calakmul.
Dónde comer
> El templo Maya. Se encuentra Avenida de Calakmul, frente a la Zona Arqueológica de Xpujil. Restaurante de comida regional, con antojitos regionales.
> La Concha del Caribe. Está en la avenida de Calakmul (sin número), entre El Palmar y Chicanná. Pasta, asados y comida tradicional.