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Brasil no canta mal las rancheras

Cuatro autos mexicanos estuvieron entre las novedades más interesantes del mayor salón de América Latina

GUADALAJARA, JALISCO (30/OCT/2010).- Más que novedades que vengan de Sudamérica a nuestro país, fueron los mexicanos quienes brillaron en Brasil. Ford Fusion híbrido, Nissan March, Dodge Ram y Volkswagen Jetta escribieron el nombre de México en el que hoy es el cuarto mayor mercado del planeta.

Brasil, como ya se ha vuelto costumbre, mostró su fuerza. A 50 años de haber celebrado su primer salón, la Anfavea, Asociación Brasileña de Fabricantes de Vehículos Automotores, por sus siglas en portugués, tiene cada vez más marcas asociadas. La variedad es absoluta y va desde nombres de lujo como Bugatti, que ya comenzó a vender el Veyron en el país sudamericano, hasta populares productos de origen chino, que “invadieron” el espacio del centro de exposiciones del Anhembi, en el norte de São Paulo, la mayor, más poblada y rica ciudad brasileña. Marcas como Chana, JAC, CN Auto y Chery, entre otras, comienzan a sonar en un mercado que ha crecido como la espuma y que deberá terminar este año con ventas por arriba de los 3.22 millones de unidades comercializadas, lo que marcará nada menos que ocho por ciento más que en 2009, suficientes para rebasar Alemania y poner a Brasil como el cuarto mercado del mundo.

México exporta

El primer día del salón comenzó  con Ford y las palabras del presidente de la marca en Brasil, Marcos de Oliveira, quien algún día ya fue también presidente de Ford en México. Seguramente De Oliveira sintió un cierto orgullo en presentar el Fusion híbrido, que comenzará a venderse en Brasil por un precio que, traducido a pesos mexicanos, se acerca a un millón. Es que la carga fiscal sobre los automóviles en el gigante sudamericano es realmente pesada.

Más tarde, Nissan, cuya aún reciente participación en el mercado brasileño no llega a uno por ciento, espera crecer mucho gracias al mexicano March, que se fabricará en Aguascalientes. Sin que nadie lo confirme oficialmente, podemos afirmar que no habrá sólo una versión hacthback, que ya fue mostrada en muchos salones, incluyendo éste, también existirá un sedán cuyo nombre aún no está difundido, pero también como rumor podemos decir que Match es uno de los que suena.

Por último, pero no menos importante, Volkswagen, dueña de 17 por ciento de la rebanada del mercado local, mostró el nuevo Jetta, hecho en Puebla, como una de sus novedades del salón.

En el segundo día fue la vez de Chrysler poner en suelo brasileño la inmensa Dodge Ram, hecha en Saltillo, que seguramente hará que muchos brasileños cumplan su deseo de tener una pickup estadounidense de tamaño completo, mucho mayor que las que tienen hoy en día.

México importa

De las novedades que se vieron en la exhibición, la única que con certeza llegará a nuestro país es la nueva generación de la pickup Montana (Tornado, en México), que fue presentada por el jefe de diseño de General Motors en Brasil, el tapatío Carlos Barba.

En la presentación de General Motors, que incluyó el arribo del Camaro a Brasil, estuvo presente el ex – campeón de Fórmula Uno, Emerson Fittipaldi, quien habló del sedán Omega, importado a ese país desde Australia.

Otro coche que pudiera venir a México es el nuevo Peugeot 408, que se hará en Argentina y será el sustituto del actual 307 sedán. Sin embargo, el Presidente del Grupo PSA Peugeot Citroen para América Latina, el portugués Carlos Gomes, declaró que México es un caso muy aparte y que el auto que podría estar en ese lugar no necesariamente sería el 408, pudiera ser el europeo 508. Cuestionado sobre por qué la marca está en México con tan baja participación, a pesar de que muchos de sus ejecutivos han definido el mercado mexicano como “estratégico”, Gomes dijo que “Para PSA, Brasil y Argentina son estratégicos. México está muy por debajo de esto”.

Concepto locales

Otros autos que se destacaron en el salón brasileños, fueron los conceptos hechos en ese país. Uno de ellos fue el Ford Start, que bien podría indicar el futuro del actual Ford Ka, que sigue vendiéndose en Brasil.

Fiat también mostró su concepto, el Mio, conocido internamente como FCC III. Este auto fue desarrollado junto con cerca de 17 mil internautas en todo el mundo.

Como sea, la existencia de vehículos conceptuales en suelo brasileño, hechos por diseñadores locales, sólo reafirma la fortaleza del mercado local.

Brasil tiene un mercado abierto a todos los que en él quieran vender autos. Los 35% de impuestos que se cobran por un vehículo que llegue de un país con el cual los brasileños no tengan un acuerdo de libre comercio, se diluyen por la fortaleza de la moneda local, que en esta semana anduvo alrededor de 1.65 reales por un dólar estadounidense.

Esa fuerza del mercado local atrae cada vez a más inversiones y una de ellas fue revelada por Suzuki, que va a construir en Brasil, el 4x4 compacto Jimny.

Quien no fabrica en el país, vende también sin problemas, por ello, los importadores tiene su propia asociación, la Abeiva (Asociación brasileña de importadores de vehículos automotores), lo que hace posible que en el piso del salón de São Paulo, se vean marcas exóticas como Koenisegg, Spyker o Pagani, o más populares como las coreanas Hyundai y Kia.

Como siempre, visitar el salón de São Paulo deja lecciones. Y no estaría nada mal que nuestras autoridades fueran también a Brasil, porque ahí, lo vimos de nuevo, hay mucho que aprender.

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