Suplementos

Bendita herejía

Los que creen que Porsche no debería hacer una SUV, tienen que conducir

GUADALAJARA, JALISCO (03/MAY/2014).- Porsche hace autos deportivos. Esto todos lo saben. Pero algunos piensan que no deben hacer nada más. Estos necesitan sólo dos cosas para convencerse: 1. Ver lo que las ventas de la Cayenne representan para la marca. 2. Manejar una Macan.

Basada en la plataforma de la Audi Q5, la Porsche Macan llega para ampliar la más que exitosa incursión de la marca alemana en el universo de las SUV, que comenzó con su hermana mayor, la Cayenne, en 2002. Para que se sepa la importancia de ésta camioneta para Porsche, en lo que va del año en México la Cayenne ha sido responsable por nada menos que 50% de las ventas de la marca. Pero esto debe cambiar con el arribo de la Macan. Sin embargo, no por lo que muchos piensan.

Porque tener dimensiones reducidas con relación a la Cayenne, no hace de la Macan una camioneta más barata. Su precio base, de 896,900 pesos, es muy cercano a lo que se tiene que pagar por una Cayenne de entrada. Los que compran autos por metro van a decepcionarse, pero hay que entender que un 911 puede ser más costoso que un Panamera.

Hasta porque la Macan no tiene nada menos que la Cayenne. De hecho, probablemente tenga más. Al ser algo más chica y baja, su reducción de peso y centro de gravedad la hace más ágil y esto, de alguna manera, es ser “más Porsche”.

Los motores que tendremos en México también le confieren todo lo que hay que tener para conducirla como debe de ser. La versión de entrada será la Macan diesel; con motor 3.0 litros V6 y 245 HP, pero lo importante aquí son las 427 libras-pie de torque. Le sigue la versión S, con motor V6 de 3.0 litros, con 340 caballos de fuerza y en el topo de la gama está la Turbo, con motor V6 de 3.6 litros y 400 caballos de fuerza.

En la presentación del modelo, en la Costa Alegre de Jalisco, no tuvimos la diesel para probar, pero con la S la diversión ya es más que suficiente. La aceleración oficial es de 5.4 segundos de cero a 100 km/h, lo que pensamos que debe ser cierto. Basta pisar que el motor responde de inmediato e inunda los rostros entusiastas de alegría. La suspensión ajustable en altura y rigidez, proporciona confort y estabilidad en partes iguales, como sólo la computación avanzada es capaz de lograr. La Turbo, con sus cuatro centenas de equinos, ya se acerca a la “pornografía” automotriz. En 4.8 segundos ya estará corriendo a 100 km/h y esto que pesa casi dos toneladas. Es tan radical que puede provocar en algunos la tentación de censurarla. Pero no le digan a nadie, no vayamos a darles ideas.

Fuera del terreno y dentro del paraíso


El ser extremadamente capaz sobre el asfalto no la hace menos adaptada para la tierra. Con presionar un botón en la consola, que al estilo de otros modelos de la marca es inspirada en el Carrera GT, la suspensión sube cuatro centímetros, facilitando el paso por terrenos agrestes. Si se llega a los 80 km/h, automáticamente la suspensión volverá a su altura normal.

El torque, casi siempre presente en las ruedas traseras, puede ir al 100% al eje delantero, con tal de mejorar su dinamismo. Por instantes, la Macan es un Porsche con tracción delantera.

La caja en todos los casos es automática de doble embrague y siete velocidades, que Porsche llama PDK. Rápida como un caballo ganador. La dirección también puede ganar carreras, pero es un poco menos comunicativa que otros autos de la marca.

La gran mayoría de sus compradores, sin embargo, la usará en la ciudad, sobre el asfalto, y en ese ambiente querrá simplemente disfrutar del impecable interior, como sólo Porsche saber hacer.

El espacio es muy bueno adelante y tal vez algo justo atrás, dependiendo de que tan lejos se siente el piloto al volante. Hay mucho equipo, claro, como el techo panorámico y rines que pueden ir de 18 a 21 pulgadas. Como en todo Porsche, personalizar es algo que harán muchos de sus clientes, tanto más como soporte su billetera.

Macan, en idioma indonesio, significa “Tigre”. Es un nombre al que hace justicia esta camioneta alemana. Es poderosa, elegante, ágil y atractiva como ese felino. Y si hay algunos que aún piensan que una SUV con el logotipo de Porsche es una herejía, queremos decir que si es así, bendito sea este pecado, porque permite a la marca seguir haciendo su segundo modelo más vendido - el 911 - y a los demás no tan puristas, nos deja la oportunidad de conducir un magnífico deportivo, que de casualidad, es alto y práctico como una camioneta.

Temas

Sigue navegando