Suplementos

Avisos de seguridad

Cuando Jesús habló de los tiempos que nos han tocado vivir, lo hizo en términos claros, como si los conociera profundamente

¿Recuerda  usted el tiempo en la escuela cuando se acercaban los exámenes? La expectación crecía a medida que pasaban los días y llegaba el momento de la verdad. En esos días previos, era común que los profesores avisaran y advirtieran acerca del examen, recomendando las guías de estudio y dando consejos y sugerencias para poder obtener una buena calificación. En esos días que a veces se volvían aciagos, una cosa era segura: no había nadie como el maestro para darnos consejo respecto al examen final, por una sencilla razón: él conocía perfectamente el contenido de ese examen final.

     Sin duda que de acuerdo a la capacidad de enseñanza de los maestros, el interés por sus palabras podría variar mucho a lo largo del curso, pero a medida que se acercaban los exámenes finales, toda información que saliera de sus bocas era oro.

     Cuando Jesús habló de los tiempos que nos han tocado vivir, lo hizo en términos claros, como si los conociera profundamente. La noticia es que Él verdaderamente conoce el futuro, sabe lo que hemos de pasar y por lo tanto nos está alentando y aconsejando con sus palabras. Es como si el Maestro hubiera querido darnos una especie de “Avisos de seguridad”, para que estuviéramos prevenidos de lo que vendrá en el futuro. Por eso, aprovechando el pasaje del evangelio de Lucas 21, 5-19, vamos a considerar algunos aspectos.

     Veamos primero las noticias preocupantes. Jesús advierte que viviremos tiempos con guerras, revoluciones, terremotos, epidemias, hambre y diversos tipos de persecuciones; esto aunado a una gran confusión espiritual, por estarse levantando una gran cantidad de enseñanzas equivocadas respecto a Dios. Sé que esto no tiene que enfatizarse mucho, porque lamentablemente son noticias de las cuales escuchamos prácticamente todos los días; sin embargo, en medio de todo esto, también hay noticias esperanzadoras.

     ¿Cuáles son las noticias buenas? El mismo Jesús habló de ello cuando dice a sus discípulos que, a pesar de todas estas cosas, no deben tener pánico por una sencilla razón: Dios estará con sus hijos; incluso en el caso de tener que enfrentar algún tipo de persecución, habrá sobre los seguidores de Jesús una gracia especial hasta para hablar ante otros. Tener la compañía de Dios en estos tiempos no es poca cosa, ni se trata de una idea romántica; por el contrario, la compañía de Dios es más real que la vida misma.

     ¿Realmente es posible creer que Dios pueda estar a nuestro lado, si sufrimos un terremoto, o hambre, o estamos en peligro de enfermarnos de una epidemia? Nuevamente la respuesta es sí. Permítame darle un ejemplo real: hace más o menos un año y medio, la mayoría de los habitantes de nuestro país estuvimos expuestos a la epidemia de influenza AH1N1, con una posibilidad real de enfermar e incluso morir. Le puedo garantizar que en ese tiempo difícil, usted contó con la protección y ayuda de Dios --aún en el caso de que no se dio cuenta--, y esto trajo como resultado que usted no se enfermó, ni la mayoría de las personas que usted ama.

     Ser protegido de un peligro real como aquel no es algo que se da de manera automática, sino que demuestra la intervención del poder de Dios. Posiblemente alguien dirá que se trata de una casualidad, o una probabilidad estadística, pero yo prefiero creer que hay un Dios que me ama y me protege.     

     La fe es necesaria para creer esto; de hecho las palabras finales de Jesús cuando anticipó los tiempos que vendrían en el futuro, fueron:  “con su perseverancia ganarán sus almas”.

Angel Flores Rivero
iglefamiliar@hotmail.com 

Temas

Sigue navegando